La historia de amor de Barbie Vélez y cómo es su boda soñada

·5  min de lectura
Barbie Vélez y Lucas Rodríguez están en pareja desde hace cuatro años y se casarán este 21 de septiembre
Barbie Vélez y Lucas Rodríguez están en pareja desde hace cuatro años y se casarán este 21 de septiembre

“De chica soñaba con una boda y un vestido blanco pero con el paso de los años sentí que no era necesario porque nos amamos y nos llevamos bárbaro, entonces no necesitaba ese broche de oro. Pero a partir de la propuesta de matrimonio volví a revivir todas esas emociones y tengo mucha ilusión. No paro de llorar”, le cuenta Bárbara Vélez a LA NACION, y se le nota la ansiedad en la voz, una mezcla de nervios, felicidad y esperanza.

Shannen Doherty, sobre su lucha contra el cáncer: “Si tuviera que pedir un deseo, sería simplemente vivir”

El 21 de septiembre Barbie se casa por Civil con su novio Lucas Rodríguez, y el 25 es la fiesta, para 100 personas. “Hace cuatro años que vivimos juntos y no hablábamos de boda, por eso me sorprendió cuando me lo propuso en diciembre pasado, en un viaje familiar a Punta Cana. No me lo esperaba. Además creímos que la pandemia se había terminado, aunque siempre tuvimos la idea de un casamiento intimo y no de invitar conocidos por invitar. Empezamos a organizarlo en febrero pasado y era un día a día porque en abril volvimos a fase 1, había restricciones. Habíamos plantado la fecha de 21 de septiembre en el civil y 25 la fiesta y dijimos: ‘si se puede, se hace y si no será un civil chico para nuestras familias’. No nos volvimos locos pero teníamos esperanza de hacerla”.

A días de la boda, Barbie Vélez reveló que en el inicio de su relación con Lucas Rodríguez fue muy cuestionada por el vínculo familiar que los une
Instagram @BarbiePucheta


A días de la boda, Barbie Vélez reveló que en el inicio de su relación con Lucas Rodríguez fue muy cuestionada por el vínculo familiar que los une (Instagram @BarbiePucheta/)

-¿Qué detalles podés contar de la boda?

-El salón se llama Janos y queda en Maschwitz, tiene un lugar hermoso y enorme afuera, donde va a ser la ceremonia y recepción, y la comida va a ser adentro. Lucas no es católico, no es religioso, así que vamos a hacer una ceremonia laica ahí mismo, al atardecer, a las 18. Y va a durar todo lo que nos dejen. Hay sorpresas que no pudo contar porque los invitados no saben. Por ejemplo, va a haber una banda, que es un regalo de mi papá (Alejandro Pucheta). Va a haber cosas tradicionales, como el vals, el ramo y otras más modernas. Todo muy personalizado. Es un mix hermoso que planeamos con mucha esperanza, con ganas y nos va a acompañar la familia y los amigos más íntimos. El único famoso es José María Muscari, que es un gran amigo. Es todo un esfuerzo hacer un casamiento hoy en día y hay gente a la que queremos mucho y no pudimos invitar y lo entienden.

-¿Casarte era un sueño a cumplir?

-Estamos conviviendo desde hace cuatro años y no era algo que habláramos. No sabía que él soñaba con casarse y tampoco lo pensaba yo. Estábamos muy bien y por eso fue una sorpresa muy grande cuando me lo propuso, no me lo esperaba para nada.

Un amor contra viento y marea

-Al principio tuvieron muchas críticas porque Lucas es hijo de Fabián, que fue pareja de tu mamá y es el padre de Thiago, hermano de los dos.

-Sabíamos la relación que teníamos y menos mal que no hicimos caso porque llegamos hasta este punto. Cuando empezás una relación no sabés si va a durar un día, un mes, un año o veinte. Tenemos una relación hermosa, nos amamos, nos acompañamos, nuestras familias se llevan increíble. Gracias a Dios seguimos adelante y acá estamos.

Barbie, imparable
Instagram


Barbie habló de su inminente boda (Instagram/)

-Se conocen desde chicos, ¿cuándo empezaste a mirarlo con otros ojos?

-En realidad nos conocíamos y no nos conocíamos. Nos veíamos en el cumple de Thiago y poco más. Nunca hubo convivencia ni vacaciones juntos. Digamos que lo conocí hace poco más de cuatro años cuando me hice amiga de su hermana Camila. Empezamos a cruzarnos, a charlar, a salir. No lo contamos desde el inicio porque queríamos ver a donde llegaba. Fuimos precavidos hasta que nos dimos cuenta de que funcionaba; nos queríamos y lo contamos.

-¿La convivencia llegó a los pocos meses?

-Yo me mudé a vivir sola y Lucas vivía con unos amigos y se dio naturalmente que se quedara en casa hasta que se instaló. No fue una decisión sino que se fue quedando de a poquito.

-Y pasaron la cuarentena en la casa de tu mamá, ¿por qué?

-Porque el departamento es chico, estábamos lejos de la familia y de Thiago, que es muy importante para los dos. Fue por una cuestión de comodidad que pasamos unos meses ahí. Ahora ya estamos en casa.

-¿Hay luna de miel?

-Se nos complica porque dos días después de la boda yo viajo a Uruguay a grabar una serie y él se tiene que quedar a trabajar.

-Se casan y se separan, entonces.

-Literalmente (ríe). Planeamos irnos unos días, no sabemos donde, cuando termine la grabación.

-¿Qué dice Thiago?

-Está chocho. Dice que va a ser el día más feliz de su vida. Va a tener un momento muy importante y va a llevar los anillos.

-Y seguramente va a haber mucha emoción cuando recuerden a Fabián (fallecido en 2014).

-No quiero hablar por Lucas, pero calculo que sí, va a ser muy emotivo.

-¿Nazarena está más ansiosa que vos?

- Mi mamá es un amor, me acompaña en todo, junto con Lucas, claro. Ya me hice la última prueba de los vestidos y ahí ella estuvo conmigo. Organizamos todo durante muchos meses y va a ser solamente una noche y a eso le sumamos el estrés de la pandemia. Vivimos la ansiedad a flor de piel.

-¿Hay lista de regalos?

-No lo tenemos resuelto. Faltan algunos detalles todavía, porque como vivimos juntos hace tiempo, tenemos todas las cosas de la casa.

-¿Van a dormir juntos la última noche antes de la boda?

-No. Esa es una de las tradiciones que queremos mantener así que no vamos a dormir juntos ese día. Todavía no sabemos si voy a un hotel o a la casa de mi mamá y él quizá con un amigo o con Thiago. El primer encuentro va a ser en el altar.

-¿Tienen ganas de ser padres?

-Es un tema que hablamos porque los dos tenemos el deseo de ser padres pero más adelante. Tengo 27 años y estoy enfocada en el trabajo y Lucas también.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.