La bandera surcoreana ondea en Pyongyang por el fútbol

Sebastien BERGER
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Las banderas de Uzbekistán, Corea del Sur, Corea del Norte y de India (de izda. a dcha.) ondean durante un partido entre las dos Coreas, en el estadio Kim Il-sung de Pyongyang, el 7 de abril de 2017

Las banderas de Uzbekistán, Corea del Sur, Corea del Norte y de India (de izda. a dcha.) ondean durante un partido entre las dos Coreas, en el estadio Kim Il-sung de Pyongyang, el 7 de abril de 2017 (AFP | Kim Won-Jin)

La bandera surcoreana ondeaba este viernes en Pyongyang con ocasión del primer partido en Corea del Norte entre las selecciones de fútbol de las dos Coreas, en el marco de una competición asiática.

El 'Taeguekgi', el estandarte surcoreano, se alzó en el estadio Kim Il-sung, erigido al lado del gigantesco arco de triunfo que conmemora la resistencia coreana a la ocupación japonesa, y donde el equipo femenino norcoreano recibe al surcoreano en un encuentro de clasificación para la Copa Asiática Femenina, prevista en 2018 en Jordania.

El único precedente en Pyongyang entre las dos selecciones enemigas se remonta a 1990, cuando los equipos masculinos jugaron un partido amistoso destinado a promover la reunificación.

En ese encuentro, que ganó Corea del Norte por 2-1, solo ondeó la bandera no oficial de la unificación coreana y no sonó ninguno de los dos himnos nacionales.

Esta vez, los 40.000 espectadores se levantaron en un respetuoso silencio cuando resonó el himno surcoreano, antes de corear el canto patriótico de Corea del Norte, según un periodista de la AFP presente en el abarrotado estadio.

Cada toque de balón de los norcoreanos desencadenaba detrás una oleada de aliento de los aficionados.

Las dos Coreas están, aún hoy, técnicamente en guerra, pues el conflicto de 1950-1953 se terminó con un armisticio y no con un tratado de paz.

Por ello, la frontera entre las dos Coreas, marcada por la zona desmilitarizada, es todavía una de los lugares más fortificados del planeta.

- Momento de distensión -

Este partido se produce en un momento especialmente tenso en la península debido a la aceleración de los programas balísticos y nucleares de Pyongyang.

Corea del Norte tiene el objetivo de ser capaz de llevar a cabo un ataque nuclear sobre el territorio continental de Estados Unidos. El año pasado, Pyongyang realizó dos ensayos nucleares y ha multiplicado desde entonces los lanzamientos de misiles.

El asunto norcoreano es, además, uno de los temas centrales de la cumbre que comenzó el jueves en Florida entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping.

En este contexto, el partido de este viernes es un inusual momento de distensión en uno de los conflictos más congelados del planeta.

Corea del Sur exigió a su vecino del Norte garantías de seguridad antes de autorizar a sus jugadores a cruzar el paralelo 38 para una serie de encuentros oficiales en Corea del Norte.

Hay que decir, sin embargo, que el deporte contribuyó en el pasado a "apaciguar los ánimos en momentos de tensión", explica Michael Spavor, director de Paektu Culture Exchange, cuyo rol es facilitar los intercambios con Corea del Norte en diversos ámbitos.

Las dos Coreas tienden a apoyar a los deportistas coreanos cuando estos se enfrentan a otras naciones. De hecho, los Juegos Olímpicos han sido el escenario de espectaculares imágenes de reconciliación entre 'enemigos'.

En los años 2000 se les ha visto desfilar juntos tras una misma bandera. En agosto, la gimnasta surcoreana Lee Eun-ju creó sensación tomándose un 'selfie' en Rio con la norcoreana Hong Un-jong.

Este viernes, las norcoreanas, que cuentan con tres títulos continentales y son las décimas en la clasificación de la FIFA, son las favoritas frente a Corea del Sur.