Biden envió al Congreso un paquete de US$33.000 millones para mantener el apoyo a Ucrania

·4  min de lectura
Biden durante los anuncios de apoyo a Ucrania en la Casa Blanca
Andrew Harnik

WASHINGTON.- La Casa Blanca se quedó sin fondos para sostener su respaldo al gobierno de Volodimir Zelensky y envió al Congreso un paquete de 33.000 millones de dólares para enviar más armamento a Ucrania y ayudar a reforzar sus defensas contra la invasión de Rusia.

El presidente Joe Biden dijo en un discurso que el gobierno norteamericano había agotado el dinero adjudicado por el Capitolio para Ucrania, y solicitó una ampliación del financiamiento para estirar la asistencia militar a Kiev, un pilar crucial de la defensa ucrania contra los ataques de las tropas de Vladimir Putin.

Junto con el pedido de fondos frescos, Biden dijo además que pedirá autorización para liquidar los bienes congelados de los oligarcas rusos y girar esos fondos al gobierno de Zelensky.

Biden, tras los anuncios
Andrew Harnik


Biden, tras los anuncios (Andrew Harnik /)

Con ese fin, la Casa Blanca enviará al Congreso una propuesta para un paquete legislativo integral que mejorará la capacidad del gobierno de los Estados Unidos ir contra los oligarcas rusos y sus bienes. Hasta ahora, Estados Unidos y la Unión Europea y sus aliados han bloqueado más de 30.000 millones de dólares en activos rusos, incluidos casi 7000 millones de dólares en activos de lujo pertenecientes a los oligarcas, como yates, obras de arte, bienes raíces y helicópteros, indicó la Casa Blanca en un comunicado.

La iniciativa establece nuevas autoridades para el decomiso de vienes vinculados a la cleptocracia rusa, y permitirá que el gobierno norteamericano use esos ingresos para apoyar a Ucrania. La propuesta se diseñó con la colaboración del Departamento del Tesoro, el Departamento de Justicia, el Departamento de Estado y el Departamento de Comercio.

La iniciativa apunta a crear “un proceso administrativo nuevo y simplificado” que involucre al Departamento del Tesoro y el Departamento de Justicia para la confiscación de bienes en los Estados Unidos que pertenecen a oligarcas rusos sancionados y que tienen una conexión con una conducta ilegal específica. Según la propuesta, el gobierno norteamericano podrá utilizar los fondos decomisados relacionados con corrupción, sanciones y violaciones del control de exportaciones y otros delitos específicos para “remediar los daños de la agresión rusa hacia Ucrania”.

Más asistencia a Ucrania

El fondeo que presentó la Casa Blanca incluye 20.000 millones de dólares en asistencia militar para Ucrania, 8500 millones en asistencia económica, y 3000 millones en ayuda humanitaria, entre otras sumas de dinero, como 500 millones para apoyar la producción de cultivos estadounidenses para abordar la fuerte suba mundial en los precios de los alimentos causada por la guerra.

“El costo de esta pelea no es barato, pero ceder ante la agresión será más costoso si permitimos que suceda”, dijo Biden. “O respaldamos al pueblo ucraniano mientras defiende a su país o nos mantenemos al margen mientras los rusos continúan con sus atrocidades y agresiones en Ucrania”, afirmó.

La propuesta del gobierno de Biden reafirma su decisión de adoptar una postura más agresiva de respaldo a Kiev. Los fondos solicitados duplicarían con creces el paquete inicial de 13.600 millones de dólares para Ucrania y los aliados occidentales aprobado por el Congreso el mes pasado, y representan una señal de que la Casa Blanca está comprometida a largo plazo en frenar el intento de Putin de extender el control de su país sobre Ucrania, y tal vez más allá.

“Este paquete establecerá nuevas autoridades para el decomiso de bienes vinculados a la cleptocracia rusa, permitirá que el gobierno use las ganancias para apoyar a Ucrania y fortalecerá aún más las herramientas relacionadas con la aplicación de la ley”, dijo la Casa Blanca.

Biden, durante la conferencia de prensa tras los anuncios
Andrew Harnik


Biden, durante la conferencia de prensa tras los anuncios (Andrew Harnik/)

El pedido de fondos frescos de Biden al Congreso llega en medio de una escalada en el conflicto en Europa del Este. Rusia continúa con su ofensiva en el este del país y volvió a atacar Kiev. El gigante energético Gazprom anunció el miércoles la suspensión de los envíos de gas a Polonia y Bulgaria luego de que no recibió el pago en rublos de ambos miembros de la Unión Europea. Los gobiernos de ambos países y Bruselas calificaron la movida como un “chantaje”, y el Kremlin dijo que era una respuesta a las sanciones occidentales. Además, Putin lanzó una dura advertencia en el parlamento ruso al afirmar que cualquier intervención externa en Ucrania recibirá una “respuesta fulminante” por parte de Moscú.

Biden dijo que estaba trabajando con aliados de Estados Unidos, incluidos Corea del Sur, Japón y Qatar para ayudar a las naciones europeas que enfrentan amenaza de Rusia sobre el suministro de energía.

Demócratas y republicanos en el Congreso aparecen divididos respecto de prácticamente todos los temas que llegan al Capitolio, pero, salvo algunas excepciones, el respaldo al gobierno de Zelensky cuenta con apoyo bipartidista y los fondos deberían ser asignados sin mayores sobresaltos. La Casa Blanca también solicitó más fondos para combatir la pandemia del coronavirus, pero ese fondeo si aparece trabado en medio de las continuas disputas entre ambos partidos, que ahora tienen como foco central la inmigración.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.