El Brexit deja sin su sándwich de jamón y queso a un camionero procedente de Reino Unido y no será el último

M. J. Arias
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Era algo de lo que se venía avisando desde hace semanas. Lo dijeron las autoridades británicas, lo publicó The Guardian y hasta se hicieron eco en algún foro de transportistas. Debido al Brexit, los viajeros que crucen desde el Reino Unido con destino a la Unión Europea deberán dejar sus bocadillos de jamón y queso en la aduana. Los británicos ya no son parte de la UE y, como tercer país, están sometidos a unas normas que impiden que algunos alimentos crucen sin más la frontera. Eso aplica también a los destinados a consumo personal y la normativa ya se ha cobrado su primera víctima: un caminero de origen polaco en las aduanas de Hoek van Holland, en Países Bajos.

La imagen de un policía de aduanas reclamándole a un transportista que haga entrega de su almuerzo diciéndole “bienvenido al Brexit” está dando la vuelta al mundo. Dese el pasado 1 de enero, Reino Unido no es país miembro de la Unión Europea, ha pasado a tener consideración de tercero y como tal la entrada y salida de productos alimenticios debe regularse en consecuencia por mucho que esto genere cierto malestar y polémica.

“¿Puedo quedarme con el pan y dejar lo de dentro?”, le pregunta el camionero al agente en el vídeo ahora viral. La respuesta es contundente: “No, lo siento. Tengo que confiscarlo todo”. Y es que los alimentos destinados al consumo personal no están exentos de la norma que afecta a la carne, lácteos, verduras, flores y fruta fresca, entre otros productos. Estos requieren dese el 1 de enero de un certificado filosanitario emitido en origen para poder cruzar la frontera.

Alimentos como dátiles, plátanos, piñas, frutas cocidas o fermentadas y flores secas, por ejemplo, pueden llevarse en la maleta sin que esto suponga un problema. La página de Bioseguridad y las Plantas de la Comisión Europea que con esta norma se evitan cuarentenas ya que, como recoge The Guardian, “la leche, carne o los productos de esta clase de consumo particular introducidos en la UE [sin ese permiso] representan una amenaza para la salud a animal a lo largo de la Unión”.

Desde el Gobierno británico han elaborado un guía para aclarar las dudas respecto a la norma y explican que los viajeros, sean estos transportistas o turistas sin más, que ya no pueden llevar “POAO (productos de origen animal) como los que contienen carne o lácteos (por ejemplo, un sándwich de jamón y queso)”. Sin embargo, parece que la regla no aplica al contrario. Es decir, se puede entrar con un bocadillo de jamón a Reino Unido, pero no salir. Aunque hay ciertas duras al respecto, según la web del Ejecutivo británico, carne y lácteos sí pueden entrar desde la UE a Reino Unido.

Andrew Bridgen, conocido euroescéptico británico, ha criticado duramente la confiscación del sándwich registrada por la televisión holandesa. En declaraciones recogidas por Daily Mirror, se preguntaba si “¿así será entonces?” y urge ha hablar con la UE por lo que considera una “picardía bastante patética”.

Al final, la confiscación de un bocadillo no es más que una anécdota que da una idea de los problemas a los que se han de enfrentar los transportistas, que incluyen nuevos controles y una burocracia más compleja que complicará su labor. Es más, el ministro del gabinete responsable del Brexit, Michael Gove, ya ha avisado de que es más que probable que los problemas y retenciones aumenten.

Mientras la historia del camionero polaco al que le han confiscado un sándwich da la vuelta al mundo, hay quien bromea con la idea de la hipotética escena de una familia de seis británica llegando a un aeropuerto español y los agentes diciéndoles “que tiren a la basura todos los bocadillos carnosos que trajeron para el traslado en autobús de 4 horas a su complejo de apartamentos”.

Aunque, como han comentado algunos internautas, lo de confiscar comida a viajeros es algo que ya se aplicaba en otros países. Mencionan, por ejemplo, Estados Unidos, Canadá o Australia, donde los viajeros no pueden introducir tampoco alimentos como jamón y queso.

Y a quienes se quejan de que hay problemas mayores y cosas más importantes que un sándwich de jamón y queso hay que les contesta que son “solo las normas aduaneras” y que la gente ya sabía lo que votaba cuando eligió de la UE.

“Por supuesto, los #Brexiteers gritarán 'mezquino' e 'injusto', sin entender que este es el resultado de dejar la UE. No somos un caso especial, somos un país tercero y son las reglas. Larga vida al excepcionalismo inglés”, sentencia un tuitero.

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