Los barcos de las ONG volverán al mar "cuanto antes" pese al veto italiano

Catania (Italia), 9 nov (EFE).- Los barcos humanitarios que salvan inmigrantes en el Mediterráneo central avanzaron hoy que pretenden reanudar su labor cuanto antes, pese a la política migratoria del Gobierno de la ultraderechista Giorgia Meloni, que los ha retenido en el puerto de Catania (sur).

"Ahora mismo vamos a pedir a la Capitanía de Puerto de Catania que nos permita la salida lo antes posible, es lo que pensamos hacer. No queremos estar aquí mucho más tiempo", avanzó el jefe de misión del barco Humanity 1, Till Rummenhohl.

La nave de bandera alemana, de la ONG SOS Humanity, pudo desembarcar finalmente en las últimas horas a todos los inmigrantes rescatados entre el 22 y el 24 de octubre en aguas internacionales del Mediterráneo, 179.

Pero sin embargo, no todos pudieron bajar a territorio italiano al mismo tiempo. El Gobierno de Meloni, con un decreto de su vicepresidente, Matteo Salvini, había permitido solo que abandonaran la nave los vulnerables, mientras que el resto debía quedarse a bordo en el puerto siciliano para ser devueltos luego al mar, en un nuevo pulso a las ONG.

Así, en la noche del sábado, tras una inspección médica, se autorizó a bajar a 144 inmigrantes "vulnerables", esencialmente mujeres y niños, mientras que los 35 restantes solo lo han pudieron hacer anoche, tras ponerse en huelga de hambre y por sus condiciones psiquiátricas.

SOS Humanity ha interpuesto una demanda contra esta legislación en el Tribunal Administrativo del Lazio y seguirá con el proceso porque, dijo Rummenhohl, "estamos seguros de que son ilegales, contrarios al derecho internacional, los convenios y Derechos Humanos".

"Pretendemos continuar nuestro trabajo y proteger personas en riesgo en el mar para que puedan solicitar asilo", defendió.

Y aclaró: "Queremos dejar este puerto para no enfrentar cargos (legales) y no meternos en más problemas porque nuestro trabajo es más importante. Así que abandonaremos el puerto de Catania hoy tras dotarnos de provisiones".

Lo mismo quiere hacer Médicos Sin Fronteras (MSF), que vivió en Catania la misma situación que la Humanity 1: en un primer momento solo se permitió desembarcar a 357 inmigrantes, mientras que 215 tuvieron que quedarse retenidos en el muelle siciliano.

No obstante, tras una nueva inspección médica ayer martes, y a tenor del brote de sarna surgido a bordo y las precarias condiciones psíquicas de los inmigrantes, se autorizó finalmente su desembarco.

El jefe de misión de MSF, Juan Matías Gil, explicó hoy que por el momento no han recibido instrucciones de las autoridades italianas y que su intención es volver al mar lo antes posible.

"Obviamente nuestra intención es irnos lo mas pronto posible, prepararnos y seguir con nuestro trabajo porque la necesidad está ahí", refirió a los medios.

Salvini pretende con estas disposiciones dificultar el trabajo a las organizaciones humanitarias, a las que acusa de fomentar la inmigración ilegal desde el norte de África (en su época en Interior, entre 2018 y 2018, impuso multas a las ONG que entraran en aguas italianas sin autorización).

El otro día presumió de la decisión de la ONG española Salvamento Marítimo Humanitario de aplazar sus misiones de rescate en el Mediterráneo hasta conocer la postura del nuevo Ejecutivo italiano, en el poder desde el pasado 22 de octubre.

"Sigamos así. Italia no será cómplice del tráfico de seres humanos. ¿Alguien empieza a entenderlo", escribió en Twitter comentado la decisión de la organización humanitaria.

(c) Agencia EFE