Biden encara un viaje a Europa para borrar la marca de Trump y recuperar la confianza

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El presidente norteamericano, Joe Biden
Evan Vucci

WASHINGTON.- Joe Biden dejará Estados Unidos por primera vez desde que asumió la presidencia y cruzará el Atlántico para pasar más de una semana en Europa con un objetivo en su mente: borrar la marca que dejó Donald Trump en la arena global. En su primera gira como presidente norteamericano, buscará renovar la alianza con los históricos aliados de Washington en el Viejo Continente, y tendrá una primera cita aparte, cara a cara, con un añejo rival: el presidente ruso, Vladimir Putin, a quien Biden ha llegado a tildar de “asesino”.

Luego de dedicar todo el primer tramo de su presidencia a la pandemia del coronavirus, Biden buscará remarcar en su primer primer viaje al exterior una prioridad que ha puesto al centro de la agenda de su gobierno: la defensa y el compromiso con la democracia, a la que el presidente norteamericano ve bajo riesgo.

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“Esta es una pregunta determinante de nuestro tiempo: ¿pueden las democracias unirse para ofrecer resultados reales para nuestra gente en un mundo que cambia rápidamente? ¿Las alianzas e instituciones democráticas que dieron forma a gran parte del siglo pasado probarán su capacidad contra las amenazas y adversarios de hoy en día?”, planteó Biden en una columna de opinión publicada en el Washington Post, en la cual desgranó su agenda y marcó la visión sobre su gira.

Biden será recibido con los brazos abiertos por los líderes europeos, quienes vivieron con angustia y una buena dosis de estrés los años de Trump en la Casa Blanca, signados por su repliegue global, el rechazo al multilateralismo y a los acuerdos que se forjaron en los últimos años, y su peculiar acercamiento con autócratas.

Biden viajará primero al Reino Unido, donde se reunirá este jueves con el primer ministro, Boris Johnson. Un día después, Biden participará de la cumbre del G-7 en Cornwall. Será el primer encuentro cara a cara de los líderes de las naciones más desarrolladas del planeta en medio de la pandemia del coronavirus. La cumbre del año pasado fue virtual. La lucha contra la pandemia del coronavirus será uno de los ejes centrales del encuentro de líderes, y la Casa Blanca ha dicho que Biden reforzará su compromiso con el multilateralismo, una postura dejada de lado durante la presidencia de Trump.

La cumbre del G-7 se estirará hasta el fin de semana, cuando Biden y la primera dama, Jill Biden, se reunirán también con su majestad la reina Isabel en el Castillo de Windsor.

Biden viajará después a Bruselas para la cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y un encuentro con líderes de la Unión Europea. Esa cumbre marcará el cierre de la agenda con los aliados. Biden se moverá posteriormente hasta Ginebra para la otra gran cita de su gira: su primera reunión bilateral con Putin. Ambos mandatarios han dicho que llegan al encuentro con ánimos de mejorar la relación bilateral, que atraviesa uno de los momentos de mayor tensión en décadas.

El mandatario norteamericano ha dicho que Estados Unidos no busca un conflicto, y apuesta a lograr una relación “estable y fiable”, a la vez que ha dejado en claro su determinación para responder a futuras agresiones de Rusia como la injerencia en las elecciones presidenciales, que Estados Unidos ve como un ataque a su soberanía. Biden también recalcará el compromiso del país con la defensa de los derechos humanos.

La Casa Blanca ha rechazado críticas de que el encuentro con Putin implica una “recompensa” para el ruso, y que ha llegado antes de que Biden se vea o incluso hable con muchos aliados de Estados Unidos. Para compensar, el gobierno de Biden anunció esta semana que recibirá en la Casa Blanca al presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski. Al anunciar esa visita, la vocera presidencial, Jen Psaki, reafirmó el “inquebrantable respaldo” de Estados Unidos con la soberanía ucraniana ante la “agresión continua de Rusia en Donbas y Crimea”.

Biden también utilizará el viaje para promover su agenda doméstica, que incluye un énfasis en la lucha contra el cambio climático y el desarrollo de la infraestructura para enfrentar el ascenso de China.

“Creemos que Biden emprende este viaje desde una posición de fortaleza, un progreso dramático contra la pandemia en casa; un crecimiento fuerte y proyectado que contribuirá también a impulsar la recuperación económica mundial; un renovado poder y propósito de Estados Unidos; y una base sólida de alianzas que servirán como multiplicadores de fuerza para nuestra agenda global”, dijo el asesor de Seguridad Nacional, Jake Sullivan, esta semana al responder preguntas de la prensa.