El Banco de Inglaterra realiza una histórica subida de tasas y advierte sobre una recesión

El Banco de Inglaterra (BoE) subió este jueves las tasas de interés en 0,75 puntos hasta el 3%, el mayor incremento desde 1989, para contrarrestar la inflación y advirtió de los riesgos de una recesión que puede durar hasta mediados de 2024.

Tras la reunión de política monetaria el emisor informó que elevó los costos del endeudamiento a 3% frente a una inflación que se ubica por encima del 10%, un máximo desde hace cuatro décadas.

Esta agresiva subidacoincide con una tendencia entre los grandes bancos centrales que luchan contra la mayor alza de los precios en varias décadas.

El miércoles la Reserva Federal (FED) adoptó un incremento de 0,75 puntos, la cuarta alza consecutiva de las tasas en Estados Unidos.

El Banco de Inglaterra estimó que la inflación tocó un máximo en octubre de 10,9% anual, frente a una estimación anterior que proyectaba que el pico llegaría hasta un alza de los precios de 13%.

En las minutas de reunión, la entidad advirtió sobre un "panorama desafiante" y dijo que espera la economía "entre en recesión durante un periodo prolongado".

El BoE dijo que la economía está en contracción desde el tercer trimestre, iniciando una recesión técnica que proyecta que se extienda hasta la primera mitad de 2024.

"Hay un duro camino por delante", dijo el gobernador del banco centra Andrew Bailey en una rueda de prensa.

"La aguda subida de los precios de la energía provocados por la invasión rusa de Ucrania nos han empobrecido como nación. El nivel de actividad económica probablemente sea nula o caiga durante algún tiempo", advirtió.

La subida de los tipos del BoE agrava la crisis del costo de la vida para millones de británicos, ya que el alza empuja a un incremento de los préstamos.

"El banco central tiene el trabajo poco envidiable de luchar contra la inflación rampante y una enorme incertidumbre económica y política", dijo Craig Erlam, analista de la plataforma de intercambios OANDA.

El Reino Unido sale de una tormenta financiera después de que el gobierno de la ex primera ministra Liz Truss propusiera un plan fiscal que generó caos en los mercados y que obligó al banco central a intervenir.

Tras la renuncia de Truss, su sucesor Rishi Sunak ha intentado calmar a los mercados sugiriendo posibles alzas fiscales en el presupuesto que debe presentar el 17 de noviembre, aunque esta medida pueda perjudicar a la economía.

"Creo que todo el mundo sabe que nos enfrentamos a un panorama económico desafiante y que se necesitan decisiones que serán difíciles", dijo el miércoles Sunak ante el parlamento.

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