Un barco de recreo, el gran mito fundacional del Partido Comunista chino

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Jiaxing (China), 18 jun (EFE).- El Partido Comunista de China (PCCh) es hoy una de las formaciones políticas con más afiliados del mundo, pero su fundación, hace cien años, estuvo marcada por la clandestinidad de un primer Congreso que acabó celebrándose en un pequeño barco de recreo, elevado ahora a mito fundacional.

Actualmente, el PCCh tiene casi 92 millones de miembros, pero en 1920, en su fase embrionaria, solo eran 58 jóvenes, todos ellos con buena formación educativa, acaudalados y provenientes de familias con recursos.

Un año después, azuzados por representantes de la Internacional Comunista, se convocó el I Congreso del Partido, al que acudieron 13 representantes de siete zonas diferentes del país, entre los que figuraba Mao Zedong, entonces de 28 años, que se acabaría convirtiendo en el fundador y primer líder de la República Popular China.

Sin embargo, Mao, la figura más recordada internacionalmente, no fue elegido secretario general, cargo que fue a parar a manos de Chen Duxiu, quien no pudo acudir al encuentro. De los 13 representantes, tan solo Mao y Dong Biwu estuvieron presentes en la proclamación de la República Popular, en 1949.

LA LEYENDA DEL "BARCO ROJO"

El Congreso comenzó el 23 de julio de 1921 en uno de los populares 'shikumen' (casas bajas de piedra) de Shanghái, situado en la hoy popular zona comercial y turística de Xintiandi.

El plan era que se prolongase durante seis sesiones y, en la última de ellas, el día 30, el holandés Henk Sneevliet (cuyo seudónimo era Maring) pronunció un discurso que habría de preceder a la votación del primer programa político del Partido.

Sin embargo, un desconocido irrumpió en la sede y los representantes decidieron suspender el encuentro por miedo a represalias de la Policía. Xu Lianlin, experto en la historia de la fundación del PCCh, asegura que "en aquel entonces, intentar fundar un partido era poner en riesgo tu propia vida".

Entonces, la mujer de Li Da, uno de los emisarios, propuso que todos se trasladaran a su Jiaxing natal, una conocida localidad turística hoy situada a una media hora en tren bala de Shanghái. Allí, los representantes, disfrazados de turistas, alquilaron una pequeña barca de recreo sobre la cual el 3 de agosto de 1921 formaron oficialmente el PCCh y aprobaron su primer proyecto político.

Una de las curiosidades de esta historia es la fecha: si el Partido fue fundado un 3 de agosto, ¿por qué la efeméride en la que se conmemora es el 1 de julio?. Preguntado por Efe, Xu explica que, durante la guerra civil contra los nacionalistas (1927-1949), los lugartenientes de Mao le propusieron celebrar el aniversario del PCCh, pero ni él ni Dong recordaban exactamente las fechas del I Congreso.

Fueron descubiertas años después en archivos soviéticos, pero entonces Mao -que solo recordaba que había sido en julio- tomó personalmente la decisión de que se celebrase el 1 de julio, efeméride oficial desde 1941.

Aunque la embarcación original no se conserva, desde 1959 existe una réplica de 16 metros de eslora y 3 de manga que se ha convertido en una de las principales atracciones de la ciudad, a la que más de 40 millones de turistas llegaron en 2018 tras la visita del actual presidente, Xi Jinping.

CHINA, ENGALANADA PARA EL CENTENARIO

El conocido en China como "Barco Rojo" es un hito en la historia del Partido y también un motivo de celebración para Xi, que publicó un artículo ensalzando los valores de "innovación, trabajo duro y dedicación" de la historia de la fundación durante su etapa como gobernador de la provincia de Zhejiang (2002-2007), donde se encuentra Jiaxing.

En las últimas semanas, China está engalanándose para conmemorar el centenario del PCCh, con grandes campañas propagandísticas e inauguraciones de museos sobre su historia.

Tanto en Jiaxing como en Shanghái se han abierto enormes museos en los que se ensalzan los éxitos del Partido -por ejemplo, la primera bomba atómica de China, probada en 1964- y se dejan de lado los episodios oscuros como el Gran Salto Adelante o la Revolución Cultural.

En el de Shanghái, situado a escasos metros del 'shikumen' donde arrancó el I Congreso, se reserva una buena porción de la exposición a la situación previa a la fundación del PCCh, en la que se emplea una dura retórica contra los poderes occidentales y su ocupación de partes del país a principios del siglo XX.

Allí, cientos de miembros del Partido se hacen fotos de grupo con la bandera comunista y pronuncian a viva voz el juramento que todo afiliado debe pronunciar cuando pasa a formar parte del PCCh.

Parte de él recita: "Protegeré los secretos del Partido, seré leal al Partido, me esforzaré y lucharé por el comunismo a lo largo de mi vida, estaré siempre listo para sacrificarlo todo por el Partido y por el pueblo, y nunca traicionaré al Partido".

Víctor Escribano

(c) Agencia EFE

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