Australian Open: Novak Djokovic, sin problemas físicos, derrotó a Zverev y avanzó a las semifinales

LA NACION
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Novak Djokovic sigue escribiendo capítulos de una historia que lo encumbra como uno de los tenistas más efectivos de todos los tiempos, con el plus de ser contemporáneo de Rafael Nadal y Roger Federer. El serbio, número 1 del ranking, avanzó a las semifinales del Australian Open al derrotar al alemán Alexander Zverev (7° del mundo) por 6-7 (6-8), 6-2, 6-4 y 7-6 (8-6), en 3h30m. Nole, que busca alcanzar su trofeo número 18 de Grand Slam, con el que quedaría a dos del récord del español y del suizo, se medirá en la próxima ronda con el ruso Aslan Karatsev (114°; 27 años), la revelación del primer major del año, que superó al búlgaro Grigor Dimitrov por 2-6, 6-4, 6-1 y 6-2.

Djokovic, sin lucir las molestias físicas (abdominales) que lo afectaron en otros encuentros de este certamen, extendió la racha de victorias consecutivas contra oponentes Top 10 en el Abierto de Australia: llegó a 11. No pierde ante un rival del Top Ten en Melbourne desde que cayó ante Stan Wawrinka en los cuartos de final en 2014, cuando el suizo era 8°.

El balcánico, además, llegó por novena vez a las semifinales de Australia e igualó a John Bromwich en el tercer lugar en la lista mayores apariciones en esa instancia. Federer, con 15, y Jack Crawford, con 11, lideran el rubro. Además, se tratará de su 39° semifinal individual de Grand Slam, una marca histórica únicamente superada por Federer, que suma 46.

"Hasta el último golpe, el partido podía inclinarse de un lado o del otro. Emocionalmente estoy extenuado", expresó Djokovic, que terminó con un registro de 23 aces, 5 doble faltas, 73% de primeros servicios, un 72% de puntos ganados con el primer saque y un 44% con el segundo, 48 tiros ganadores, 56 errores no forzados y seis quiebres ante el jugador nacido en Hamburgo.

Hubo un momento muy valioso desde el aspecto emocional. Fue en el tercer parcial, con Zverev impulsado y arriba en el score (7-6, 2-6 y 3-1). Irritado, Djokovic hizo añicos su raqueta y, paradójicamente, a partir de allí no dejó de crecer en el marcador y en las acciones. El germano llegó a dominar 4-1, desesperando al balcánico, pero tras la tensión el líder del ranking supo canalizar su enojo y encadenó cinco games seguidos para llevarse el set.

"Cuando rompo la raqueta, por supuesto que no estoy orgulloso de eso. Pasas por muchas emociones diferentes..., muchas batallas internas. Todos son diferentes. Tengo mis propios demonios con los que tengo que luchar y estoy seguro de que todos los demás también los tienen. Cada uno tiene su propia manera de lidiar con eso", reconoció Nole tras el match.

Zverev, sexto cabeza de serie en Australia y último finalista del US Open (perdió con Dominic Thiem , estuvo 3-0 arriba en el cuarto parcial, pero el serbio comenzó a ensayar variantes, a utilizar el revés con slice para romper la vorágine del alemán, que poco a poco fue exhibiendo hendijas en su juego. La igualdad, así y todo, fue enorme y Djokovic logró salvar, con un ace, un set point en contra. Llegaron al tie-break y el vigente bicampeón cerró la victoria con su 23er ace.

Djokovic celebró el triunfo con serenidad, sin mayor gesto que una mirada a su rincón, donde estaban, radiantes, su coach Goran Ivanisevic y su fisioterapeuta, el argentino Ulises Badio. Para el ocho veces ganador de Australia el trabajo no finalizó.

El fisioterapeuta argentino de Nole y sus "manos milagrosas"

El estado físico de Djokovic es un tema de conversación en Australia desde hace días. Algunos desconfían de la veracidad de la molestia del serbio. Claro que a Nole y a su equipo poco le importan los comentarios periféricos. Badio, santafesino y especialista en medicina china, fue elogiado por el trabajo que realiza en las distintas articulaciones del líder del ranking.

"Ulises está siempre con Novak, intentando ayudarlo en cada ejercicio y lleva muchos años con el serbio desde que se convirtió en el primer fisioterapeuta del equipo de Djokovic, procedente del equipo de fisioterapeutas oficiales del Masters de Roma", publicó Nezavisne novine, un periódico de Bosnia. El artículo está titulado como: "¿Quién es el hombre que realizó el milagro y recuperó a Novak en 48 horas?".

Consultado por LA NACION, Badio se limitó a decir: "Trabajo con él cada 60 minutos para que salga al campo como una Ferrari después del cambio de gomas. Mi objetivo es claro: ver la bandera a cuadros".