Home Depot en el ojo del huracán por las donaciones de su cofundador a la campaña de Trump

La figura de Donald Trump es a la vez motivo de intensa repulsa e intenso apoyo y esa polarización ha sido uno de los signos más punzantes de su carrera política por los efectos divisivos y los enconos que desata en la sociedad y, sobre todo, entre sus simpatizantes y detractores más entusiastas.

Bernie Marcus, multimillonario filántropo, cofundador de Home Depot y donante de la campaña de Donald Trump. (AP/Richard Drew)

Así, muchos han reaccionado con un boicot a la cadena de tiendas Home Depot luego de que su cofundador, el multimillonario Bernie Marcus, dijo al periódico Atlanta Journal Constitution que planea apoyar financieramente la campaña de reelección de Trump.

En contrapartida, Trump deploró ese boicot de la “izquierda radical” porque llama a sus seguidores a “no hacer compras allí. No les importa quién sale lastimado”, si bien él mismo ha pedido el boicot contra empresas de su desagrado sin al parecer preocuparse por los afectados.

Por su parte, los impulsores del boicot contra Home Depot afirman que comprar allí equivale a enviar donaciones directas a la campaña de Trump, a quien identifican con una severa degradación. Todo ello originado porque Marcus dijo que apoyará financieramente la reelección del presidente.

Ciertamente Marcus apoya hoy a Trump mientras que Home Depot, de acuerdo a la radio pública NPR, se ha distanciado de Marcus al señalar que él, de 90 años, se retiró hace más de una década y no habla en nombre de la empresa. Y el apoyo de Marcus a Trump no es nuevo. En el ciclo electoral de 2016 su fundación donó más de 7 millones de dólares a grupos que apoyaron la campaña de Trump y en los ciclos electorales de 2016 y 2018 ha hecho donaciones políticas a entidades conservadoras por más de 21 millones de dólares, de acuerdo a la organización Open Secrets.

Ha sido ciertamente uno de los donadores más importantes en beneficio de Trump y el Partido Republicano, aunque su afinidad por el presidente ha tenido sus vaivenes y claroscuros. En 2016, por ejemplo, no apoyó inicialmente a Trump aunque al final decidió hacerlo para frenar a Hillary Clinton, como él mismo explicó en 2016 en un artículo en RealClearPolitics.

Marcus ha dicho que la comunicación de Trump es pésima pero que el presidente merece reconocimiento por impulsar el empleo en Estados Unidos, encarar a China en materia comercial y enfrentar la agresión de Corea del Norte e Irán. “Le diré lo que [Trump] no ha hecho bien: su comunicación es pésima. Se mete en toda batalla. Pelea. Hace cosas que no debería hacer. Como presidente de Estados Unidos, yo prefiero que él haga cosas significativas”, dijo Marcus al Atlanta Journal Constitution.

El empleo en Estados Unidos ciertamente ha crecido durante la presidencia de Trump, aunque los salarios padecen estancamientos. Y el reconocimiento que pide Marcus para Trump quizá estaría más en una línea político-ideológica que factual en las cuestiones internacionales, pues los aranceles que Trump aplicó a China han golpeado a ese país pero también han lastimado a productores estadounidenses, por ejemplo en el sector agrícola.

Y los logros concretos ante Corea del Norte son controversiales y más bien mediáticos, mientras que con Irán la posición del gobierno de Trump de repudiar el acuerdo nuclear con ese país e imponerle sanciones severas ha sido ciertamente dañino para Teherán pero lo ha llevado a reaccionar con un incremento en sus actividades de enriquecimiento de uranio.

Sea como sea, Marcus tiene el derecho de destinar su dinero a los fines legales que desee, y los consumidores tienen el suyo para comprar o no en el comercio de su preferencia o de su animadversión.

Marcus ha tratado de atenuar el encono que su apoyo hacia Trump ha causado en ciertos sectores al señalar que, en realidad, sus donaciones políticas son mucho menores a las sumas que él destina a causas filantrópicas y que en realidad espera donar la mayor parte de su fortuna a acciones caritativas.

De acuerdo a Forbes, la riqueza de Marcus asciende a 5,800 millones de dólares y Bloomberg calcula sus activos en 4,530 millones de dólares. Él ha dicho que ha dedicado ya cerca de 2,000 millones de dólares a actividades filantrópicas y que prevé aportar a ello aún más.

“Quiero vivir para cumplir 100 años porque quiero estar en la posición de dar [su fortuna] a esas cosas en las que realmente creo”, dijo Marcus al Atlanta Journal Constitution.

Según ese periódico, ya regaló 250 millones de dólares para la creación de un enorme acuario en Georgia, millones en apoyo de un centro de traumatología y uno de neurociencia en el Sistema de Salud Grady en Atlanta, uno de los mayores hospitales públicos del país, y millones en apoyo de un centro sobre autismo en esa ciudad.

Y Marcus es uno de los firmantes del compromiso, suscrito por varios multimillonarios, de donar en vida la mayor parte de su fortuna a causas filantrópicas y benéficas. En ese sentido, la actitud de Marcus es diametralmente opuesta a la de Trump, quien ciertamente se guarda el dinero para sí mismo y ha debido disolver su fundación tras identificarse graves irregularidades en su operación.

Y algunos dirían que dado que la fortuna de Marcus está vinculada al valor de las acciones de Home Depot que posee, un boicot contra esa tienda que tuviera impactos mayúsculos y duraderos ciertamente haría caer su riqueza y, presumiblemente, recortar las cantidades que él promete donar a la beneficencia y lo que podría donar a la campaña de Trump. Pero todo ello es hipotético y difícil de calcular.

Con todo, es incierto que ese boicot llegue a tener tales efectos y es en realidad un posicionamiento personal de quienes deseen seguirlo más que un fenómeno masivo. Pero no puede obviarse que las políticas y actitudes de Trump en múltiples ámbitos han lacerado a muchos y confrontado a la sociedad. En algunos aspectos, como el cambio climático, la expansión de la desigualdad y la transparencia democrática, muchos creen que una reelección de Trump produciría daños mayúsculos y por ello buscan frenarla. Otros, como Marcus, valoran otras cosas y prefieren la continuidad del presidente.

Tocará a los votantes decidir en las urnas y, en paralelo, ciertamente cada uno es libre de decidir en dónde gastar y a quién entregar su dinero.