Ballottage en Francia: Europa siente una posible presidencia de Marine Le Pen como una amenaza surgida en sus entrañas

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La candidata francesa de ultraderecha Marine Le Pen sale de su sede de campaña en París, 11 de abril de 2022. (AP Foto/Francois Mori, File)
La candidata francesa de ultraderecha Marine Le Pen sale de su sede de campaña en París, 11 de abril de 2022. (AP Foto/Francois Mori, File)

RIGA, Letonia.- Europa ya enfrentaba la resurgida amenaza del Kremlin y ahora aprieta los dientes ante una posible amenaza surgida de sus entrañas, que podría envalentonar a Moscú, romper la Unión Europea, y debilitar la OTAN en la peor crisis que atraviesa el continente desde la caída del Muro de Berlín.

Marine Le Pen, una dama de la extrema derecha con un historial de calurosos vínculos con el presidente ruso Vladimir Putin, ha logrado su mejor desempeño de las tres veces que ha intentado alcanzar la presidencia de Francia, y las encuestas en vísperas al ballottage del domingo próximo la ponen a la distancia de un paso del Palacio del Elíseo. Desde Letonia hasta Portugal, los analistas advierten que si Le Pen se impusiera, la única potencia nuclear de la Unión Europea quedaría en manos de una líder iliberal y amiga de Rusia.

Y para Washington también, un gobierno de Marine Le Pen se convertiría de pronto en un nuevo problema estratégico, ya que Francia empezaría a socavar el apoyo a Ucrania y a alinearse con los intereses de Moscú.

Emmanuel Macron y Marine Le Pen, en el debate en Francia antes del ballottage. Photo: Ludovic Marin/AFP/dpa
Ludovic Marin


Emmanuel Macron y Marine Le Pen, en el debate en Francia antes del ballottage. Photo: Ludovic Marin/AFP/dpa (Ludovic Marin/)

Antes de la invasión rusa, Le Pen había propuesto una nueva alianza franco-rusa, y prometió forjarla aunque Washington respondiera con sanciones. La candidata dijo que Ucrania pertenece a la esfera de influencia de Rusia, y en 2014 defendió la anexión rusa de la península de Crimea.

Ahora, aunque ha tomado distancia de Putin, igual ha sugerido que frenaría el envío de armas francesas a Ucrania, y que no bien termine la guerra, buscaría sellar “un acercamiento estratégico” entre la OTAN y Moscú.

Reclamos

Aquí en Letonia, como en otros países del Báltico, crecen los reclamos para que se refuerce la misión de la OTAN destinada a contrarrestar el creciente peligro que representa Moscú. Pero aquí en Riga muchos advierten que un triunfo de Le Pen implicaría un debilitamiento inmediato de la alianza atlántica y en el peor momento posible.

En los últimos días, la candidata al Elíseo rechazó “toda sujeción a un protectorado norteamericano” y dejó entrever que desaprobaba que haya soldados franceses bajo comando extranjero. Y aunque su plataforma es claramente antinorteamericana, tiene semejanzas con la del expresidente Donald Trump, quien poco después de asumir tildó de “obsoleta” a la OTAN.

El presidente ruso, Vladimir Putin, estrecha la mano de Marine Le Pen en el Kremlin en Moscú, el 24 de marzo de 2017. (Mikhail Klimentyev, Sputnik, Kremlin Pool Photo via AP, File)
El presidente ruso, Vladimir Putin, estrecha la mano de Marine Le Pen en el Kremlin en Moscú, el 24 de marzo de 2017. (Mikhail Klimentyev, Sputnik, Kremlin Pool Photo via AP, File)


El presidente ruso, Vladimir Putin, estrecha la mano de Marine Le Pen en el Kremlin en Moscú, el 24 de marzo de 2017. (Mikhail Klimentyev, Sputnik, Kremlin Pool Photo via AP, File)

Le Pen no llega tan lejos y nunca habló de retirarse totalmente de la alianza atlántica, sino mantener a Francia como integrante y seguir adhiriendo al Artículo 5, que obliga a los países miembros a defender a cualquiera de ellos que sea atacado. Pero la candidata sí ha prometido retirar a Francia de la estructura de comando militar de la OTAN, y tampoco integrar al país a ningún ejército europeo que pueda crearse en el futuro.

“Está edulcorando su discurso, pero no nos hacemos ilusiones”, dice Rihards Kols, presidente de la comisión de relaciones exteriores del Parlamento de Letonia. “Sabemos quién es Marine Le Pen, sabemos lo que representa y la agenda política que promueve desde hace años: un discurso prorruso, pro-Kremlin, que apunta a debilitar la unidad de la Unión Europea y a fragmentar la OTAN.”

Los partidarios de la Unión Europea ven una potencial victoria de Le Pen como una amenaza existencial, más destructiva para el bloque regional que el mismísimo Brexit.

La candidata dejó atrás su histórico reclamo de retirarse de la UE y abandonar el euro, pero sus detractores dicen que meramente cambió esas posturas extremas por un veneno lento a largo plazo. Sus propuestas —restitución de controles fronterizos, preferencia a los ciudadanos franceses para ciertos beneficios, poner la ley francesa por encima de la ley europea, y recortar drásticamente las contribuciones financieras al gobierno europeo de Bruselas— son una cachetada a los principios y reglas del bloque regional, y podrían corroer a la UE desde adentro.

Esa agenda doméstica populista, dicen los observadores, podría encontrar trabas en el Parlamento, sobre todo si a sus aliados no les va bien en las elecciones legislativas de junio. Pero en Francia las relaciones exteriores son mayormente facultad del Poder Ejecutivo, y eso tiene en pánico a gran parte del resto de Europa.

Temor en Berlín

En Alemania, el gran temor es que la victoria de Le Pen sea una cuña entre Berlín y París, un entente que suele determinar la dirección de la política europea.

La semana pasada, en un discurso de campaña, Le Pen no mostró ningún amor por la relación. Prometió poner fin a los proyectos de defensa conjuntos con Alemania debido a “diferencias estratégicas irreconciliables”. Criticó el rechazo de Alemania a la energía nuclear y dijo que Francia no apoyaría la candidatura alemana para ser miembro permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU.

“Ahora todos debemos encolumnarnos detrás de Emmanuel Macron”, tuiteó Michael Roth, presidente de la comisión de relaciones exteriores del Bundestag, el parlamento alemán. “Es él o la caída de una Europa unida. Suena dramático, pero es así.”

El triunfo de Le Pen podría conducir a una “fisión de la Unión Europea”, le dijo al periódico Der Tagesspiegel el veterano representante alemán del Partido Verde ante el Parlamento Europeo, Reinhard Bütikofer. “Sin una Francia que empuje hacia adelante, la Unión Europea no funciona”.

Y precisamente en Bruselas, capital de la UE, los diplomáticos europeos ven el ascenso de Marine Le Pen como una repetición pesadillesca de la victoria de Trump y del Brexit, pero esta vez en el corazón de Europa.

Muchos se aferran a la esperanza de que volverá a perder. “Realmente no puedo creer que vayan a votar el títere de Putin”, dice un diplomático europeo que prefiere el anonimato para expresarse a sus anchas.

“Pero al mismo tiempo, tampoco podía entender que alguien fuese a votar por Trump, o los británicos a favor del Brexit, y así fue”, concluyó el diplomático.

Anthony Faiola, Emily Rauhala y Stefano Pitrelli

The Washington Post

Traducción de Jaime Arrambide

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