¿Ayudó la humanidad a crear el desierto del Sáhara?

Desierto del Sáhara, imagen creative commons tomada en 2007

Los negacionistas del cambio climático suelen defenderse diciendo que en el planeta siempre ha habido modificaciones bruscas y repentinas de forma natural. Tratan de convencernos de que el papel de la humanidad, desde la revolución industrial hasta nuestros días, no ha sido tan importante como la extensa batería de trabajos científicos recientes parecen demostrar. Me pregunto que pensarán después de leer la hipótesis que un científico de la Universidad Nacional de Seul acaba de hacer pública, y que defiende que la desertificación del Sáhara, el mayor desierto seco del planeta, fue motiviada parcialmente también por la actividad humana.

La desertificación del Sáhara comenzó hace “relativament” dos días en tiempo geológico, 10.000 u 11.000 años. Pese a que algunos estudios previos sugieren que el inicio de la desertificación de una zona, que antaño se componía de verdes praderas salpicadas de lagos, comenzó por un cambio en la inclinación del eje de rotacion de la Tierra acompañado de cambios regionales en los patrones de vegetación, el investigador David Wright cree que la actividad humana en la zona del Nilo pudo haber acelerado este proceso.

En la nota de prensa el profesor Wright sostiene: “En el este de Asa existen teorías establecidas desde hace mucho tiempo, sobre el modo en que las poblaciones del Neolítico alteraron el paisaje de un modo tran profundo que los monzones dejaron de penetrar tierra adentro tan profundamente como lo hacían”. En su opinión un escenario similar pudo darse en el Sáhara.

Para probar su hipótesis, Wright revisó evidencias arqueológicas que documentaban las primeras evidencias de pastoreo en toda la región del Sahara, y las comparó con registros que muestran la extensión de la vegetación de matorral, un indicador de la existencia en curso de un cambio ecológico hacia condiciones desérticas. Los hallazgos confirmaron sus pensamientos. Hace aproximadamente 8.000 años, en las regiones que rodean el río Nilo, las comunidades de pastores comenzaron a aparecer y se extendieron hacia el oeste, en cada paso y al mismo tiempo se daba un aumento en la vegetación de arbustos.

Wright y sus colegas sugieren que la introducción de ganado en el norte de África, hace más de 8.000 años, alteró la vegetación de la región, suprimiendo el crecimiento de arbustos y árboles más grandes. Una menor cantidad de vegetación dejó la superficie de la región más expuesta y reflexiva, lo cual alteró las condiciones atmosféricas. Estos cambios disminuyeron la intensidad y la extensión de los monzones estacionales de África, fomentando aún más el desarrollo de arbustos y desierto, creando así un circuito retroalimentado de la desertificación.

Wright cree que estudiar los sedimentos que se depositaron en los antiguos lechos lacustres de la región, podrían dar la pista clave sobre el impacto que los humanos jugaron en la desertificación del Sáhara.

“Había lagos por todas partes en el Sahara en aquel periodo, y allí estarán los registros del cambio en la vegetación. Necesitamos excavar en esos lugares en busca de esos datos sobre la vegetación, observar la arqueología y ver qué hacía la gente que vivía en la zona por aquel entonces”.

El trabajo de David K. Wright, departamento de Arqueología e Historia del Arte de la Universidad Nacional de Seúl, en Corea del Sur, acaba de publicarse en la revista Frontiers in the Earth Science.

Me enteré leyendo Upi y Eurekalert.