Boca: la historia detrás de la polémica por el hijo Riquelme en la Bombonera

Pablo Lisotto
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Agustín Riquelme (círculo) junto a su padre, Jorge Bermúdez y Antonio Barijho, entre otros, en el palco familiar de la Bombonera
Agustín Riquelme (círculo) junto a su padre, Jorge Bermúdez y Antonio Barijho, entre otros, en el palco familiar de la Bombonera

Juan Román Riquelme sabe, desde el día que se bajó del bronce para meterse en el fango político de Boca, que deberá manejarse con mucho cuidado. Que sus detractores lo estarán esperando ante cada paso en falso. El ídolo devenido en dirigente parece estar obligado a caminar por un piso de cristal. Y cada acción suya o de terceros no hace más que desnudar la cantidad de disputadas internas que soporta día a día la entidad xeneize.

Boca se siente en deuda: ¿Qué le falta para volver a ganarle a River?

La presencia de Agustín Riquelme el domingo en la Bombonera, para ver el superclásico ante River puso en evidencia los intereses y las pujas de poder que hay en Brandsen 805. El fuego puede venir de cualquier sector: “amigos” y enemigos. Algunos dirigentes tradicionales del club observan con desagrado cierta informalidad y hasta algo de altanería de parte de los integrantes del Consejo de Fútbol. Algunos tienden a exagerar esos malestares y otros los minimizan.

Que el hijo de Riquelme haya concurrido al palco fue una imprudencia. Al ser contacto estrecho del grupo de jóvenes que volvió de Cancún con contagios masivos de Covid-19, debió aislarse. En cambio, rompió la cuarentena e incluso se lo vio en el palco familiar sin barbijo junto a su padre, los integrantes del Consejo de Fútbol y el exdelantero Antonio Barijho. Si tuviera que encuadrarse el hecho desde el punto de vista legal es una contravención.

Por otro lado, no se trató de algo novedoso en el fútbol argentino. Cada vez son más frecuentes las contravenciones en las canchas. LA NACION pudo comprobar que hay sobrepoblación de periodistas en los sectores de prensa sin respetar el distanciamiento social ni el uso del barbijo. Sin ir más lejos, las cámaras de TV mostraron que el presidente de River, Rodolfo D’Onofrio, no tenía el barbijo puesto cuando festejó el gol de los millonarios en la Bombonera. Pero al igual que el amontonamiento de hinchas de Boca para ver el partido en pantalla gigante sin usar barbijos o el banderazo de los de River, son todas acciones que legalmente no son punibles. En un club con tantos intereses como Boca, el “caso Agustín Riquelme” se trató con una amplificación especial.

Rodolfo D'Onofrio, con el barbijo mal colocado, dialoga con otros dirigentes de River en la platea de la Bombonera
Rodolfo D'Onofrio, con el barbijo mal colocado, dialoga con otros dirigentes de River en la platea de la Bombonera


Rodolfo D'Onofrio, con el barbijo mal colocado, dialoga con otros dirigentes de River en la platea de la Bombonera

Agustín Riquelme estaba acreditado

Desde el regreso del fútbol en la pandemia, los clubes tienen la obligación de entregarle a la Liga Profesional una lista de todas las personas que concurrirán como invitados a los partidos. A su vez, esa lista se entrega al Comité de seguridad en espectáculos deportivos con el fin de que la policía pueda controlar el ingreso de público. Todas las personas deben mostrar su documento y son buscadas en la lista.

En las últimas horas se mencionó que Agustín Riquelme había llegado a último momento y pasó sin autorización. Si eso hubiera ocurrido, Boca podría ser sancionado. Pero la realidad es que sí figuraba en el listado. Está en el lugar 91 de los 120 anotados por el club xeneize. Su presencia es frecuente en la Bombonera, incluso desde mucho antes que su padre fuese dirigente. Esa nómina también funciona como declaración jurada: Boca se hace cargo de que todos los que aparecen allí estén habilitados para estar en ese lugar.

El documento al que accedió LA NACION: Agustín Riquelme ocupó el puesto 91 en el listado oficial que Boca le entregó a la LFP, con los 120 autorizados a presenciar el Superclásico en la Bombonera
El documento al que accedió LA NACION: Agustín Riquelme ocupó el puesto 91 en el listado oficial que Boca le entregó a la LFP, con los 120 autorizados a presenciar el Superclásico en la Bombonera


El documento al que accedió LA NACION: Agustín Riquelme ocupó el puesto 91 en el listado oficial que Boca le entregó a la LFP, con los 120 autorizados a presenciar el Superclásico en la Bombonera

Es tan intensa la vida política dentro y fuera del mundo Boca, que los posibles flancos de batalla aparecen en todo momento y de cualquier costado. En el caso puntual del hijo de Riquelme, desde el entorno del vicepresidente segundo sospechan que el tema fue instalado por un alto funcionario del Gobierno de la Ciudad. Consideran que es un nuevo intento de desestabilización del lado del macrismo, camino a las elecciones del club que serán.... en diciembre de 2023.

Riquelme y los dirigentes tradicionales

Consultado sobre este tema, una persona que se sienta en la mesa chica del club contó que la relación entre Ameal, Pergolini y Riquelme es cordial y que cada uno está bien enfocado en lo suyo (gestión, marketing y fútbol, respectivamente): “En las altas esferas está todo más que bien. Puede haber algún resquemor más abajo, pero son pequeñeces. Egos y celos estúpidos que existen en todos lados, y no solo en un club de fútbol”.

Esa misma persona reconoció: “Hay gente de la dirigencia que se fastidia porque no puede entrar al Complejo de Ezeiza y critica por demás al Consejo sin terminar de entender que estamos en pandemia, que hay que respetar las burbujas y que esa crítica puede ser aprovechada para lastimar. Otros se ofenden porque Riquelme ve el partido con su gente en su palco y no con el resto de los dirigentes, cuando es algo lógico eso precisamente para respetar las burbujas”.

En medio de la ola de rumores que sobrevuelan el universo xeneize, se puso en tela de juicio que Riquelme haya realizado una infinidad de cambios en el predio de Ezeiza, algunos que consideran innecesarios y que estarían más vinculados a espacios de ocio que a funciones estrictamente vinculadas al trabajo como integrantes del Consejo de Fútbol.

Dentro de ese escenario de históricos tironeos políticos, también es real que la presencia de Riquelme es determinante. Su figura como ídolo eclipsó y sentenció las elecciones en diciembre de 2019. Todo lo que se vincule con él, tendrá mayor resonancia.