Un avión de Aerolíneas Argentinas partió hacia Rusia para buscar nuevas dosis de la vacuna Sputnik V

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Ignacio Sánchez / LA NACION

En medio de la escasez de dosis de vacunas contra el coronavirus, lo que deriva en críticas al ritmo con que se aplica el plan oficial de vacunación, un vuelo de Aerolíneas Argentinas a Rusia partió esta madrugada, minutos después de la una, para buscar una partida de nuevas dosis de Spuntik V cuya cifra exacta se informará con el avión cargado, según fuentes oficiales.

El anuncio fue realizado este miércoles por Pablo Ceriani, presidente de Aerolíneas Argentinas, a través de Twitter. En un segundo mensaje, el titular de la aerolínea de bandera, destacó “un importante trabajo logístico en coordinación con los distintos actores de todos los países involucrados”.

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El arribo previo, a inicios de este mes, con 732.500 dosis del fármaco desde Moscú había sido el más numeroso y le permitió a la Argentina superar la barrera de las cuatro millones de vacunas disponibles. Dentro de ellas, 2.470.540 corresponden a la Sputnik V, con 1.660.540 de la dosis uno y 810.000 de la dosis dos.

Este fin de semana, el director del Instituto Gamaleya -que desarrolló el fármaco- Alexánder Guíntsburg dijo que la Sputnik V, la primera que arribó al país, demostró la misma eficacia en todos los grupos etarios en los que está permitido su uso, señaló que se espera que proporcione una inmunidad superior a los dos años y anticipó que ya comenzaron los estudios en pacientes con cáncer.

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La Argentina también recibió, en febrero, dos cargamentos de la vacuna china Sinopharm que sumaron en conjunto un millón de dosis: hubo una primera tanda de 904.000 y una segunda partida de 96.000. La misma fue destinada a personal de salud menor de 60 años y a docentes, ya que aún no está aprobada para adultos mayores por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat).

El 10 de este mes se anunció la compra de tres millones de dosis más de dicho fármaco producido por el Instituto de Productos Biológicos de Pekín y, en ese entonces, fuentes oficiales notificaron que podrían arribar desde esta semana. En una entrevista televisiva, el presidente Alberto Fernández comentó que llegarían a partir de la próxima.

El otro convenio que rubricó la Argentina fue para obtener provisiones de Covishield, producida por Oxford y AstraZeneca. El país ya cuenta con 580.000 dosis de dicho fármaco, pero una demora en la aprobación del envasado en México podría retrasar aún más la llegada de las 22 millones de unidades que tiene comprometidas el gobierno de Fernández, que primero se esperaban para marzo, luego para abril y recién podrían llegar en mayo.

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De acuerdo a los datos que proporciona el Monitor Público de Vacunación, en el país hasta hoy son 2.170.116 los vacunados con la primera dosis y solo 497.987 con la segunda. En base a la condición, fueron inoculados 1.242.057 trabajadores de la salud, 805.545 personas mayores a 60 años, 454.752 considerados “personal estratégico” -Fuerzas de Seguridad y Armadas, docentes y personal no docente de todos los niveles educativos, responsables del funcionamiento del Estado y personal del Servicio Penitenciario- y 165.074 personas de 18 a 59 años con factores de riesgo.

Quien alzó la voz por la posibilidad de quedarse sin vacunas, a pesar de contar con la capacidad para continuar con las aplicaciones, fue el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. “Si no llegan más vacunas, este fin de semana las agotamos”, anticipó el funcionario, quien consideró que el escenario es “preocupante” y detalló que con la parte que reciban de las nuevas dosis suponen que recién terminarían de vacunar en la Ciudad al 30% de los adultos mayores de 80 años que todavía no recibió su aplicación.