Brasil: 'Lula' y el Ejército, entre la guerra y la paz

AP - Eraldo Peres

Para disgusto de los partidarios de Jair Bolsonaro que recientemente asaltaron los edificios oficiales del Gobierno en Brasilia o de quienes llevaban dos meses acampando delante de los cuarteles exigiendo una intervención militar para apartar a 'Lula' del poder, fue el Ejército –al que respetan– quien terminó por desalojarlos. ¿Cómo el golpe de Estado fallido de los partidarios del expresidente de extrema derecha reconfigura la compleja relación entre 'Lula' y el Ejército? Análisis.

Esta es una de las paradojas de la increíble tentativa de golpe de estado de los ‘desesperados’ del bolsonarismo: encaramados en el techo del Congreso, el domingo 8 de enero desplegaron pancartas exigiendo una intervención militar para sacar al "bandido" 'Lula' del palacio presidencial. Pero unas horas después, los mismos militares a los que veneran los detuvieron y los entregaron a la policía.

Para su gran sorpresa, quienes a veces se describen como ‘gente de bien’, fueron interrogados, requisados en un gimnasio y tratados como delincuentes. El Ejército no atendió a su llamado y optó por permanecer fiel al presidente 'Lula'. Este último, que calificó a los atacantes de fascistas y terroristas, pidió que fueran duramente castigados.

Después de su ajustada victoria (50,9 %) en la segunda vuelta de la elección presidencial el 30 de octubre de 2022, 'Lula' pretendió ignorar a los partidarios de Jair Bolsonaro, quienes denunciaban un supuesto fraude electoral, bloqueando las vías y reclamando que su campeón ordenara una intervención del Ejército para anular el resultado de la elección.

¿Fracasó la estrategia de sosiego de 'Lula'?

Castigar a los bolsonaristas y prevenir al Ejército


Leer más sobre FRANCE 24 Español

Leer tambien:
Ministro de Justicia brasileño afirma que los ataques a edificios estatales fueron "planificados"
Bolsonaristas cancelan nuevas manifestaciones; la tensión sigue en Brasil
Brasil: exigen cárcel para atacantes a las sedes del poder tras dejar daños “incalculables”