Barcelona: Koeman apunta al "orgullo" y pide reacción a los jugadores: "El mundo no se acaba por una derrota"

LA NACION
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Ronald Koeman se acostumbró a vivir en la tormenta. Desde que asumió su cargo de entrenador de Barcelona, las crisis han sido sus acompañantes. El estruendo del 2-8 con Bayern Munich propició su llegada, que no alcanzó a disimular las grietas que tiene el club por todas partes. El golpe más reciente, el 1-4 ante PSG en el Camp Nou, en los octavos de final de la Champions League, vuelve a poner en foco los problemas que aquejan al equipo y a la institución, que camina hacia una demorada elección presidencial mientras espera en vilo qué decisión tomará Messi respecto de su futuro. En esas aguas navega el técnico neerlandés.

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"El mundo no se acaba después de una derrota. Hay que analizar nuestros fallos, mejorar cosas, hablar y después entrenar. El otro día estuvimos bajos en nuestro juego con balón, perdimos más balones que últimamente y das más opciones al contrario. Espero que mañana salgamos fuertes para ganar el partido. Para estar confiados, dependemos del resultado", declaró en rueda de prensa este sábado, antes del partido ante Cádiz, de locales, que se jugará el domingo.

El preparador neerlandés cree que no fue tan mal partido el del martes. "Ganamos fuera contra la Juve, perdimos en casa; perdimos en casa contra el PSG, podemos ganar en París. Los datos del otro día no son tan exagerados, ellos tuvieron mucha efectividad. No creo que no podamos competir, hemos estado cerca, hemos tenido nuestras oportunidades. No veo un equipo mucho más grande que el otro. Si no contamos con todos los jugadores, es un problema más", recordó.

Además, recordó que están vivos "todavía en las tres competiciones". "Sobre todo en la 'Champions', está muy complicado. En Copa del Rey, con más efectividad y suerte, podemos remontar; creo todavía en poder pasar esa eliminatoria. En la Liga llevamos una buena trayectoria, tenemos que esperar que el primero pierda puntos. No soy tan negativo, hay que seguir trabajando. Somos el Barça, tenemos buenos jugadores y siempre hay que reaccionar y poner las cosas en su sitio", advirtió.

"No es bueno pensar en el partido del Sevilla, tenemos otros partidos antes. Cada partido es importantísimo, sobre todo para reaccionar después de lo que nos pasó el otro día. El camino es intentar estar fuertes, el objetivo es ganar cada partido", insistió, sin pensar en la vuelta de las semifinales de la Copa del Rey. En la ida, se recuerda, el equipo andaluz ganó 2-0 como local.

Koeman también reconoció que lo mejor ahora es poder volver a jugar pronto para poder resarcirse de lo ocurrido ante el PSG. "Después de una derrota, siempre es bueno tener un partido pronto para demostrar que podemos estar mejor, sacar un mejor resultado. Tenemos una buena trayectoria en la liga en los últimos meses. Aceptamos lo que nos pasó", apuntó.

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"A mí no me molestan los comentarios duros, es vuestro trabajo; el mío es preparar al equipo para cada partido. Hemos hablado de dónde hemos fallado y buscamos el orgullo de cada jugador por ser jugador del Barcelona. Hay que seguir adelante para demostrar que podemos mejorar y ganar cosas", añadió sobre las críticas. "Tengo mis ideas para el futuro de este club, pero tengo que esperar a ver quién es el presidente. Nos sentaremos y hablaremos del futuro", prosiguió.

El entrenador insistió en que hoy en día, con un calendario tan "apretado", el aspecto físico es "importantísimo", y deben buscar "un equilibrio", además de valorar la falta de entendimiento entre arquero y defensa en la falta que supuso el gol del 1-3 el otro día. "Hay que estar más concentrados. No tenemos la fuerza y la altura, y esa es una razón más para no hacer faltas inútiles en las que nos puede hacer mucho daño el contrario", subrayó.

En otro orden de cosas, reconoció que a los jugadores les ha afectado mucho la derrota ante el conjunto parisino. "Es normal que anímicamente estén bajos después de lo que nos pasó. Tienen buena actitud. El viernes noté el ambiente más bajo de lo normal, pero es bueno, porque si no afecta no podemos estar aquí. Hoy he visto el grupo como antes y con muchas ganas de jugar mañana el partido", expuso.

Tampoco rechazó hablar de la discusión entre Gerard Piqué y Antoine Griezmann durante el choque. "Durante un partido hay mucha emoción y pasan cosas que no se pueden aceptar. Es bueno tener gente en el equipo que reacciona si las cosas no van bien. No se puede pedir por favor, hay momentos de alta tensión en el partido. Después del partido, hay que comunicarse y llevarse bien. Estar callados, no me gusta", indicó.

Por último, Koeman negó que los equipos españoles hayan perdido peso en Europa. "Es un momento. Los equipos españoles, por varias razones, no han podido ganar. Nos faltan los partidos de Madrid y Atlético, ganó el Villarreal el otro día... Los equipos españoles son fuertes, no podemos sacar conclusiones de este tipo", concluyó.

Fuente: Europa Press