Búsqueda de hospital contra Covid en Oaxaca, lucha contra el tiempo

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OAXACA, Oax., febrero 5 (EL UNIVERSAL).- El sonido de las sirenas recorriendo la ciudad de un lado a otro, tras un llamado de emergencia ante un caso grave de Covid-19. Así es como los paramédicos saben que la saturación hospitalaria en el estado no ha bajado de 50%, que el número de unidades Covid sin cupo para pacientes oscila entre 15 y 20 desde hace dos semanas y que cada día se suman más de 300 contagios. Raúl fue uno de ellos. Este padre de familia de 62 años fue diagnosticado hace poco más de 15 días, tras presentar los síntomas, pero al no contar con seguridad social y sólo estar afiliado al Instituto Nacional de Salud para el Bienestar (Insabi), no ingresó a ningún hospital, pese a que sus pulmones eran los de n fumador consuetudinario desde los 17 años y a que los estragos se fueron agravando con el avance del tiempo.

Así que permaneció en casa junto con su esposa y su hija, también con diagnóstico positivo por la enfermedad. De acuerdo con su familia, los médicos le dijeron que su hospitalización sería necesaria sólo si no mejoraba al décimo día, lo que finalmente sucedió. "Fue una noche cuando notamos que le faltaba tanto el aire que casi no podía respirar", recuerdan.

Advertida de lo que venía, y conscientes de la saturación de los espacios públicos, que alcanzaron un pico de más de 63% y 20 hospitales llenos, días antes su familia llamó por teléfono a diferentes centros privados, donde le informaron que el costo de una noche de hospitalización sin ventilador era de 40 mil pesos, y si lo requería, el monto se disparaba 30 mil pesos más, por lo que en algunos hospitales privados la noche alcanza los 120 mil pesos, algo incosteable para Raúl, obrero de oficio. Fue así que la familia consiguió un tanque de oxígeno por 20 mil pesos, mismo que llenaban periódicamente por mil 400 pesos, hasta que los recursos se hicieron insuficientes y Raúl sufrió otra crisis respiratoria. Fue entonces que llamaron a la ambulancia, pues las opciones se acababan.

Lo hicieron desde el número de emergencia 911, pero las horas transcurrieron y el llamado de la familia no tuvo respuesta, la ambulancia no llegó. La familia de Raúl narra que la operadora de la línea de atención sólo les decía que no había hospitales disponibles a dónde canalizarlo; debían comunicarse a la Cruz Roja, para ser auxiliados. Fue hasta que contactaron a una ambulancia de esta institución que Raúl fue trasladado al Hospital Regional de Alta Especialidad de Oaxaca (HRAEO), donde permaneció menos de una semana, hasta el día que perdió la vida, vencido por la enfermedad respiratoria.