El Banco Central de Brasil acelera el ritmo y recorta su tasa básica

El presidente del Banco Central de Brasil, Ilan Goldfajn, el 7 de junio de 2016 en el Congreso brasileño en Brasilia (AFP | ANDRESSA ANHOLETE)

El Banco Central de Brasil (BCB) recortó el miércoles 1 punto porcentual su tasa básica de interés dejándola en 11,25%, en una aceleración del ciclo de distensión de la política monetaria.

La reducción, ampliamente esperada por el mercado para estimular una economía en recesión, es la quinta consecutiva y la mayor desde que el BCB inició su serie de bajas en octubre pasado, cuando estaba en 14,25%.

"La evidencia sugiere una reanudación gradual de la actividad", dijo el banco en un comunicado.

En sus dos decisiones anteriores, el Central había optado por cortar a una velocidad de 0,75 puntos porcentuales.

La rebaja del costo del dinero es considerada vital para reanimar una economía que atraviesa el peor retroceso de su historia y que tiene un récord de 13 millones de desempleados.

En el largo plazo, los agentes económicos estiman que el BCB dará por terminado el ciclo de cortes en 2017 y mantendrá el nivel de 8,5% en 2018, año en que se celebrarán elecciones generales.

Para tomar su decisión, el Central se apoyó esencialmente en los datos de reducción de la inflación, que terminó el primer trimestre del año en 0,96%, su menor nivel desde que entró en vigor el Plan Real en 1994.

"El comportamiento de la inflación permanece favorable. El proceso de desinflación se expandió y hubo consolidación de la desinflación en los componentes más sensibles del ciclo económico y la política monetaria", afirmó el órgano rector en su nota.

Los analistas consultados por el Banco Central en su encuesta Focus esperan que el año cierre con una tasa de 4,09%, por debajo del centro de la meta oficial de 4,50% (con 1,5 puntos de tolerancia), mientras que en 2018 se mantendría alrededor del límite.

En el último reporte, el alza acumulada de los precios a 12 meses fue de 4,57%.

- Factores de riesgo -

La presión inflacionaria aflojó notoriamente en los últimos meses, después de haberse sumado al flagelo de la recesión que desde hace más de dos años golpea a Brasil.

En 2015, el alza de precios fue de 10,67% y en 2016 llegó a 6,29%.

Desde el Comité de Política Monetaria (Compom) del BCB, sin embargo, no se fían del todo y citaron en su decisión de este miércoles una serie de factores de riesgo para la manutención de los precios, que afirmaron controlar muy de cerca para trazar el futuro de las tasas.

Al Copom le preocupan, por ejemplo, los efectos del "alto grado de incertidumbre en el escenario externo", especialmente la manutención del crecimiento global y del precio de las commodities, por su posible impacto en los precios.

De la misma forma, al Comité le inquieta "la aprobación e implementación de las reformas, especialmente las de naturaleza fiscal, y de ajustes en la economía" como elementos relevantes para la sustentabilidad de la desinflación y la reducción de la tasa de interés estructural.

- "Atreverse" -

Aunque, con la inflación en zona de confort, las preocupaciones se concentran ahora en el ritmo de expansión de la economía.

El Producto Interno Bruto (PIB) de la mayor potencia latinoamericana se contrajo 3,6% en 2016, después de haber retrocedido 3,8% en 2015. Se trata de los peores resultados desde el inicio de la serie histórica en 1948 y suponen una pérdida del 7,2% en dos años. Entre 1929 y 1933, durante la Gran Depresión, la contracción había sido de 5,3%.

En marzo, el gobierno redujo a 0,5% su previsión de crecimiento económico para 2017, desde un previo de 1%.

Y el viernes pasado proyectó un mayor déficit del sector público consolidado, del 1,8% del PIB, por una merma en la recaudación de impuestos. Originalmente, el rojo fiscal había sido previsto en 1,1%.

Ante este escenario, la decisión del Banco Central fue recibida con agrado por la Asociación Comercial de Sao Paulo, que deseó que continúe el ritmo de descensos en las próximas reuniones.

"Con la caída de precios ya dentro de la meta para el año, es preciso reducir rápidamente la diferencia entre la Selic y la inflación", afirmó su superintendente, Marcel Solimeo, en una nota.

En el mismo sentido, la central Força Sindical exigió que se acelere la bajada de unas tasas que consideran "estratosféricas".

"Es preciso atreverse y acelerar el corte de la Selic porque Brasil todavía mantiene uno de los tipos más altos del mundo, lo que frena el empleo, la producción y el desarrollo, y solamente incentiva la entrada de capital especulativo", aseguró su presidente, Paulo Pereira da Silva, en una nota.