Biden salva el cierre de la cumbre con un nuevo pacto regional para respaldar a los migrantes

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Joe Biden (centro), al cierre de la Cumbre de las Américas, aquí junto a Iván Duque, Gabriel Boric y Mario Abdo Benitez
Joe Biden (centro), al cierre de la Cumbre de las Américas, aquí junto a Iván Duque, Gabriel Boric y Mario Abdo Benitez - Créditos: @CHANDAN KHANNA

LOS ÁNGELES.- Al cierre de la Cumbre de las Américas, Estados Unidos presentó un logro que consiguió salvar la cita, opacada por la controversia desatada por las diferencias sobre las ausencias de Cuba, Nicaragua y Venezuela: 19 países firmaron un histórico acuerdo para atender el drama de los millones de migrantes que huyen de Venezuela, Haití o Centroamérica para dejar atrás la pobreza, la violencia o los desastres naturales.

La “Declaración Los Ángeles sobre Migración y Protección”, un nuevo pacto migratorio regional, cosechó el apoyo de la Argentina, Barbados, Belice, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Jamaica, México, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y el país anfitrión de la cumbre, Estados Unidos.

Biden, el anfitrión de una cumbre signada por la falta de interés y la ausencia de grandes anuncios y grandes acuerdos económicos, llamó a la declaración un “compromiso histórico”, y dijo que los países tenían la responsabilidad de trabajar juntos para ayudar a los migrantes. “Ninguna nación debería cargar con esta responsabilidad sola”, afirmó el mandatario.

El documento sirvió al menos para dar una señal de unidad y de avance entre los países que firmaron el documento, aunque no toda la región lo respaldó. Algunos países del Caribe optaron por retener su respaldo. Con todo, la Casa Blanca logró reunir a las principales naciones del continente, y los países más involucrados en el drama migratorio, como Colombia, Costa Rica, México o Ecuador. La incógnita: qué sucederá con la implementación.

“Es la primera vez en el hemisferio que nos reunimos para compartir la responsabilidad por el desafío migratorio”, dijo el secretario de Estado, Antony Blinken, en su conferencia de prensa al cierra de la cumbre. “Es un verdadero win-win”, graficó.

“Sé que algunas personas quieren enfocarse en las diferencias por quienes estuvieron acá, pero todos estuvieron totalmente unidos en lo que hicimos acá”, agregó Blinken.

Migrantes, muchos de Centroamérica y Venezuela, caminan por la carretera Huehuetán en el estado de Chiapas, México
Migrantes, muchos de Centroamérica y Venezuela, caminan por la carretera Huehuetán en el estado de Chiapas, México


Migrantes, muchos de Centroamérica y Venezuela, caminan por la carretera Huehuetán en el estado de Chiapas, México

“La declaración de Los Ángeles sobre migración es posiblemente el mayor logro de una Cumbre de las Américas sobre la cual había expectativas ínfimas”, dijo en Twitter Tamara Taraciuk, directora Interina para las Américas de Human Rights Watch.

“La declaración, que incluye compromisos importantes para promover la migración segura, ordenada y legal, es positiva porque responde indudablemente a la urgente necesidad de atender los desafíos y abusos que enfrentan millones de migrantes en las Américas. La implementación de las medidas acordadas será esencial”, cerró.

En la declaración, los países se comprometieron a “crear las condiciones para una migración segura, ordenada, humana y regular y fortalecer los marcos de protección internacional y cooperación”, y a “proteger la seguridad y dignidad de todas las personas migrantes, refugiadas, solicitantes de asilo y apátridas”. El documento, inédito en el continente, reconoce además las contribuciones “positivas” de los refugiados y migrantes a las economías de los países en momentos en los que varios países se enfrentan al desafío de incorporar a cientos de miles de extranjeros.

Compromisos concretos

Además del mensaje político, el documento incluyó compromisos concretos, que deberán implementarse y que, pese al avance, pueden llegar a ser insuficientes. Estados Unidos se comprometió a recibir a 20.000 refugiados de América Latina los próximos dos años, un aumento significativo respecto de los 5300 refugiados aceptados entre mediados de 2018 y este año. Además, Washington desembolsará US$314 millones en asistencia para migrantes en la región. Casi la mitad de esos fondos se distribuirán a través de la Agencia para el Desarrollo Internacional (Usaid, según sus siglas en inglés) para “alivio humanitario”.

Otros países también prometieron ampliar sus esfuerzos para acoger a extranjeros. Costa Rica, por ejemplo, extenderá protecciones para cubanos, nicaragüenses y venezolanos que llegaron a su territorio antes de marzo de 2020. México dará visas de trabajadores temporales para hasta 20.000 guatemaltecos al año. El presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, anunció la semana pasada un estatus temporal para los venezolanos que están en su país, unos 500.000.

Una caravana de migrantes sale de la localidad de Ulapa el sábado 30 de octubre de 2021, en el estado de Chiapas, México
Una caravana de migrantes sale de la localidad de Ulapa el sábado 30 de octubre de 2021, en el estado de Chiapas, México


Una caravana de migrantes sale de la localidad de Ulapa el sábado 30 de octubre de 2021, en el estado de Chiapas, México

Más de seis millones de venezolanos han sido desplazados en las Américas, y cientos de miles de personas más de otros países de América Latina y el Caribe también están desplazadas, indicó el Departamento de Estado.

La migración es uno de los dramas históricos del continente, y el flagelo empeoró en los últimos años con la pandemia del coronavirus, desastres naturales y el aumento de la narcoviolencia en Centroamérica. Estados Unidos ha registrado nuevos picos de migrantes en la frontera con México, y la llegada de “caravanas” de venezolanos, haitianos, o ciudadanos de Centroamérica que se montan en una larga y peligrosa procesión al norte en busca de una vida mejor.

La migración tiene además fuertes repercusiones políticas en Estados Unidos. Es un tema prioritario para los republicanos, que acusan a Biden de haber alentado la inmigración “ilegal”. Y es también un asunto delicado para Biden, quien prometió en campaña crear un sistema de inmigración “más humano” luego de que Donald Trump llegó al poder con la promesa de construir un muro en la frontera con México y un discurso xenófobo.

El presidente de Colombia, Iván Duque, uno de los impulsores de la declaración, fue ovacionado de pie al describir cómo su gobierno, que debió lidiar con una histórica llegada de refugiados venezolanos, había otorgado residencia temporal a un millón de venezolanos, y está procesando otras 800.000 solicitudes.

“Los dos fenómenos mas peligrosos son la xenofobia y la indiferencia y yo creo que hemos logrado vencer los dos. Hoy hay un sentimiento mayoritario de la población de respetar esta medida fraterna”, dijo Duque, según consignó la agencia AP.

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