¿Por qué Babe Ruth es para muchos el mejor pelotero que ha pisado un terreno de Grandes Ligas?

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Los héroes en jornadas memorables se recuerdan, las leyendas permanecen en la historia.

Así ha ocurrido con miles de atletas, en especial con uno de los grandes peloteros de todos los tiempos que convirtió el Yankee Stadium en la capital de los deportes y en la franquicia beisbolera más famosa de Norteamérica, en ruta a conquistar 40 títulos de la Liga Americana y 27 de Serie Mundial.

George Herman Ruth, mejor conocido como Babe Ruth, nació el 6 de febrero de 1895 en Pigtow, Baltimore. También le llamaron “El Sultán de la Estaca’’ y “El Bambino’’.

Se inició en Grandes Ligas como pitcher en 1914 con Boston. Fue bueno en la lomita al sumar 94 con 46 derrotas con 2.28 de efectividad. En 1916 ganó 23 con 1.75 de carreras limpias, y en 1917 logró 24 triunfos con 2.01. Con los Yankees tuvo marca de 5-0. Pero en realidad había nacido para batear.

En sus primeras cinco temporadas estuvo limitado en dar jonrones al actuar más como lanzador que como jardinero, dando sólo 20 en 678 veces al bate. Pero en el año previo a su llegada a Nueva York en 1919 estableció un récord de 29 en 432 turnos jugando con frecuencia en el bosque derecho.

En 1920, exactamente el 5 de enero, el propietario de los Medias Rojas Harry Frazee, le vendió a Ruth por $125,000 a los Yankees de Jacob Ruppert.

En ese momento nadie imaginó el valor de dicho cambio. Para muchos fue el regalo más barato que le han dado a un equipo en la historia de este deporte, pues Ruth con sus jonrones llevó a grandes multitudes al nuevo estadio inaugurado en 1923 donde ganaron desde su ingreso hasta su retiro siete títulos de la Liga Americana y tres de Series Mundial, convirtiéndose en la “Catedral del Béisbol’’.

Antes de esta fecha (1901 y 1902) jugaron con el nombre de Baltimore Orioles por estar ubicados en Maryland. El 30 de abril de 1903 se iniciaron con el nombre de New York Highlanders en victoria ante los Senadores de Washington jugando en el Hilltop Park del Polo Ground, estadio que alternaban con el otro equipo de la ciudad, los Gigantes de Nueva York dirigidos por John McGraw.

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A los Yankees a partir de 1920 les llamaron los ‘’Mulos de Manhattan’’, los “Bombarderos del Bronx’’ y también algunos contrarios le decían “El Imperio del Mal’’. Tenían grandes bateadores, pero Ruth marcó la diferencia al ser el primer jugador en superar los 30 jonrones en una temporada cuando en 1920 sumó 54, cifra que en lo individual fue mayor que los de cualquier equipo de la liga.

Ruth fue el primer bateador en conectar un cuadrangular en el estadio inaugurado en 1923 contra la propia novena donde había iniciado su carrera, los Medias Rojas de Boston. Entre 1919 y 1934, acumuló más de 20 jonrones por temporada, en 13 superó los 30 y en cuatro los 50. Los 60 de 1927 estuvieron intocables hasta 1961 cuando Roger Maris pegó 61.

Por el cambio tan significativo que representó su paso por la franquicia al estadio se le llamó “la casa que construyó Babe Ruth’’.

Tal fue su dominio en la década del 20 y mitad del 30, que al retirarse en 1935 acumulaba promedio de .342 con 2,214 impulsadas y 714 cuadrangulares. Los más cercanos bateadores de su época en jonrones fueron Jimmie Foxx (534), Lou Gehrig (493) y Rogers Hornsby (301).

La diferencia de 180, 221 y 413 jonrones sobre Foxx, Gehrig y Hornsby, indica que Ruth fue un bateador único en su época.

Participó en 10 Series Mundiales, tres con Boston (1915-16-18) y siete con los Yankees, sumando seis coronas entre ambos equipos.

La marca de 714 jonrones de Ruth la rompió Hank Aaron cuando dio su número 715 en 1974 en ruta hacia sus 755. Esta última cifra la superó Barry Bonds al completar 762 en 2007.

Bonds, Aaron y Ruth han sido los tres más grandes jonroneros de todos los tiempos, cada uno en épocas y circunstancias diferentes en cuanto a técnica y ciencia. Pero Ruth fue la primera figura que transformó el béisbol con sus batazos para dar inicio al resplandor deportivo de Estados Unidos a nivel mundial, que se reafirmó décadas después cuando Jackie Robinson rompió la barrera racial para ayudar a que los restantes deportes profesionales se abrieran para todos los atletas sin distinción de raza, sexo y nacionalidad.

Babe Ruth murió el 16 de agosto de 1948, en Nueva York. En 1936 fue elegido al Salón de la Fama en Cooperstown.

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