Boric intenta un nuevo dialogo en La Araucanía tras décadas de fracaso

Santiago de Chile, 11 nov (EFE).- El presidente de Chile, Gabriel Boric, culmina este viernes su esperada gira por la región de La Araucanía, zona sacudida por un enconado conflicto territorial que enfrenta a comunidades indígenas, empresas forestales y al Estado, y donde administraciones anteriores han impulsado fracasados intentos por avanzar en soluciones duraderas.

"Esta es mi primera visita a La Araucanía, pero no será la última. Quiero venir varias veces durante mi mandato a seguir escuchando, a seguir dialogando y a seguir trabajando en las soluciones que tan urgentemente se necesitan", señaló el mandatario al cierre de su paso por la zona, ubicada a más de 700 kilómetros al sur de Santiago.

Dos jornadas que, además de su nutrida agenda, destacaron por la serie de ataques incendiarios registrados en diversos puntos de La Araucanía y otras regiones, algunos de ellos reivindicados por organizaciones radicales mapuche dedicadas a la acción directa y el sabotaje como táctica política.

"Hay grupos criminales que instrumentalizan legítimas causas para delinquir, causar miedo, daño y muerte", dijo el jueves, durante su primer día en la zona, en el que calificó de "cobardes" a los responsables de los ataques.

Autoridades de todos los sectores, tanto a nivel local como nacional, han manifestado sus expectativas por la materialización de los anuncios presidenciales, sobre todo en cuanto a reparación a las víctimas de violencia rural, reactivación económica, políticas sociales y seguridad.

Tal y como el propio presidente recordó en su anuncio de este viernes, este no es el primer esfuerzo de la cabeza del Estado chileno por iniciar un proceso de cierre a la crisis, ya permanente y aguda, que vive la zona.

LOS VIAJES DE BACHELET Y PIÑERA

La otrora presidenta del país suramericano, Michelle Bachelet, visitó en múltiples ocasiones la zona, aunque entre las más recordadas están las de 2015 cuando viajó sin previo aviso, incluso sin informar a su entonces ministro del Interior, Jorge Burgos.

En esa oportunidad, la exmandataria inauguró un hospital y sostuvo reuniones con dirigentes mapuche, misma agenda que desplegó en 2017 cuando concretó el quinto viaje de su administración al territorio, en particular luego de que una de las agrupaciones empresariales más poderosas del país, la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), acusara en un diario local "incapacidad de los poderes del Estado para reaccionar" ante los hechos de violencia en la zona.

Por su parte, el expresidente Sebastián Piñera también tuvo accidentados pasos por La Araucanía: en 2012, en su paso por Ercilla, recibió protestas y manifestaciones en su contra, sin poder concretar instancias de diálogo con proyección real.

Con un enfoque más centrado en despliegue policial y de seguridad, Piñera fue a la región por última vez en noviembre de 2020, un mes después del asesinato de un carabinero a manos de desconocidos en Padres de las Casas.

Entonces, Piñera creó la figura del "coordinador" de la llamada Macrozona Sur, medida que fue criticada incluso por su sector por "falta de estrategia" frente a un "desafío complejo".

En La Araucanía y otras regiones del sur de Chile existe hace décadas el llamado "conflicto mapuche", que enfrenta a comunidades indígenas con empresas agrícolas y forestales que explotan tierras consideradas ancestrales.

El pueblo mapuche, la etnia indígena más numerosa de Chile, reclama las tierras que habitaron durante siglos, antes de que fueran ocupadas a la fuerza por el Estado chileno a fines del siglo XIX en un proceso conocido oficialmente como la "Pacificación de La Araucanía" y que ahora pertenecen en su mayoría a empresas forestales de poderosos grupos económicos.

En este contexto, son frecuentes los ataques incendiarios a maquinaria y predios, y el conflicto ha costado la vida a un gran número de comuneros mapuche a manos de agentes del Estado, registrándose además la muerte de policías y huelgas de hambre de presos indígenas.

Los casos de Matías Catrileo, Jaime Mendoza Collío, Camilo Catrillanca y una larga lista, engrosan la desconfianza que las comunidades mapuche sostienen contra el Estado chileno que, liderado en esta oportunidad por la Administración Boric, intenta dar nuevos bríos a una relación quebrada hace siglos.

(c) Agencia EFE