Berlín no "prepara" una reunión entre Scholz y Putin en el G20 y rebaja las expectativas

Berlín, 9 nov (EFE).- El Gobierno alemán no estima que se pueda producir un contacto entre el canciller Olaf Scholz y el presidente ruso, Vladímir Putin, en la cumbre del G20 en Bali y ha rebajado asimismo las expectativas de que al final de ésta haya una declaración conjunta respaldada de forma unánime.

El Kremlin no ha concretado aún los términos o formato en que tendrá lugar la participación de su líder en la cumbre de Indonesia, recordaron fuentes gubernamentales alemanas en un encuentro con los medios, bajo condición de anonimato.

En consecuencia, la parte alemana no está "preparando" ningún tipo de contacto, afirmaron, para añadir que una reunión de estas características iría precedida de los convenientes preparativos.

La guerra de Ucrania "pesa obviamente" sobre la cumbre de las potencias industriales y los países emergentes, recordaron esas fuentes, que dejaron asimismo en el aire la posibilidad de que finalmente haya una declaración final suscrita por estos 20 países del grupo.

La presidencia de turno indonesia está "apurando los esfuerzos" a escala de los llamados "sherpa" o altos funcionarios que participarán en los encuentros previos a la llegada de sus líderes o, en su caso, ministros.

Sin embargo, estos trabajos se están desarrollando bajo condiciones "difíciles" bajo el impacto de la guerra y las "diferencias" dentro del grupo respecto a cuestiones como las sanciones contra Moscú, como sí respaldan el conjunto del G7 -el grupo de la siete potencias mundial, cuya presidencia ejerce este año Alemania-.

La falta de declaraciones en las anteriores reuniones a escala ministerial del G20 es algo "sin precedentes", según Berlín, lo que evidencia estas dificultades.

Incluso si no llegara a lograrse una declaración final -o sí existiera, pero no sustentada por todos los participantes, sino por su mayoría, tal vez sin Rusia-, la asistencia al foro seguiría siendo de gran relevancia, según el Gobierno alemán.

El conjunto del G20 representa a un 60 % de la población mundial y no sería "conveniente" ceder ese espacio a un "dominio" de Rusia.

El éxito de la cumbre, afirmó la fuente gubernamental, puede consistir no solo en la existencia o no de un documento final, sino en las conversaciones o acuerdos bilaterales o en otros formatos.

A la cumbre del G20 acudirán, además de las veinte potencias y los emergentes, una serie de países invitados, como Singapur, España, Países Bajos y Senegal, lo que extiende su espectro.

Scholz llegará a Bali el próximo martes, tras haber visitado Vietnam y Singapur, dos mercados "de gran trascendencia" para Alemania.

El Gobierno de Berlín enmarca esta nueva gira asiática del canciller en la voluntad de "diversificar" sus relaciones comerciales y evitar "todo tipo de dependencias".

Sigue al viaje llevado a cabo por el líder alemán la semana pasada a China, que levantó críticas tanto en el seno de su coalición entre socialdemócratas, verdes y liberales como en algunos grandes aliados internacionales de Alemania.

Para Berlín, el balance de ese viaje fue positivo, ya que en él se marcaron las diferencias con el gigante asiático, se dejó clara la voluntad alemana de evitar una nueva dependencia -en este caso, de China-, pero al mismo tiempo se plasmó la voluntad de que el gigante asiático "siga considerándose parte de la globalización".

(c) Agencia EFE