La respuesta a los peculiares patrones de la playa de Dorset

Ciencia curiosa

En los últimos días se han convertido en virales las fotografías de una playa en Inglaterra que muestran unos curiosos patrones en su costa. No es la primera vez que esta zona situada en el Condado de Dorset sorprende a los internautas ya que, con motivo del estreno de la cuarta temporada de Juego de Tronos, los publicistas de la serie, quizá aprovechando que esta costa se denomina Costa Jurásica, dejaron a todos con la boca abierta colocando un esqueleto de dragón enterrado en la arena.

 

El truco publicitario de Juego de Tronos en las playas de Dorset

Pero en esta ocasión la causa del revuelo ha sido los peculiares patrones que dejan sus olas en la playa. Una curiosa simetría que ha sido objeto de debate en numerosas web intentando aclarar la razón por la que se produce.

 

Patrones en una de las playas de la Costa Jurásica de Dorset

Esta vez no es un truco publicitario y lo que nos ocupa ahora es un fenómeno natural, conocido como “cúspides de playa” que se da en todas las playas del mundo.

 

Cúspides de playa

Sin embargo la razón por la que en esta playa de Dorset aparece más marcada se debe a que en esta zona confluyen varios elementos que resaltan aún más esas cúspides.

 

Las olas crean patrones de interferencia

En primer lugar tenemos que tener en cuenta la erosión que las mareas provocan en cualquier costa del planeta. El constante ir y venir del agua salada crea cauces por los que se desarrollan las olas ofreciendo patrones, que además se ven incrementados en playas con sedimentos más gruesos.

También dependerá de si la playa es natural o artificial. La erosión, y por tanto los patrones, serán más marcados en costas naturales de guijarros y piedras, mientras que en playas de arenas finas serán más atenuados.

 

La Costa Jurásica se encuentra al sur de Inglaterra y es Patrimonio cultural de la Humanidad

Además de la erosión, en Dorset nos encontramos con un concepto que le sonará a todos los aficionados de la física cuántica y que se descubrió a principios del siglo XIX gracias a uno de los experimentos más famosos de la Historia: El experimento de Young o experimento de la doble rendija. Hablamos de patrones de interferencia presentes en la propia naturaleza de los movimientos ondulatorios.

 

Experimento de doble rendija o Experimento de Young

En un principio el experimento sirvió para demostrar la naturaleza ondulatoria de la luz y se realizó por primera vez en Royal Society en 1801. Thomas Young hizo pasar un haz de luz a través de dos rendijas paralelas consiguiendo un patrón de bandas que confirmaba que la luz se propaga como una onda.

Como os podéis imaginar las olas que llegan a la playa de Dorset se comportan de la misma manera que las ondas de Young y más aún si tenemos en cuenta una imagen ampliada de la playa en la que se puede observar que, paralelo a la costa, se encuentra un gran espigón de piedra que en este caso se comporta como una de las rendijas de Young.

En esta foto se ve claramente:

 

El espigón de piedra que flanquea la playa actúa como la rendija en el experimento de Young

Dorset se encuentra al sur de Inglaterra y su Costa Jurásica fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 2001 por la belleza natural de sus bellos acantilados. Si alguna vez tenéis la ocasión de hacer turismo por allí disfrutaréis de aquellos increíbles paisajes y, desde ahora, también de su curiosa relación con los patrones de interferencia descubiertos por Young y que sirvieron de inicio a nuestra actual mecánica cuántica.