Biden apuesta a las ventajas sobre las críticas con visita a Arabia Saudita

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Tras calcular que tiene más para ganar que perder, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, hizo un giro radical al decidir visitar Arabia Saudita el próximo mes, incluso cuando los activistas de derechos humanos lo acusan de vender su alma por petróleo.

Así, Biden repite lo hecho por sus predecesores, que también coquetearon con el reino rico en oro negro, profundizando los vínculos de Washington con esa nación a pesar de repetidas crisis, como los ataques del 11 de septiembre, llevados a cabo en su mayoría por saudíes.

La Casa Blanca anunció el martes que Biden viajará el próximo mes a Arabia Saudita para asistir a una cumbre regional en Yedá, en la que se reunirá con líderes saudíes. El presidente estadounidense fue crítico de esos líderes cuando era candidato e incluso había prometido tratarlos como "los parias que son", incluyendo al príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohamed bin Salmán.

De acuerdo a los servicios de inteligencia de Estados Unidos, bin Salman ordenó en 2018 el asesinato del periodista disidente Jamal Khashoggi.

Al tomar posesión, Biden desclasificó los documentos sobre los hallazgos sobre la muerte de Khashoggi y prometió "ajustar" la relación, a través de la reducción del apoyo a la campaña militar saudí en Yemen.

Funcionarios del gobierno de Biden dicen que han visto a los saudíes responder recientemente a las inquietudes de Estados Unidos al tratar de mejorar el vínculo con Israel y mediante una tregua en Yemen, donde el gobierno respaldado por Riad está combatiendo a los rebeldes hutíes, apoyados por Irán.

Sorprendentemente, a principios de este mes los saudíes lideraron un acuerdo entre productores de petróleo para aumentar la producción. Es un alivio para Biden, golpeado en las encuestas por el aumento de los precios de la gasolina, que han seguido subiendo.

Dan Shapiro, quien se desempeñó como embajador en Israel cuando Biden era vicepresidente, señaló que es probable que el príncipe heredero de 36 años sea el líder saudita clave en los próximos años.

La visita se producirá en un contexto en el que China mira más de cerca a las naciones del Golfo, que en su mayoría han rechazado los esfuerzos de Estados Unidos de aislar a Rusia por su invasión de Ucrania.

"Biden ha concluido correctamente que Estados Unidos tiene intereses estratégicos [en Arabia Saudita], que se capitalizarían logrando estabilizar la relación de EEUU-Arabia Saudita", señaló Shapiro, que ahora integra el centro de análisis Atlantic Council.

"Es fundamental que, a medida que enfrentamos desafíos como la invasión de Rusia a Ucrania y el posicionamiento cada vez más firme de China a nivel mundial, los socios -particularmente en el Medio Oriente, en especial las naciones productoras de energía-, se alineen con los intereses de Estados Unidos".

- Salirse con la suya -

El viaje sugiere un cálculo de la Casa Blanca: vale la pena enfrentar las críticas de legisladores, en su mayoría de su Partido Demócrata, y activistas que dicen que Biden está poniendo en peligro sus propias promesas de poner los derechos humanos en el centro de su política exterior.

La semana pasada, la Cumbre de las Américas en Los Ángeles, organizada por Estados Unidos, fue empañada por el boicot del presidente de México, Andrés López Obrador, quien decidió no asistir luego de que Biden decidiera no invitar a líderes que considera autoritarios.

Andrea Prasow, directora ejecutiva de The Freedom Initiative, que apoya a presos políticos en el mundo árabe, dijo que las familias de los detenidos sienten que Biden "los ha abandonado por completo en su objetivo para conseguir precios más bajos del petróleo".

Prasow afirmó que Biden debería haber conseguido un compromiso de bin Salmán de liberar a los prisioneros, a cambio de su visita.

El mensaje "es muy claro: Mohamed bin Salmán se salió con la suya en el caso del asesinato [de Kashoggi]", sostuvo.

Incluso si Biden habla en privado sobre derechos humanos, el "mensaje público al propio Bin Salmán, a todos en Arabia Saudita y a todos en los Estados Unidos y en el mundo, es que este tipo de atroz violación en los derechos humanos no tiene consecuencias", dijo Prasow.

- ¿Una especie de disculpa? -

Mohamed bin Salmán tenía una relación mucho más cordial con el expresidente Donald Trump, cuyo yerno, Jared Kushner, presuntamente conversaba con el príncipe por WhatsApp.

En su momento, Trump defendió su suave respuesta al asesinato de Khashoggi diciendo que Arabia Saudita impulsó la economía estadounidense mediante la compra de armas.

El secretario de Estado de Trump, Mike Pompeo, escribió en Twitter que el príncipe heredero "está trabajando para construir la paz y la prosperidad para su país" y criticó a Biden por dejarlo de lado.

Los expertos dijeron que el príncipe heredero buscaba que la relación volviera a la normalidad.

Yasmine Farouk de la organización Carnegie Endowment for International Peace dijo que Mohamed bin Salman había sido personalmente ofendido por Biden, un crítico de Arabia Saudita incluso antes del asesinato de Khashoggi.

"Lo que bin Salman busca en la visita de Biden principalmente no es necesariamente un gran avance en la cooperación militar o de defensa, sino el reconocimiento político y una especie de disculpa por ignorarlo", dijo.

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