Un posible botín nazi lanza una caza del tesoro en los Países Bajos

Los pozos pantanosos se multiplican en un pueblo de los Países Bajos donde un mapa muestra el lugar en el que al parecer se encuentra un botín nazi enterrado durante la Segunda Guerra mundial, lo que ha desencadenado una invasión de cazadores de tesoros.

"Esto estimula la imaginación", dice divertido Klaas Tammes, presidente de la fundación propietaria del terreno que suscita la atención, en Ommeren, en el este del país.

Los archivos nacionales de los Países Bajos revelaron a comienzos de enero un mapa dibujado a mano con una cruz roja que marcaría el lugar donde los soldados alemanes escondieron el tesoro.

Según documentos de los archivos, testimonios afirman que cuatro cajas de municiones llenas de joyas, piedras preciosas, piezas de oro y cajas de música fueron enterrados, con un valor total estimado en unos 11 millones de euros (unos 11,9 millones de dólares).

"Todo tipo de gente vino a buscar" esos bienes que habrían sido recolectados por soldados alemanes tras el bombardeo de un banco en 1944, dice a la AFP Tammes, de 74 años, ex alcalde del pueblo, delante de su casa construida sobre los vestigios del ex cuartel general nazi.

Pero el botín "no ha sido aún encontrado", sonríe.

- "Interés sin precedente" -

A unos pasos de su casa, pozos pantanosos muestran que ha habido excavaciones a lo largo de un camino bordeado de árboles a un lado y de una zanja algo profunda del otro, conforme a los dibujos del mapa.

Muchas personas con detectores de metales llegaron al apacible pueblo en los últimos días, obligando a la municipalidad a imponer una prohibición de cavar.

La policía obliga a irse a los nuevos cazadores de tesoros desde el momento de su llegada. Pero algunos persisten.

"Despertó nuestro interés de inmediato", dice Hendrik Hingstman a la AFP. Su padre Lammert forma parte de las numerosas personas que llegaron a Ommeren. Esperan obtener en breve autorización de excavar.

"Este interés no tiene precedentes para los archivos nacionales", subraya Erwin Tuil, portavoz de la institución.

Documentos de los Servicios de Investigación neerlandeses (CVO) registran al menos tres tentativas infructuosas de hallar el tesoro en la primavera de 1947 tras el testimonio de Helmut Sonder, soldado alemán que habría estado involucrado en el ocultamiento del tesoro.

Varios escenarios pueden explicar el fracaso de esas excavaciones, según el CVO.

El primero es que el tesoro solo es el fruto de la imaginación del soldado, aunque su testimonio fue considerado fiable.

El botín también pudo haber sido recuperado por personas involucradas en su ocultamiento o por empleados del CVO.

- "Tierra removida" -

Documentos de archivos mencionan también una última búsqueda en agosto de 1947, en la que empleados del CVO constataron "tierra removida", antes de ser abordados por dos oficiales estadounidenses.

"Hay también posibilidades de que los estadounidenses se hayan anticipado", afirmó Tuil a la AFP.

Tammes piensa que el tesoro fue escondido en Ommeren y fue recuperado tras la guerra. Pero no hay "ninguna prueba" de ello, subrayó, y precisó que el museo que pertenece a su fundación pidió también autorización para excavar.

"Esta historia continuará durante algún tiempo", señala.

La ola de cazadores de tesoros sigue siendo una fuente de curiosidad para los habitantes.

"Vemos a muchos policías actuando cuando la gente comienza a excavar aquí en el bosque", dice Aart van Ommeren, de 65 años, jubilado.

"Es divertido estar en el centro de la atención  por un momento", afirma Teunis Kramp, de 69 años, voluntario en el museo local.

Y agrega: "Tal vez la gente volverá a buscar el tesoro este verano, pero no les auguro muchas posibilidades" de éxito.

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