El Banco Nación prevé terminar el año con 21.000 hipotecas

LA NACION

El resurgimiento del crédito hipotecario es, tal vez, uno de los logros más visibles de la actual administración. Sólo el Banco Nación (BNA) espera terminar el año con 21.000 hipotecas, seis veces más que lo que dio en todo 2016.

Así surge del Informe de Gestión que la entidad presentó hoy, y según el cual, en lo que va del año y hasta el cierre de septiembre 13.058 hipotecas ajustadas por UVA (Unidad de Valor Adquisitivo), por $ 14.920 millones. Para fin de año, la entidad que preside Javier González Fraga espera llegar a los US$ 24.000 millones de desembolsos, una cifra ampliamente superior a los $ 4102 millones de 2016 y $ 1655 millones de 2015.

Pero además, según adelanta el informe, "está planificado contar a partir de diciembre con la totalidad del trámite automatizado, al igual que el seguimiento del estado de la solicitud". También el banco está analizando la posibilidad de centralizar los trámites presenciales para una mayor eficiencia.

El BNA comenzó a ofrecer a fines de septiembre préstamos hipotecarios ajustados por UVA para desarrolladores inmobiliarios. Sólo una semana, detalla, aprobó tres operaciones por más de 12.300 metros cuadrados de construcción, que sumaron $ 62 millones.

También incrementó entre enero y septiembre en un 68% con respecto a 2016 la colocación de préstamos personales. Sumó $14.089 millones en 195.000 operaciones.

En defensa de Dujovne

A pesar de este ritmo de crecimiento del crédito, en el BNA salieron en defensa de la decisión del Gobierno de quitarle el año que viene al banco $ 20.000 millones. En el Presupuesto de 2018, está previsto que la entidad estatal financie al Tesoro -su accionista- con ese monto, una medida que no sólo fue criticada por legisladores de la oposición sino que muchos aseguraron había generado rispideces hasta dentro del propio directorio de la entidad bancaria estatal.

"La transferencia de $ 20.000 millones prevista en el proyecto de Ley de Presupuesto de ninguna manera obstaculiza esta evolución programada en materia de la capacidad de colocación de créditos en los próximos años", asegura el texto que lleva la venia de González Fraga. "Queda claro que aún luego de la transferencia prevista, el banco en los próximos dos años mantiene un holgado exceso en su capital regulatorio, que le permitirá sostener un fuerte ritmo de colocación de préstamos al sector privado", asevera.

Durante el año, para abastecer la creciente demanda de crédito, el BNA decidió disminuir su posición en Letras del Banco Central (Lebac).