Bosques maduros no absorben exceso de CO2 atmosférico: estudio

Madrid, 9 Abr (Notimex).- Investigadores comprobaron, a través de un estudio, que una mayor cantidad de CO2 en la atmósfera no implica mayor captación de carbono por parte de los bosques, especialmente si son maduros.

La Universidad de Cádiz, que también participó en el proyecto, explicó que este trabajo liderado por el investigador Mingkai Jiang, del Hawkesbury Institute for the Environment, demostró que “la exposición a largo plazo a elevados niveles de CO2 sólo parece aumentar el almacenamiento de carbono en ecosistemas con árboles jóvenes o con suelos muy fértiles”.

Algo importante si se tiene en cuenta que “hasta ahora pensábamos que los bosques maduros podrían contribuir a absorber parte del dióxido de carbono adicional que estamos emitiendo. Por ello, nuestros hallazgos sugieren que tenemos incluso menos tiempo del que pensamos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero”, señaló Jiang.

Para llegar a las conclusiones del análisis, publicado en la revista Nature, el equipo de científicos aumentó artificialmente la cantidad de CO2 que recibe un bosque nativo de eucaliptos en Australia. Hicieron crecer la concentración en 150 partes por millón, lo que corresponde a un aumento de 38 por ciento por encima de las aproximadamente 400 partes por millón de la atmósfera actual. Tras esto, se monitorizó el destino de ese carbono dentro del bosque de eucaliptos.

Los investigadores constataron que pese a que en plantaciones forestales en crecimiento y con fertilización se suele producir un aumento del secuestro de CO2, debido al crecimiento más rápido de los árboles jóvenes, los efectos no son tan positivos cuando el experimento se lleva a cabo en bosques maduros, indicó la Universidad.

Puntualizaron que en árboles adultos, este aumento no se vio reflejado en un mayor crecimiento ni en una mayor acumulación de CO2 en los árboles o en el suelo, por ejemplo, en forma de materia orgánica. No obstante, sí aumentó la respiración del propio suelo, lo que resultó en una mayor liberación del CO2 captado y/o acumulado previamente.

“Nuestros resultados implican que, pese a la importancia de los bosques maduros como reservorio de carbono a nivel global, la principal estrategia para limitar el calentamiento de la Tierra dentro de los objetivos previstos en el acuerdo de París debe ser la reducción de las emisiones a la atmósfera de gases de efecto invernadero“, indicó detalló Raúl Ochoa-Hueso, perteneciente al departamento de Biología del instituto educativo.

-Fin de nota-

 

NTX/MRG/ACP