Las bebidas alcohólicas más refrescantes del verano

El verano es sinónimo de salidas, de escapadas a la playa, de juntadas con amigos, de salidas en familia o en pareja, de actividades al aire libre. Es una etapa del año en la que el clima da ganas de salir, de conocer opciones nuevas para pasar el día o la tarde después del trabajo.

Así como el verano es sinónimo de salidas, las salidas veraniegas son, para la mayoría de las personas, sinónimo de tragos refrescantes. Si es posible, en una terraza con una panorámica de la ciudad.

La cerveza, que se ha convertido en un clásico porteño, no siempre es la opción preferida. Por eso, conocer alternativas de tragos puede abrir el panorama y hasta incluso transformar en cocteleros a los cerveceros.

Bebidas alcohólicas para refrescarse en verano

Tequila sunrise

Los ingredientes para este clásico que nunca pasa de moda, son tequila, jugo de naranja y granadina. Tres componentes básicos, pero que son una explosión de sabor en la boca de quien lo elige.

Para prepararlo se debe llenar un vaso alto con hielo, preferiblemente picado o en trozos no muy grandes. Recién ahí se debe agregar el tequila, el jugo -que, si es natural, tiene mejor resultado- y, por último, la granadina, que se irá lentamente al fondo del vaso por el efecto de su consistencia y espesor.

Para su presentación es ideal dejarlo tal como se asienta cuando se lo sirve, por el efecto visual que produce. Sin embargo, al momento de tomarlo se aconseja revolverlo para poder percibir todos los sabores presentes en el trago.

Julep de menta

Esta opción es refrescante también, pero algo más intensa que otras en esta lista. Los ingredientes son Bourbon, azúcar negra, agua con gas -o soda-, hojas de menta y hielo.

Una opción innovadora entre las bebidas alcohólicas refrescantes

Una opción innovadora entre las bebidas alcohólicas refrescantes

El cóctel se prepara directamente en el vaso, que se recomienda que sea un vaso corto de tipo "old fashion". Primero se colocan las hojas de menta, el azúcar y el agua mineral con gas y se machaca con un mortero para extraer el sabor. Luego, se agrega la bebida alcohólica, el hielo, y directo a la mesa.

Caipirinha brasileña

Otro clásico indiscutible, definitivamente entre los más solicitados durante la temporada de verano.

Los ingredientes son la Cachaça brasileña, lima, azúcar y mucho hielo.

Para su preparación se debe cortar la lima a la mitad y cortar una de esas mitades en pequeños pedacitos, que van directo al vaso. Luego se incorpora el azúcar y se machaca con un mortero, para que la lima suelte el jugo y se mezcle con el azúcar. El hielo picado se agrega en ese momento, hasta llegar a llenar tres cuartas partes del vaso. El alcohol se agrega al final y se sirve lo más rápido posible. ¿Por qué demorar una bebida tan deliciosa?

Sangría

La sangría no es uno de las bebidas alcohólicas preferidas a nivel local, pero siempre hay una primera vez. Y siempre hay que probar opciones nuevas, sobre todo cuando se trata de bebidas y comidas.

Para preparar este trago, que se suele hacer en jarra, se necesita 1 litro de vino, duraznos, naranjas, limones, bananas, manzanas, azúcar, canela y jugo de naranja.

La preparación es algo más compleja que en las opciones anteriores. Antes de comenzar se debe disolver el azúcar en agua caliente para formar un almíbar, que hará más fácil su disolución en el vino. Por otro lado, en un recipiente amplio o un bol grande, se coloca el vino y el almíbar y se les agrega el jugo de una naranja, siempre mezclando bien. Se pelan y se cortan todas las frutas, que se agregan junto al jugo de un limón y la rama de canela.

Pero no se puede tomar todavía. Este tipo de preparaciones necesitan maceración, por lo que se aconseja dejarlas alrededor de 2 o 3 horas, en la heladera claro, y recién ahí servirlas para poder refrescarse.

Long island iced tea

Se llama iced tea pero no tiene te, eso es lo más peculiar que tiene esta bebida.

Los ingredientes son muchos: ron blanco, tequila, ginebra, triple sec, vodka, limón y alguna bebida cola.

