Los basureros de París reanudarán el trabajo por imposición del Gobierno

París, 17 mar (EFE).- Los servicios de recogida de basuras volverán a funcionar este viernes en París por orden del Gobierno francés, según anunció el ministro del Interior, Gérald Darmnanin, en una ciudad que ya acumula 10.000 toneladas de basura en sus calles.

"Acepto las huelgas de basureros en París, sin embargo, lo que no es aceptable es la insalubridad", declaró el ministro del Interior, Gérald Darmanin, en la emisora francesa RTL.

La decisión, aplicada por el prefecto de París (delegado del Gobierno), Laurent Nuñez, se ha tomado en contra de la alcaldesa, la socialista Anne Hidalgo, que reafirmaba este martes su apoyo a los huelguistas.

Si bien en un inicio rechazó la petición del gobierno, ya ha transmitido a Nuñez los nombres y la dirección de los 4.000 basureros de París, que deberán volver a sus labores desde hoy, a riesgo de 10.000 euros de multa y seis meses de prisión.

"Respeto su decisión, pero la lamento: ella no quiso hacerse responsable así que el prefecto, a petición mía, obligó ayer por la tarde a reanudar el servicio de limpieza de la ciudad", expresó Darmanin sobre la postura de la alcaldesa de París.

A pesar de la prevista vuelta de los trabajadores de la limpieza, al menos uno de los tres incineradores de París, localizados al sur de la ciudad, continúa bloqueado desde el lunes 6 de marzo. Los otros dos fueron desbloqueados por la Policía en la tarde del jueves y la mañana de este viernes.

"ES MOLESTO, PERO ES COMPRENSIBLE"

Los once días de huelga de recogida de deshechos han dejado ya 10.000 toneladas de basura en diez de los veinte distritos de la capital francesa en los que operan los servicios públicos de limpieza, que dejan una imagen de calles sucias y olores desagradables de los que se quejan vecinos y pequeños negocios.

Frente al restaurante en el que trabaja Toumani, en un barrio residencial del distrito 15, las bolsas de basura se acumulan dentro y fuera de los contenedores. Asegura que visualmente es molesto, pero que, por el momento, no ha afectado a la recepción del restaurante porque "con el frío, la gente todavía no se quiere sentar en la terraza".

"Es cierto que es menos acogedor y es molesto, pero es comprensible. Aunque no sea agradable, hay que entender por qué lo hacen" los huelguistas, explica este camarero.

De un problema similar se queja François, propietario de un pequeño restaurante en la capital, que apunta que la llegada del calor ocasionará olores desagradables.

"Por el momento la gente come más en el interior, cerramos la puerta y no nos afecta. Pero si nos vemos obligados a instalar la terraza y los clientes quieren sentarse fuera, sí, nos afectará por todos los olores. Tampoco es bonito de ver, todas las basuras frente al restaurante, es irritante", explica.

A pocas calles de distancia, Camille sale de su edificio para intentar tirar la basura de casa, que tiene que amontonar en los cubos desbordados del inmueble.

Por un lado, la huelga de los basureros le parece razonable por el aumento de la edad mínima de jubilación de 62 a 64 años, pero por otro, lamenta el estado de la ciudad.

"Estamos hartos de las basuras en la puerta de las casas por todo París, es desagradable", protesta.

En el mismo vecindario, Alain se queja de los efectos de los paros: "Escuchamos mucho que la huelga es un derecho y hay que respetarlo, pero pienso que también que hay que respetar a los individuos y a aquellos que no están de acuerdo", resalta.

(c) Agencia EFE