Boric rechaza uso de la Ley Antiterrorista para castigar ataques en La Araucanía

Santiago de Chile, 10 nov (EFE).- El presidente chileno, Gabriel Boric, dijo que la Ley Antiterrorista "no es una herramienta jurídica adecuada" para enfrentar las situaciones de violencia que ocurren en La Araucanía, epicentro del conflicto entre el Estado chileno y el pueblo mapuche, que el mandatario visitó este jueves por primera vez en su mandato.

"En la región [de La Araucanía] ha habido actos de carácter terrorista (...), pero el problema es que la presión inmediata es aplicar la Ley Antiterrorista que ha traído pésimos resultados para las víctimas y para el Estado", agregó.

El presidente se refirió con contundencia a los ataques que se registraron en la zona, al sur del país, horas antes de su llegada –la quema de una escuela y una capilla, y cortes en la ruta principal–, calificó a los responsables de "cobardes" y aseguró que "los vamos a perseguir con todo el peso de la ley".

Según el mandatario se trata de "grupos criminales que instrumentalizan legítimas causas para delinquir, causar miedo, daño y muerte".

"Me recuerdan a cuando en la década de los 30 los nazis quemaban sinagogas o cuando la dictadura militar quemaba libros en la Plaza San Borja (...) La inmensa mayoría del pueblo mapuche quiere la paz y con ellos vamos a dialogar", añadió el mandatario.

En el primer punto de prensa de su viaje, Boric también anunció una serie de medidas en materia de seguridad, mejoras sociales y para favorecer el diálogo político en La Araucanía que conformarán una ley específica para la zona "para que trascienda" su mandato.

"Nos interesa que sea una política de Estado, no me interesa que se identifique con mi nombre particular", anunció el presidente, quien invitó a gobernadores, parlamentarios, alcaldes y actores de la región a participar en la elaboración de la norma.

Boric recordó que el conflicto entre el Estado y el pueblo mapuche ha sido abordado por diferentes gobiernos y que "aunque se han realizado esfuerzos", el permanece sin resolverse hasta hoy.

"La única forma de detener la escalada de violencia es reparando la deuda histórica que tiene el Estado de Chile con el pueblo mapuche", apuntó.

EL ESTADO "HA ABANDONADO" LA REGIÓN

Su primera actividad en La Araucanía fue una reunión con el gobernador de la región, Luciano Rivas, en la que también participaron los ministros de la Secretaría General de la Presidencia (Segrpes), Ana Lya Uriarte; de Interior, Carolina Tohá; y Obras Públicas, Juan Carlos García, quienes lo acompañan en su viaje.

Luego, Boric encabezó una reunión del gabinete regional, donde sostuvo ante los representantes del Ejecutivo en la zona que "es una región que, en ciertos sectores, el Estado ha abandonado y tenemos que dar cuenta de que el Estado va a volver a estar presente, que vamos a recuperar el territorio, la tranquilidad, la paz para nuestro país”.

“Eso no es solo desde una perspectiva de orden público, aunque es la principal de las preocupaciones, es también en inversión en seguridad, en infraestructura, en salud, en educación; y algo que siempre se deja muy muy a la cola, como la cultura y el deporte”, agregó en el encuentro.

El presidente permanecerá hasta mañana, en un viaje anunciado y esperado desde hace semanas.

En La Araucanía y otras regiones del sur de Chile existe hace décadas el llamado "conflicto mapuche", que enfrenta a comunidades indígenas con empresas agrícolas y forestales que explotan tierras consideradas ancestrales.

El pueblo mapuche, la etnia indígena más numerosa de Chile, reclama las tierras que habitaron durante siglos, antes de que fueran ocupadas a la fuerza por el Estado chileno a fines del siglo XIX en un proceso conocido oficialmente como la "Pacificación de La Araucanía" y que ahora pertenecen en su mayoría a empresas forestales de poderosos grupos económicos.

En este contexto, son frecuentes los ataques incendiarios a maquinaria y predios y el conflicto ha costado la vida a un gran número de comuneros mapuche a manos de agentes del Estado, registrándose además la muerte de policías y huelgas de hambre de presos indígenas.

(c) Agencia EFE