En un vaso mezclador o vaso alto se deben mezclar los cinco licores blancos; luego se añade el jugo de limón, la bebida cola y se revuelve despacio, sin batir.

Margarita de frutilla

Una reversión del clásico que toman en todas las películas estadounidenses. La margarita es un trago que lleva tequila, triple sec, azúcar de caña, sal, limón y hielo. En este caso, se le agrega la frutilla, que le da un toque diferente y lo hace también más refrescante.

La margarita de frutilla es una alternativa refrescante

La margarita de frutilla es una alternativa refrescante

El primer paso es congelar las frutillas, después de haberlas lavado. Transcurrida alrededor de una hora se las coloca en una licuadora con los hielos y el azúcar y se la licúa por un minuto. Hecha esa preparación se le agrega el tequila, el triple sec y se la vuelve a licuar para obtener una consistencia espesa y opaca.

El alcohol, siempre lejos del volante

Actualmente no quedan dudas de que conducir cualquier vehículo habiendo tomado alcohol es una acción irresponsable y peligrosa. Por eso, siempre es importante hacer hincapié en la necesidad de evitar tomar alcohol si se tiene que conducir o, en todo caso, no manejar cuando se tomó alcohol.

En los últimos días, el gobierno nacional evaluó la posibilidad de establecer tolerancia cero para los conductores, una medida que ya se ha evaluado anteriormente pero que todavía no ha tenido éxito.

En este sentido, el ministro de Transporte de la Nación, Mario Meoni, afirmó que la Argentina debe ir "hacia ese camino en el corto plazo". A partir de esa afirmación, se abrió el debate acerca de la real necesidad de esta medida y sobre el impacto que tiene el alcohol en el organismo.

La cantidad de alcohol en sangre permitida actualmente es 0,5%, un valor que se alcanza con dos copas de vino, por ejemplo. Para saberlo con certeza se realiza el llamado control o test de alcoholemia, que es capaz de detectar valores menores a 0,1%.

Sin embargo, es importante aclarar que existen factores como el sexo y el peso de una persona, la cantidad de alcohol que se ha consumido o el tiempo que ha transcurrido desde la ingesta, que pueden afectar los niveles que el control de alcoholemia va a registrar.

Las bebidas alcohólicas siempre se deben consumir cuando no se conduce

Las bebidas alcohólicas siempre se deben consumir cuando no se conduce

Ahora bien, ¿cuánto tarda el alcohol en irse del organismo y permitirle al conductor manejar conscientemente?

Cuando se toma una bebida alcohólica primero atraviesa el esófago, llega al estómago y luego al intestino delgado. Allí, una pequeña parte se absorbe por la membrana mucosa mientras que las paredes del intestino delgado absorben grandes cantidades de alcohol y las transfieren al torrente sanguíneo. Así, el alcohol llega a todo el cuerpo y se absorbe a través de diferentes tejidos.

Básicamente, el cuerpo elimina el alcohol de tres formas: mediante la evaporación, la excreción o la defecación y el metabolismo propio del organismo. Alrededor de un 10% del alcohol ingerido es excretado por lo riñones, mientras que apenas un 1% se elimina mediante la evaporación, es decir, mediante la respiración, el sudor y las lágrimas. Todo el resto se elimina a través del metabolismo del hígado, lo cual lo hace el órgano más afectado por la ingesta excesiva de esta sustancia.

Un hígado que funciona adecuadamente es capaz de metabolizar unos 10 ml. de alcohol puro por hora. En función de la cantidad de alcohol que se ha introducido en el organismo, se estima que en un lapso de 10 horas completas, el cuerpo es capaz de recuperar su estado natural. Esto significa que el estado de ebriedad ya pasó y el cuerpo ha eliminado todo el alcohol que había ingerido por sus mecanismos propios. De todos modos, si la persona toma otros líquidos que no contengan alcohol -agua o gaseosas, por ejemplo- es posible acelerar este proceso.

No obstante, es clave destacar que hay variables que pueden modificar esta situación, precisamente porque no todos los organismos responden de la misma manera a los mismos estímulos. El peso, la edad, el género, el tipo de alcohol ingerido, la cantidad, la cantidad de alimento ingerida antes de beber el alcohol y el estado de salud de órganos como el hígado, determinarán considerablemente si se demora más o menos tiempo para eliminar el alcohol de la sangre.