Ex bombero de Hialeah cobraba clases pero no las daba. Le acusan de robar más de $870,000

·2  min de lectura
DEPARTAMENTO DE PENITENCIARIAS DE MIAMI-DADE

Las autoridades acusaron a un rescatista de Hialeah retirado de vender certificaciones de reanimación cardiopulmonar (CPR) sin realmente llevar a cabo un entrenamiento de los procedimientos de emergencia que se usan para salvar vidas.

El viernes por la tarde, la policía arrestó a Carlos Ernesto Rojas, de 60 años, y lo condujo a una cárcel del Condado Miami-Dade, acusado de complot organizado para estafar.

De acuerdo con la policía y la Fiscalía Estatal del Condado Miami-Dade, Rojas trabajó como instructor certificado de la Asociación Americana del Corazón (AHA) para enseñar cursos de reanimación cardiopulmonar, una certificación que se necesita en muchos trabajos, desde conductores de autobús y enfermeros hasta empleados de guarderías infantiles. En las clases, a los participantes se les enseña cómo comprimir el pecho y soplar aire en la boca de alguien para de este modo mantener el flujo sanguíneo si el corazón se paró.

Sin embargo, según la policía, por lo menos 14 personas a quienes se les ofreció empleo en distintas instalaciones del Sistema de Salud Jackson le pagaron a Rojas por clases básicas o avanzadas de reanimación cardiopulmonar “pensaron que pasarían un curso de capacitación”, pero solo recibieron tarjetas electrónicas “donde se indicaba que habían participado o terminado satisfactoriamente un curso”, dijo la Fiscalía en un comunicado.

Un agente encubierto de la policía del Condado Miami-Dade se comunicó con Rojas y le pagó $60, dijo un portavoz. El agente encubierto nunca terminó ningún curso, pero de todos modos aparece registrado en la AHA como si hubiese terminado la certificación, apuntó la Fiscalía.

En total, documentos de la AHA indican que Rojas entregó 14,500 certificados durante un período de dos años, lo que significa que pudo haber ganado más de $870,000 por el precio de $60 que cobraba.

“La falsificación de cualquier certificación siempre tiene el potencial de poner en peligro a las personas. Las falsificaciones de este tipo de entrenamiento crean un obvio riesgo si se presenta una situación de vida o muerte, algo que estas certificaciones buscan evitar”, dijo en una declaración Katherine Fernandez Rundle, fiscal estatal del Condado Miami-Dade.

Hasta el viernes por la tarde, se desconocía si Rojas tenía un abogado defensor que lo represente.

Traducción de Jorge Posada.