Unos bailan y otros callan mientras termina el conteo de votos en Filadelfia

Agencia EFE
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Filadelfia (EEUU), 6 nov (EFE).- Música, gente bailando al ritmo de tambores y policía: frente al centro de Convenciones de Filadelfia (Pensilvania), donde se terminan de contar los votos de este estado bisagra que podría decantar la batalla electoral por la presidencia, parece que se está celebrando una fiesta.

Son los simpatizantes del candidato demócrata Joe Biden, que esperan excitados los resultados de las elecciones tras tres días de angustiosa espera, a varios metros de un grupo de cariacontecidos defensores del presidente Donald Trump, que se han congregado para denunciar que les están "robando las elecciones".

"Trump, esto es Filadelfia, te vamos a comer", "Ríndete a la democracia", "Contad todos los votos" o "Los votos negros importan" son algunos de los carteles que llevan los participantes en esta celebración que ha empezado ante la inminencia del resultado de la contienda.

Tras la noche electoral, el presidente Donald Trump lograba una ventaja de 700.000 votos en Pensilvania, que apuntaban a que podría asegurarse con comodidad los 20 delegados desde estado.

Pero con el paso de las horas y los días, la distancia se fue reduciendo hasta que los últimos datos ofrecidos por la Comisión Electoral Biden se ha puesto por delante con el 49,5 % de los votos escrutados frente al 49,3 % de Trump.

Sin embargo, a pesar del ambiente festivo, los presentes son conscientes de que todo es posible en estas atípicas elecciones presidenciales.

ALEGRÍA CONTENIDA

Un vecino que prefiere no identificarse reconoce que "los resultados están muy reñidos y es imposible saber" cuál será el resultado final.

"Espero que Biden gane, pero incluso si gana esto es una pequeña batalla, porque hay un camino muy largo por delante para deshacer todo lo que Trump le ha hecho a la democracia", opina.

Con un cartel en que se puede leer "Trump, esto es Filadelfia, te vamos a comer" y un dibujo inspirado en el cuadro de Goya "Saturno devorando a sus hijos", este joven insiste en que quiere que el "mundo sepa que Filadelfia está contra el fascismo y la tiranía".

"Creo que Biden va a ganar, sí", dice Cristina, por su parte, que enarbola entusiasmada un cartel en el que se pude leer "Los votos de los negros importan".

Asegura que se ha unido a la celebración, en la que apenas se ven carteles de campaña de Biden o del partido demócrata, porque lo vio por las redes sociales y no se lo podía perder.

"Vi un puñado de fotos de todo lo que estaba pasando en Twitter y le dije a mi hermana que viniéramos, sólo quería verlo todo, yo sabía que iba a ser así y realmente estoy muy contenta de estar aquí", agregó.

SERIEDAD TRUMPISTA

A apenas cinco metros de la celebración, justo en la puerta del Centro de Convenciones, un centenar de seguidores de Trump blanden en silencio banderas del presidente y su lema "Make America Great Again" (volvamos a hacer Estados Unidos grande de nuevo).

Están separados por vallas, las mismas que protegen todo el edificio, y una cadena de policías que han formado una barrera con sus bicicletas para evitar que ambos grupos se mezclen.

Edward Wavier Yong luce una larga y frondosa barba blanca, una gorra con la consigna del mandatario y una cazadora vaquera repleta de chapas de apoyo al presidente.

"Yo soy uno de los hombres olvidados de Estados Unidos, somos los hombres y las mujeres olvidadas, nuestro país estaba muriendo y siendo explotado por los liberales y el presidente Trump nos protegió y nos salvó. Hoy, yo estoy aquí para respaldarle", dice a Efe Young, que ha venido desde el vecino estado de Nueva Jersey.

Young, que declara que tiene una "obligación espiritual con la campaña presidencial" y que ha acudido a 47 mítines de Trump en los últimos cinco años, dice sentirse pesimista sobre lo que está pasando aunque no pierde la esperanza de que el presidente pueda ser reelegido.

"Creo que hay una oportunidad de que Trump pueda ser reelegido, pero también creo que hay una oportunidad de que entre a una tienda y compre un billete de lotería y que me toque un millón de dólares", comenta con ironía.

Pero también se muestra convencido, como el presidente sostuvo en su último discurso, de que el Partido Demócrata está haciendo trampas, aunque hasta el momento ninguna prueba avale estas acusaciones.

"Las elecciones están siendo robadas en la ciudad más vil, repugnante e inmunda de todo Estados Unidos de América", dijo Young, antes de recomendar a los turistas de Europa que si viajan al país no visiten Filadelfia, la ciudad que le podría abrir a Joe Biden las puerta de la Casa Blanca.

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