Axel Kicillof busca atraer opositores para evitar disgustos

María José Lucesole

LA PLATA.- El gobernador Axel Kicillof pasó de la frustración a la acción. Tras las reformas que debió hacer en la ley impositiva en el Senado invitó a la oposición "a reflexionar" y tendió un puente para construir una nueva mayoría que le permita gobernar: "Todos son bienvenidos, sin tener en cuenta partidos políticos ni ideologías", dijo en tono pragmático.

La semana que pasó, Kicillof se topó por primera vez con los límites que le impuso el bloque de Juntos por el Cambio. Y que volverá a imponer mientras retenga la mayoría de 26 senadores sobre 20 del Frente de Todos. La Cámara alta es fundamental para la gobernabilidad de Kicillof y de cualquier Poder Ejecutivo. Solo allí se aprueban los pliegos de jueces, ministros de la Corte y funcionarios de la Constitución, como Tribunal de Cuentas, Tesorería y Fiscalía de Estado. Esa es la cámara que aprueba o reprueba los pliegos del director general de escuelas y la que juzga a los funcionarios ante un pedido de juicio político.

No hay pedido de endeudamiento que pueda obtener Kicillof sin antes lograr consenso con este bloque, por ahora mayoritario. Son muchas las razones para decidirse a dejar de quejarse y comenzar a hurgar entre las diferencias que dejó la votación.

En la Cámara de Diputados la fuga de cinco legisladores de Juntos por el Cambio facilitó la negociación. Kicillof sueña con lograr esa misma reacción en el Senado. Por lo tanto ya invitó a todos los opositores a reflexionar. Les tendió la mano a lo que puedan sentirse incómodos.

El Gobierno ya expuso las fracturas en la representación de Juntos por el Cambio durante la fallida votación el 27 de diciembre. "No se ponían de acuerdo para ordenar un interlocutor", se dijo entonces desde el Poder Ejecutivo.

Es que el liderazgo de María Eugenia Vidal ya no es absoluto ni es palabra santa en la colación opositora. En ese espacio ganó protagonismo la UCR. Pero además dentro de Pro busca abrirse camino el intendente de Vicente López, Jorge Macri, como líder emergente de los alcaldes. Los únicos con poder territorial.

En ese espacio heterogéneo hay dos senadoras que vienen claramente del peronismo: Ana Laura Geloso, hija del exintendente de General Arenales Juan Carlos Gelosso, que mantiene vínculo con el expresidente de la Cámara de Diputados Emilio Monzó. Y Claudia Rucci, hija del sindicalista Juan Ignacio Rucci, ligada desde sus orígenes al peronismo.

Ellas podrían copiar la idea de los cinco diputados que se abrieron de Juntos por el Cambio y que se diferenciaron en la votación de la ley impositiva. Se trata de Martín Rodríguez Yelpo y María Elena Torresi, legisladores que responden a Monzó; y de Walter Carusso y Fernández Pérez, que tienen como referencia al intendente de San Isidro, Gustavo Posse.

Más allá de ellos, son varios los que ya no reconocen como única líder a Vidal (quien después de pasar fin de año en París se encuentra en Pinamar junto a su nueva pareja, el periodista Enrique Sacco). Los senadores Roberto Costa, Lucas Fiorini y Nidia Moinaro son algunos de ellos. Costa es el presidente del bloque y no se espera que dé un portazo, pero cerca de Vidal ya no lo cuentan como un soldado incondicional.

Costa tuvo un fuerte tironeo la semana pasada con los tres senadores de la Coalición Cívica, que querían imponer incluso más cambios en la ley impositiva de los que finalmente se votaron. El senador Andrés de Leo tomó la voz cantante de esas exigencias, ya que se siente fortalecido en un bloque que no tiene un liderazgo único ni consolidado.

El presidente del bloque también tuvo que soportar que Emiliano Reparaz interviniera en la negociación con el presidente del bloque de Juntos por el Cambio de Diputados, Maximiliano Abad, en representación de los intereses del radicalismo, una manera de desconocer el liderazgo del presidente del bloque.

Por ahora no hay señales públicas de ruptura. Pero Kicillof ya les tendió la mano. No solo los invitó a reflexionar. "Todos van a ser bienvenidos -dijo Kicillof-. Sin distinción de ideología" recalcó.

Dos años es demasiado tiempo para gobernar con mayoría de la oposición en el Senado. Están todos invitados a dialogar en la Legislatura. Se mostró sumamente conciliador con casi todos los opositores, a excepción de María Eugenia Vidal. Y Mauricio Macri.

Incluso se mostró conciliador con los electores de Juntos por el Cambio: "Les vamos a agradecer a los sectores más privilegiados por ese pequeño esfuerzo para que vivan mejor las pymes, los pequeños productores y a los que les rompieron la vida", remarcó. Es un primer giro en su discurso.