La Bombonera: historia y mitos de un estadio que late

Enumerar la cantidad de elogios que La Bombonera ha recibido a lo largo de los años sería una tarea mucho más propia de un ensayo que de un artículo periodístico. La cantidad de jugadores, entrenadores, hinchas -propios y extraños-, y demás personas vinculadas -o no- al mundo del fútbol que en algún momento han hecho referencia a uno de los estadios con más mística del continente es demasiado larga como para describir. Pero, ¿por qué? ¿De dónde nació el mito?

Victor Sulcic, arquitecto esloveno responsable de la obra del Mercado de Abasto, se ganó, junto con sus socios Raúl Bes y José Luis Delpini, la oportunidad de diseñar semejante estructura allá por 1932. Un año antes, Ruperto Molfino, presidente del Xeneize por aquella época, había adquirido el terreno que el club ya ocupaba de hecho: en el mismo lugar donde hoy se erige una bestia de cemento había un campo de juego con tribunas de madera desde 1922. La Bombonera se inauguró un 25 de mayo de 1940, bajo la dirigencia de Camilo Cichero, y, a partir de allí, fue sede de incontables hazañas.

El bosquejo original preveía la construcción de cuatro tribunas pero, finalmente, sobre la calle Aristóbulo del Valle no pudo llevarse a cabo debido a que, ya en ese entonces, la zona donde se debía edificar no tenía demasiado espacio disponible. Así, quedó el famoso diseño en forma de "D" tan particular que explica la tan mentada acústica que tiene el recinto: al ser un edificio mucho más grande de lo que el predio permitía, fue necesario levantar las bandejas juntas y las superiores, algo más adelantadas que las de abajo, lo que terminó generando una pendiente y, como consecuencia, la sensación de la cercanía del público.

Bombonera 1922

Sin embargo, y a pesar de cualquier explicación o arquitectónica, lo que genera La Bombonera solo se puede dimensionar cuando se está adentro. Lo dicen los jugadores actuales y también exjugadores, como Martín Palermo, y hasta Norberto Solano, ayudante de Ricardo Gareca en la Selección peruana, solo por mencionar algunas de las más recientes declaraciones. Videos en YouTube sobran: algunos muestran el empuje de la gente y cómo "late" la cancha, mientras que otros se refieren directamente a la influencia del aliento en el partido. Creer o reventar.

En su edición de noviembre de 2017, la revista alemana Kicker señala que La Bombonera "no es para los débiles de corazón" y la elige como el mejor estadio del mundo, misma distinción que le había otorgado la británica FourFourTwo dos años atrás. También fue elegida como el escenario del Superclásico, uno de los eventos que "hay que ver antes de morir" según el semanario inglés The Observer, y hasta fue alabada por futbolistas de la talla de Andrés Iniesta o Thierry Henry. Así y todo, en los últimos años se pusieron en boga varios proyectos de ampliación y hasta de una "Bombonera" nueva. Por ahora, ninguno llegó a aprobarse.