Un banco de alimentos de Madrid, abrumado por la "nueva ola de pobreza"

Por Elena Rodriguez y Michael Gore
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Miembros de la ONG Fundación Madrina reparten comida a población vulnerable en Madrid
Miembros de la ONG Fundación Madrina reparten comida a población vulnerable en Madrid

Por Elena Rodriguez y Michael Gore

MADRID, 30 oct (Reuters) - Antes de la pandemia de coronavirus, el banco de alimentos de Conrado Giménez en Madrid ayudaba a unas 400 personas al mes. Ahora distribuye 10 toneladas de suministros entre 3.500 personas cada día.

Uno de los peores brotes de coronavirus de Europa ha arrollado a la economía española. Los datos de septiembre mostraron que España destruyó 450.000 puestos de trabajo en comparación con el año anterior y alrededor de 3,8 millones de personas están en el paro.

"Estamos viendo una nueva ola de pobreza", dijo Giménez, cuya fundación Madrina ayuda sobre todo a mujeres con niños pequeños.

"Prevemos de tres a seis meses, si esto continúa así, va a haber un estallido social".

El gobierno de coalición de izquierda ha puesto en marcha un programa de renta básica muy pregonado y está asistiendo a cerca de 730.000 personas a través de programas de despido temporales, conocidos en España como ERTES o expedientes de regulación temporal de empleo, pero a muchos no les llegan las ayudas.

A Dolores de San Antonio, de 23 años, que ocupa ilegalmente una vivienda con su marido y sus tres hijos, le informaron de que no reunía los requisitos para el ingreso mínimo vital a pesar de que su hogar apenas subsiste con 422 euros (499 dólares) al mes, muy por debajo del salario mínimo español de 1.108 euros.

"Lo único que queremos es un trabajo estable y vivir en condiciones", dijo San Antonio, cuya familia se enfrenta a un desahucio en diciembre.

"Que mis niñas, sobre todo la mayor, no viva en tensión como viven ... Me ha llegado a ofrecer su hucha para que yo pueda llegar a fin de mes, una niña de siete años", dijo, tratando de contener las lágrimas.

En el exterior de la iglesia de Santa María Micaela y San Enrique, que sirve de centro principal de la fundación, las mujeres hacen cola para recibir su ración diaria de pan, leche y pañales.

A muchas les está costando encontrar trabajo después de perder sus empleos por la pandemia.

"Mi madre está también sin trabajo y mi papá está en el ERTE y no le pagan .... Entonces, no sé cómo vamos a pagar las facturas este mes", dijo Paola, una joven madre de 18 años que vive en casa de sus padres.

Con dos niños pequeños que alimentar, está buscando trabajo pero hasta ahora no ha encontrado nada.

"No sé qué vamos a hacer, no hay comida en casa y los dos niños comen todos los días".

(Información de Elena Rodríguez, Michael Gore y Juan Medina; escrito por Nathan Allen; editado en español por Jose Elías Rodríguez)