"Estaba borracha": la confesión de la mujer que le hizo un gesto obsceno a Rafael Nadal

LA NACION
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Rafael Nadal vivió uno de las historias más curiosas desde que disputa el Abierto de Australia, un torneo en el que debutó en el 2004. Curiosa hasta cierto punto, porque luego la situación se transformó en un momento incómodo. 

(Photo by Mark Metcalfe/Getty Images)
(Photo by Mark Metcalfe/Getty Images)

¿Qué sucedió? En el medio de su compromiso frente al estadounidense Michael Mmoh, por la segunda ronda, una mujer estuvo gritando y fastidiando al mallorquín, que la distinguió entre la multitud en el Rod Laver Arena. Lo llamativo fue la respuesta: el número 2 del mundo recibió un gesto grosero de la señora levantando el dedo corazón de su mano derecha. Hoy, tras el episodio, ella reconoció: "Había bebido alcohol".

(Photo by Mark Metcalfe/Getty Images)
(Photo by Mark Metcalfe/Getty Images)

Las cámaras tomaron a Nadal, que sonrió nerviosamente y le preguntó a la señora si el gesto (la "peineta", como se conoce en España) era para él. Los aficionados reprobaron la actitud de la mujer, que fue retirada del estadio por el personal de seguridad.

Tras eso, la señora atendió al programa 'Las mañanas con Neil Mitchell' de la radio australiana 3AW693. Según afirmó, ella había entrado al estadio para ver el partido entre Coco Gauff y Elina Svitolina y se quedó a ver el de Nadal. Pero cree que la "lentitud" de Nadal para ejecutar los saques la terminó por "desquiciar".

"No, desde luego que no soy una fan de Nadal, creo que es increíblemente aburrido con todos esos rituales antes de sacar. El hecho mismo de que mis fotos se hayan vuelto virales en todo el mundo refleja lo increíblemente aburridos que son sus partidos. Si no, ¿por qué querrías centrar la importancia en un espectador?", dijo en la entrevista radial.

(Photo by Andy Cheung/Getty Images)
(Photo by Andy Cheung/Getty Images)

"Pero he de reconocer que el alcohol te hace estar desinhibida. Mi hija no está muy contenta de lo que he hecho", añadió la australiana.

Asimismo, la señora se mostró molesta porque el personal de seguridad la retiró de la cancha. "No sé por qué no podía decir en alto lo que me parecía todo aquello, fueron muy maleducados al sacarme de la pista. Me dijeron: 'Bien, tiene que irse'. Y yo dije: '¿Por qué? Soy una espectadora, he pagado mi entrada, ¿por qué no se me permite hablar?'".

"No la conozco y, sinceramente, no quiero conocerla", dijo Nadal después del partido. Campeón en Australia en solamente una ocasión (2009), el español busca ganar nuevamente el título aussie y alcanzar el trofeo número 21 de Grand Slam, con el que superaría la marca que comparte con el suizo Roger Federer.

Luego, en rueda de prensa, el tenista oriundo de Manacor fue más allá: "Creo que los dedos estaban dirigidos a mí. Bebió demasiada ginebra o tequila. Fue raro pero divertido. Para mí fue gracioso. Me sorprendió que alguien me diera un dedo de honor. Pero pensé que debería estar borracha". Al cabo, la propia protagonista de los gestos lo reconoció un rato después. Sin dudas, una de las historias más surrealistas dentro de una cancha para uno de los mejores jugadores de la historia del tenis.

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