Autoridades de Xinjiang rechazan declaración de genocidio

KEN MORITSUGU
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Periodistas y funcionarios públicos toman fotos afuera de una ubicación que fue identificada a principios de 2020 como un centro de rehabilitación por un centro de investigación australiano, que el gobierno chino afirma que actualmente es sede de la oficina de asuntos de veteranos y otros departamentos, en Turpan, en el oeste de Xinjiang, China. (AP Foto/Mark Schiefelbein)

URUMQI, China (AP) — Un vocero de las autoridades de la región de Xinjiang afirmó que las acusaciones de genocidio son “contrarias a los hechos” luego que esta semana aumentara la presión contra China por la forma en que trata al grupo étnico uigur en la zona fronteriza remota.

El parlamento británico aprobó el jueves una moción no vinculante que indica que las leyes de China equivalen a genocidio y crímenes contra la humanidad. A principios de la semana, el organismo Human Rights Watch, con sede en Nueva York, pidió a Naciones Unidas investigar las acusaciones de crímenes contra la humanidad.

“La moción adoptada por la parte británica fue totalmente infundada”, dijo el viernes Xu Guixiang, el vicedirector general del departamento publicitario del Partido Comunista en Xinjiang. “La decisión fue tomada con base en comentarios de algunos políticos, algunas supuestas instituciones educativas, algunos supuestos expertos y académicos y algunos supuestos testigos”.

Se calcula que en años recientes cerca de un millón de personas o más han sido confinadas en campamentos en Xinjiang, de acuerdo con gobiernos e investigadores extranjeros. La mayoría son uigures, un grupo étnico mayoritariamente musulmán. Las autoridades han sido acusadas de imponer trabajos forzados, control natal sistemáticamente forzado y de torturar.

El gobierno chino ha rechazado enérgicamente las acusaciones. Ha descrito los campamentos, que ahora afirma que están cerrados, como centros de capacitación vocacional para enseñar el idioma chino, habilidades laborales y leyes para apoyar el desarrollo económico y combatir el extremismo. Durante 2016, China tuvo una oleada de ataques terroristas relacionados con Xinjiang.

Xu indicó que hace unos años los hoteles en Kashgar, una ciudad histórica en la Ruta de la Seda en Xinjiang, estaban vacíos y los empresarios no estaban dispuestos a invertir cuando el turismo caía ante los temores de actos terroristas. El gobierno organizó un viaje esta semana para que la prensa extranjera visitara Xinjiang para defender sus políticas y presumir lo que Xu calificó de una estabilidad conseguida con esfuerzo que, señaló, genera una creciente prosperidad en la región.