Las bibliotecas del futuro están ya en Sharjah

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Frida Juárez, enviada

SHARJAH, Emiratos Árabes Unidos, noviembre 14 (EL UNIVERSAL).- A estas alturas del año, en los Emiratos Árabes Unidos (EAU) la vida se parece a la de antes del Covid. Sus actividades han retomado el paso, pero ahora con sutiles medidas de prevención, así lo hizo la Biblioteca Pública de Sharjah.

El breve confinamiento de tres meses fue una oportunidad para innovar en la biblioteca principal del emirato cultural, dice Eman Bushulaibi, directora de Bibliotecas de Sharjah.

En un recorrido, EL UNIVERSAL pudo constatar las medidas preventivas en estos espacios en tiempos de pandemia y conocer la tecnología de punta que se ofrece a los lectores.

Un edificio con estética del Islam (todo edifico gubernamental debe seguir esa línea) en el área cultural y educativa de Sharjah es el encargado de albergar miles de libros y pergaminos. Es la Biblioteca Pública de Sharjah, que desde julio reabrió sus puertas.

A la entrada hay una pantalla táctil para registrar el aforo y actualizar la base de datos sobre los visitantes de la Biblioteca.

Asientos distanciados, paneles de plexiglás en los escritorios y una lista de medidas en cada pantalla son las ya conocidas medidas. Sin embargo, Fida Alabed y Noura Alquraidi, encargadas de logística y tecnología de la Biblioteca Pública de Sharjah, explican que desde hace tiempo se planeaba volver la biblioteca un espacio de autoservicio, proceso que se aceleró con la pandemia de Covid-19.

Al fondo del primer piso se encuentran dos máquinas de autopréstamo y aún lado una máquina de sanitizadora de libros. Con la apariencia de un horno por fuera, la máquina desinfecta seis libros a la vez en 30 segundos. Los rayos UV rodean el libro, mientras que una corriente de aire a presión fluye entre las páginas para eliminar las bacterias. También hay un bote de gel antibacterial para que el visitante se sirva antes de tomar su libro ya sanitizado.

Los ejemplares también son sometidos cuarentena para extremar precauciones.

Otra máquina limpia los libros antiguos y pergaminos. "Para nosotros es muy importante preservar nuestro acervo histórico para que pueda seguir siendo consultado", explicaron las autoridades del lugar.

Las inmediaciones también son sanitizadas cada cinco horas, explicó Bushulaibi.

El área infantil también cuenta con un módulo de autopréstamo apto para que los niños lo manejen. Este público fue el que más préstamos registró durante el confinamiento.

En ese periodo, explicaron, lectores de todas las edades se comunicaban por teléfono, correo electrónico o redes sociales para solicitar consultas. El equipo hacía la búsqueda y enviaba los resultados a los usuarios.

El aforo ha ido en aumento con el paso de los meses hasta llegar a 70% con una estancia de tres horas máximo.

Los usuarios también pueden recoger sus libros en un locker ubicado en un área especial afuera del recinto. En el recorrido, Fida Alabed y Noura Alquraidi muestran un escáner que permite al usuario sacar páginas de los libros en PDF y llevárselas a casa. "En el salón de jóvenes hay computadoras, impresoras, un escáner, también una impresora 3D y construyen un estudio de sonido y un pequeño estudio de filmación" y ya se construyen una sala de experiencia inmersiva y otra de realidad aumentada. Actualmente hay una promoción para acceder al material de la biblioteca desde cualquier parte del mundo por sólo 138 pesos mexicanos.