Boullosa, en Alquimia de los planetas

Yanet Aguilar Sosa

CIUDAD DE MÉXICO, enero 15 (EL UNIVERSAL).- Una reconsideración ética, una llamada de atención sobre lo que ha implicado en los últimos años la tragedia ecológica del planeta, las migraciones masivas, los incendios en Australia, las comunidades sin agua y las temperaturas extremas, entre otras cosas, es una de aportaciones que le dio a Carmen Boullosa el haber participado en la exposición y libro objeto "Alquimia de los planetas", un proyecto artístico que incluye la obra plástica de Philip Hughes y que cuenta con la colaboración de Amy Petra Woodward, edición de Martyn Oulds y poemas de Carmen Boullosa (con traducción de Psiche Hughes), que se presentará el sábado 18 de enero, a las 12 horas, en la Galería 526 del Seminario de Cultura Mexicana.

"Lo que me dio este trayecto con Philip, con Psiche y con Amy Petra Woodward es que toda esta tragedia ecológica es porque dejamos de tener esta admiración por la Tierra y la hemos considerado explotable", afirma la poeta Carmen Boullosa en entrevista. Agrega que con este proceso pudo ponderar o evaluar diferente la relación de los humanos con los cuerpos celestes y particularmente con la Tierra.

"La verdad es que la cultura occidental dejó de ver a la Tierra con esa reverencia de los antiguos, la encontró como algo útil para conquistar y explotar, y ahora vemos la catástrofe ecológica en la que estamos. Y pienso que junto a esta catástrofe ha ido la catástrofe de los derechos humanos", señala la poeta y narradora que ya había trabajado dos libros con Philip y Psiche Hughes.

Origen celestial. "En 1995, estando en Berlín con la beca de Escritores, la de la DDAD, Psiche me invitó a dar una conferencia en Londres, nos encantamos la una a la otra, me vino a visitar a Londres con Philip, su marido, y les propuse que hiciéramos un trabajo juntos, así hicimos el primer libro con un poema largo mío que fue Jardín Elíseo, que presentamos en el Museo Tamayo, en 1999; luego hicimos un segundo libro después, se llama Salto de Mantarraya, con otro poema largo mío, que tradujo Psiche y para el que Philip hizo una interpretación visual del poema; para este tercer libro, que empezamos en 2015, yo les propuse que ahora fuésemos en reversa", cuenta Carmen Boullosa.

Lo que se propusieron fue que Philip creara sus obras sobre un tema y luego Carmen Boullosa escribiera poemas para esas piezas. Fue ella quien sugirió el tema: las nuevas expediciones en el espacio exterior, y ahí surgió la alquimia artística y creativa que presentará el Seminario de Cultura Mexicana.

"El tema era algo que me interesaba en ese momento, todo lo que no habíamos visto nunca antes en la superficie del planeta; formas de los satélites, nuevos paisajes en nuestro propio sistema solar. A Philip, que antes de ser pintor hizo una carrera como ingeniero y es un viajero perpetuo, esta idea de los cuerpos celestes que nos acompañan, le encantó.

"Él hizo la investigación, se puso en comunicación, incluso, con el equivalente a la Nasa de la Unión Europea, con quien hizo la primera exposición de este libro, y recuperó imágenes y me envío las que él había retrabajado; yo escribí poemas muy breves, yo me fui en sentido contrario que él, porque él avanzó en el tiempo, vio lo que eran las nuevas tecnologías y yo, por mi parte, me regresé a los leer los poemas de la tradición grecolatina, a leer lo que ellos hacían al contemplar los cuerpos celestes", relata la reconocida escritora.

Alquimia de los planetas muestra 32 piezas de Philip Hughes relacionadas con 12 cuerpos celestiales, derivadas de imágenes seleccionadas entre las enviadas por misiones interplanetarias, el telescopio Hubble espacial y la Estación Internacional Espacial; las acompaña una serie de poemas muy cortos ("pies"), y una serie de otros poemas más extensos ("cantos") donde relaciona imágenes de los planetas, asteroides y satélites con la mitología.

El resultado es un libro objeto bilingüe (inglés-español), que consta de 60 ejemplares numerados, impresos en una Epson de ocho colores y en tipo móvil Hunt Roman de 18 puntos, e impresos en prensa plana.