Bolsonaro toma partido en las elecciones municipales pensando en las presidenciales

Río de Janeiro, 6 nov (EFE).- El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, que había prometido no inmiscuirse en las elecciones municipales del 15 de noviembre próximo en Brasil, anunció a pocos días del pleito su apoyo a contados candidatos, con la mira puesta en las presidenciales de 2022, según analistas consultados por Efe.

Bolsonaro decidió tomar partido por media decena de candidatos a alcalde con los que comparte ideario conservador, como el obispo evangélico Marcelo Crivella en Río de Janeiro y el expresentador de televisión Celso Russomanno en Sao Paulo, para garantizar el posible respaldo de grupos religiosos y políticos derechistas en la campaña con la que podrá intentar su reelección en dos años.

El líder ultraderechista promovió a los pocos aspirantes a los que apoya en sus redes sociales y hasta se juntó a algunos para grabar mensajes destinados a la propaganda electoral que es transmitida gratuitamente en todas las redes de televisión.

Pero, según los sondeos, sus escogidos tienen pocas posibilidades de vencer el 15 de noviembre y algunos ni siquiera tienen opciones para llegar a una segunda vuelta, necesaria en caso de que ninguno de los candidatos obtenga la mitad más uno de los votos.

"Tal vez ninguno de los que apoya llegue a la segunda vuelta pero Bolsonaro aceptó que usen su imagen para después poder cobrarle el respaldo en las presidenciales a los grupos políticos y religiosos que los postularon", dijo a Efe el analista político Michael Mohallem, coordinador del Centro de Justicia y Sociedad y profesor de Derecho de la Fundación Getulio Vargas (FGV).

Mohallem citó específicamente al partido derechista Republicanos, al que pertenecen tanto Crivella como Russomanno y que reúne a los políticos vinculados a la influyente Iglesia Universal del Reino de Dios, el mayor grupo evangélico de Brasil.

"Bolsonaro está apostando en candidatos vinculados a militares y grupos evangélicos para consolidar un campo ideológico conservador que pueda servirle de base de apoyo en 2022. Y los evangélicos ya probaron que son los aliados más fieles de su coalición partidaria", dijo por su parte el bloguero José Roberto de Toledo, fundador de la Asociación Brasileña de Periodismo de Investigación.

RÍO Y SAO PAULO PUEDEN QUEDAR EN MANOS DE PARTIDOS RIVALES DE BOLSONARO

El mandatario también optó por inmiscuirse en las municipales debido a que algunos de los favoritos a vencer en las grandes ciudades son candidatos de partidos que pueden amenazar sus aspiraciones a la reelección en 2022.

El favorito a vencer en Sao Paulo es el actual alcalde de la mayor ciudad brasileña, Bruno Covas -al que los sondeos le atribuyen el 28 % de la intención de voto-, un correligionario e importante aliado del gobernador de Sao Paulo, Joao Doria, el principal líder del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB, centroderecha) y posible mayor rival de Bolsonaro en las presidenciales.

Russomanno está en el segundo lugar de las encuestas (16 % y con tendencia decreciente) pero su posición y la posibilidad de avanzar a una segunda vuelta es amenazada por el excandidato presidencial Guilherme Boulos (14 % pero con tendencia creciente), del izquierdista Partido Socialismo y Libertad (PSOL) y otro importante adversario de Bolsonaro.

En Río el favorito a vencer es el exaldalde Eduardo Paes (31 %) mientras que Crivella (15 %) está prácticamente empatado en segundo lugar con la excomisaria de policía Martha Rocha (13 %), que tiene posibilidades de ir a la segunda vuelta y revertir la situación.

Una posible victoria de Rocha en Río también representaría un traspiés para el presidente ya que se trata de la candidata del izquierdista Partido Democrático Laborista (PDT), la fuerza liderada por el excandidato presidencial Ciro Gomes, otro rival del jefe de Estado y el tercero más votado en las presidenciales de 2018.

Bolsonaro había descartado intervenir en las municipales debido a que está sin compromiso partidario desde que se desvinculó el año pasado del derechista Partido Social Liberal (PSL), con el que llegó a la Presidencia antes de diverger con sus líderes, y para no crear enemistades con candidatos de otros partidos que lo apoyan.

El líder ultraderechista se esfuerza por aglutinar a todos sus seguidores en el partido Alianza por Brasil, pero no consiguió las firmas necesarias para crear esa formación antes de las municipales y hay dudas de que pueda hacerlo antes de las presidenciales.

Pero dos de sus hijos, el senador Flavio Bolsonaro y el concejal Carlos Bolsonaro, se afiliaron al Republicanos y estrecharon los lazos entre el jefe de Estado y la formación de los evangélicos.

"Se trata de una jugada de alto riesgo debido a que si ninguno de esos candidatos gana, Bolsonaro puede ser señalado como el gran perdedor de las municipales, pero es un riesgo estratégico medido debido a que quiere reforzar compromisos con la Universal y mostrar que puede unificar todas las fuerzas conservadoras", dijo Mohallem.

"Bolsonaro quiere aglutinar los grupos conservadores debido a que, sin partido, apuesta en su carisma en las presidenciales. Bolsonaro ya logró transformar el PSL de un partido insignificante a la segunda mayor fuerza electoral del país y cree que puede volver a hacerlo con otra formación", dijo.

Por ese motivo, en las propagandas que grabó para los candidatos que apoya insistió en destacar los valores conservadores que los unen y citó, para reforzar el "miedo al comunismo", las victorias que vienen consiguiendo partidos de izquierda en países vecinos.

"Esos países están volviendo a quedar pintados de rojo. No queremos eso en nuestro país", aseguró en una de las propagandas.

Dijo igualmente que, más allá de las municipales, está interesado en "rodearse cada vez más de buenas células, preocupadas con los valores familiares y con la fe".

Carlos A. Moreno

(c) Agencia EFE