Bolsonaro amenaza con sacar el Ejército a las calles si se destara un “caos por el hambre”

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En un barrio de San Pablo, distribución de cajas con comida para paliar la crisis alimentaria
Victor Moriyama

RÍO DE JANEIRO.- El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, insinuó que podría desplegar el Ejército en las calles para restaurar el orden si las medidas de encierro para combatir la pandemia del coronavirus, que él rechaza, llevaran a un “caos generalizado debido al hambre”.

En una entrevista el viernes con TV Criticia, ofrecida desde la ciudad amazónica de Manaos, Bolsonaro reiteró sus críticas frecuentes a las restricciones impuestas por gobiernos locales para combatir las infecciones, medidas que él dice hacen más daño que bien. “Esa política de encierro, de cuarentena, es absurda... tenemos un plan de cómo actuar. Yo soy el jefe supremo de las Fuerzas Armadas’', advirtió.

En ese sentido dijo que podría desplegar el Ejército para “restablecer el artículo 5 de la Constitución’', que menciona el derecho a las libertades de movimiento y de religión. Bolsonaro agregó además que las restricciones están agravando el hambre en el país. “Yo, junto con mis 23 ministros, estoy hablando sobre qué hacer si existiera un caos generalizado en Brasil debido al hambre, debido a la forma cobarde en que algunos están haciendo que la gente se quede en casa”, añadió.

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Las declaraciones de Bolsonaro fueron hoy criticadas por los gobernadores y políticos opositores. “La postura demuestra una vez más cuán comprometido está Bolsonaro con el autoritarismo y la alergia a la democracia. Cerró un pacto con la muerte que no solo es mayor en Brasil por la acción de gobernadores y alcaldes”, afirmó el gobernador de San Pablo, João Doria (PSDB).

También el gobernador de Maranhão, Flávio Dino (PCdoB), señaló que la amenaza de Bolsonaro de utilizar las Fuerzas Armadas en las calles es “absurda”. Recordó que el Tribunal Supremo Federal (STF) dio la garantía, desde abril del año pasado, para que los funcionarios del gobierno adopten medidas restrictivas durante la pandemia.

Expertos en salud solicitaron este mes a Bolsonaro que imponga un confinamiento nacional luego de que el saldo diario en el país de muertes por Covid-19 alcanzó nuevos récords.

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El Ministerio de Salud dice que más de 386.000 personas han muerto en Brasil por la enfermedad. Los críticos del presidente ultraderechista -un exmilitar- han expresado desde hace tiempo preocupación por sus recuentes elogios a la dictadura militar que gobernó el país durante más de 20 años tras un golpe en 1964, además del hecho de haber nombrado a numerosos militares para cargos civiles.

Miembros de la Iglesia Evangélica Frutos do Senhor reparten alimentos en San Pablo, ante al aumento del hambre en la ciudad
Victor Moriyama


Miembros de la Iglesia Evangélica Frutos do Senhor reparten alimentos en San Pablo, ante al aumento del hambre en la ciudad (Victor Moriyama/)

Esas preocupaciones aumentaron el 30 de marzo, cuando los líderes de las tres ramas de las fuerzas armadas renunciaron tras el reemplazo por Bolsonaro del ministro de Defensa. Muchos analistas dijeron que los generales temían verse enredados en asuntos políticos.

El 19 de marzo, Bolsonaro mencionó también el asunto de la participación militar en conexión con la pandemia al declarar: “Mi ejército no sale a la calle a forzar a la gente a quedarse en casa’'.