Boric y Petro: acciones de bolsonaristas en Brasil son un "inaceptable" golpe a la democracia

Los presidentes izquierdistas de Chile y Colombia, Gabriel Boric y Gustavo Petro, condenaron este lunes en Santiago "el golpe de la extrema derecha" contra la democracia en Brasil, que calificaron de "acciones inaceptables".

El asalto el domingo por miles de bolsonaristas contra las sedes de la Presidencia, el Congreso y el Tribunal Supremo en Brasilia, "es un golpe de la extrema derecha contra algo que no quieren que es la democracia", dijo Petro, en una declaración conjunta con su par chileno en el palacio de La Moneda.

Boric por su parte dijo que "no puede haber matices" a la hora de condenar los hechos ocurridos en la capital brasileña por parte de partidarios del exmandatario Jair Bolsonaro (2019-2022), una semana después de la asunción al poder del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

"Estas acciones son inaceptables. Los silencios cómplices también y no pueden ser relativizadas ni obviadas", agregó el mandatario chileno, quien reiteró su pedido a la región para que se organice una reunión urgente de la Organización de Estados Americanos (OEA).

"Buscaremos con urgencia la convocatoria a una reunión extraordinaria de la Organización de Estados Americanos con el objetivo de que el resto de los países de la región se pronuncien al respecto. El desafío no es menor, porque es la democracia lo que está en juego", agregó.

Petro, que arribó a Chile la madrugada de este lunes, advirtió que "está en peligro la democracia".

"Está en peligro la democracia; está en peligro el pacto democrático de las Américas, porque no es un problema exclusivamente sudamericano. Lo mismo que pasó en Brasilia pasó en Washington. Un poquito más 'blanquitos' los de Washington, pero fue lo mismo. Es un golpe de extrema derecha contra algo que no quieren: la democracia", afirmó el mandatario colombiano.

La reunión entre ambos mandatarios se realizó en el palacio presidencial de La Moneda, que fue bombardeado por las fuerzas armadas en 1973 para instalar la dictadura de Augusto Pinochet y derrocar al gobierno del socialista Salvador Allende (1970-1973).

"Es hora de decir que eso que pasó hace 50 años en este mismo lugar no va a volver a pasar, que el camino de América Latina es irreversiblemente democrático", añadió Petro, que el martes culmina sus actividades oficiales en Chile.

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