Bélgica: el rey Alberto II "abre un nuevo capítulo" al recibir por primera vez a su hasta ahora hija ilegítima

LA NACION
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BRUSELAS.- Los reyes eméritos de Bélgica Alberto II y Paola recibieron el domingo, en un encuentro que "abre un nuevo capítulo", a la princesa Delphine, hasta ahora hija ilegítima a la que los tribunales le reconocieron el título en octubre tras librar una larga batalla judicial.

"Este domingo un nuevo capítulo se ha abierto lleno de emoción, apaciguamiento, comprensión y, también, esperanza", indicó el monarca emérito en un comunicado de la Casa Real belga, en el que ha dado a conocer el encuentro con su hija. "Después de la agitación, las heridas y el sufrimiento, llega el momento del perdón, la curación y la reconciliación", ha añadido.

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La disputa, que se remontaba a 2013, se resolvió en octubre con el reconocimiento de su condición de princesa, después de que a principios de año unas pruebas de ADN ya demostraran la paternidad de Alberto II.

"Este es el camino, paciente y en ocasiones difícil, que hemos decidido emprender juntos", prosigue el mensaje del monarca emérito, que abdicó hace siete años en su hijo, el rey Felipe.

Los reyes eméritos recibieron a la princesa Delphine en el castillo de Belvedere en una cita en la que todos pudieron expresar, "con serenidad y empatía", sus sentimientos tras los últimos acontecimientos.

Este encuentro sigue al que mantuvieron Delphine y su hermano el rey Felipe hace unas semanas cuando se vieron por primera vez de manera oficial en el Castillo Real de Laeken, tradicionalmente residencia de los reyes en Bruselas. Tras la cita ambos señalaron que su "vínculo" seguirá "desarrollándose a partir de ahora dentro del marco familiar".

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Delphine Boël ganó a principios de octubre el litigio judicial en el tribunal de apelación de Bruselas, lo que se traduce en que ya es considerada como princesa de Bélgica y puede utilizar, al igual que sus hijos, el apellido de la familia real: Sajonia-Coburgo Gotha.

Agencia DPA