Bebió 20 litros de agua y todavía tenía sed: así fue como descubrió que era por un tumor cerebral

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Hoy en día Sophie Doyle es una empresaria de éxito pero a sus 20 años tuvo que emprender una dura batalla contra un tumor cerebral que destapó una rara condición: diabetes insípida. (Foto: The West Australian)
Hoy en día Sophie Doyle es una empresaria de éxito pero a sus 20 años tuvo que emprender una dura batalla contra un tumor cerebral que destapó una rara condición: diabetes insípida. (Foto: The West Australian)

Las redes sociales se han convertido en una plataforma donde la gente comparte sus vivencias, pero aparte de mostrar su lado amable, cada vez más personas se animan a contar sus experiencias más traumáticas con la esperanza de servir de ayuda a los demás.

Es el caso de la historia que te traigo hoy. Una mujer australiana ha contando que con 20 años, mientras vivía en Tailandia, empezó a sentirse muy mal y que, a pesar de que bebía litros y litros de agua que fluían por su cuerpo, todavía tenía sed. 

Según publica la prensa local, el malestar era tan grande que decidió regresar a su país. Una noche se despertó con una sed insaciable que no remitía y decidió acudir a urgencias. Sus médicos tardaron cinco semanas en descubrir qué estaba causando que su cuerpo se sintiera de esa manera: no podía retener el agua que bebía.

Una resonancia magnética reveló un tumor cerebral en su glándula pituitaria, que inhibía la secreción de la hormona antidiurética. Su tumor tenía solo 1 cm de largo, pero estaba afectando la funcionalidad de la glándula pituitaria, del tamaño de un guisante, responsable de la secreción de las hormonas del cuerpo.

"Los médicos me dijeron que la sed que había estado experimentando era una condición llamada Diabetes insípida, que cambiaría mi forma de vivir para siempre", ha contado Sophie Doyle, que ahora tiene 36 años, al Daily Mail. 

"A menudo me siento deshidratada, no absorbo los nutrientes correctamente y lucho por retener el agua en mi cuerpo, pero los médicos no tienen idea de qué causó la condición autoinmune", continúa.

Desde ese instante su mundo se puso patas arriba. Sophie tuvo que enfrentar la desgarradora realidad de su condición después de que le dijeron que tal vez no podría tener hijos y que dependería de por vida de la medicación de reemplazo hormonal.

"Me dieron este diagnóstico en un momento de mi vida en el que estaba aprendiendo a resolverlo todo, lo que alimentó mi deseo de ir siempre tras lo que quiero. Así que no dejé que me estresara y solo comencé a pensar en las implicaciones después de casarme".

Los médicos le explicaron que la glándula pituitaria es responsable de producir hormonas para una serie de funciones importantes en el cuerpo, incluido el parto. Sin embargo, contra todo pronóstico Sophie consiguió quedarse embarazada de forma natural y vencer sus temores. Pero todavía tiene que vigilar de cerca su cuerpo para ver cuándo necesita medicación, lo que puede ocurrir hasta tres veces al día. Y tiene que lidiar con algunas molestias como que suda sin hacer ejercicio o tiene secreción nasal.

"Siempre he sido lo suficientemente consciente de mí misma como para saber qué está pasando con mi cuerpo y entender cuándo necesita ayuda, pero debo tener mucho cuidado si tomo demasiado terminaré en el hospital", explica.

Como su cuerpo respondió muy bien a la medicación, el tumor nunca se le extirpó, y Shopie lo considera una bendición. "Echando la vista atrás, mi viaje con un tumor cerebral me ha llevado a una positividad inquebrantable". Dicho y hecho porque además de ser la orgullosa mamá de dos niños, Shopie ha conseguido labrarse su propio camino con el nacimiento de mi tercer 'bebé', su negocio Alf the Label.

Ahora, 16 años después, todavía confía en los medicamentos de reemplazo hormonal para permitir que su cuerpo retenga agua. Eso sí, tuvo que reajustar completamente su estilo de vida: no puede beber demasiada cafeína o alcohol, ya la medicación no funcionaría. También debe tener mucho cuidado cuando viaja a un país donde el agua del grifo no es segura. 

La diabetes insípida es un trastorno poco común que provoca un desequilibrio de líquidos en el cuerpo. Este desequilibro hace que produzcas grandes cantidades de orina (más de cuatro litros). También provoca mucha sed, incluso si has bebido algo. Los riñones no pueden conservar el agua mientras desempeñan su función de filtrar la sangre. 

La causa es la deficiencia de la 'hormona antidiurética' también llamada vasopresina o ADH), explican desde la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN): "se produce por una deficiencia en la secreción de la hormona antidiurética, y como consecuencia de la destrucción de diferentes núcleos celulares del hipotálamo".

Para que toda vaya bien es necesaria una hormona llamada 'antidiurética' o 'vasopresina', que permite que el líquido filtrado por los riñones regrese al torrente sanguíneo. La hormona antidiurética se produce en una parte del cerebro llamada 'hipotálamo', y se almacena en la glándula pituitaria, una glándula pequeña que se encuentra en la base del cerebro. 

Cualquier alteración o fallo en este 'circuito' tiene consecuencias. Y las afecciones que causan una deficiencia de hormona antidiurética o bloquean el efecto de esta hormona provocan un exceso de producción de orina, entre otros síntomas.

“Ese aumento no es transitorio, sino que persiste de forma mantenida en el tiempo. La orina suele ser muy clarita, con poco olor, ya que está compuesta por mucha agua y pocos solutos”, detalla la doctora Cristina Lamas, coordinadora del Área de Neuroendocrinología de la SEEN.

La consecuencia de esa excesiva eliminación de agua con la orina en el paciente con diabetes insípida es un incremento de la sed, que le lleva a ingerir varios litros de líquido cada día, con una cierta predilección por las bebidas frías.

Es lo que ocurre con la diabetes insípida, que está causada por un fallo en la producción de vasopresina en la glándula pituitaria (diabetes insípida central) o, por la acción de la vasopresina en los riñones (diabetes insípida nefrogénica). Por eso si tienes diabetes insípida, el cuerpo no puede regular correctamente los niveles de líquido. La causa depende del tipo de diabetes insípida que tengas.

Según la Clinica Mayo, entre los signos y síntomas de la diabetes insípida, se incluyen los siguientes:

  • Sed extrema.

  • Producción de grandes cantidades de orina pálida.

  • Necesidad frecuente de levantarse para orinar durante la noche.

  • Preferencia por las bebidas frías.

Ante cualquier de estos síntomas es aconsejable ir al médico para que valore la historia familiar y realice las pruebas necesarias para confirmar el diagnóstico.

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