Australia está infestada por una plaga de ratones a niveles alarmantes

José de Toledo
·2  min de lectura
Mice run away from a silo in a farm near Parkes, 221 miles (357 km) west Sydney July 7, 2011. Australia's grain regions face an increasing threat from plagues of mice, a rodent expert said, warning against new plagues in the spring, while a New South Wales farmer feared that about 30 percent of his wheat crop may have been lost.    REUTERS/Daniel Munoz (AUSTRALIA - Tags: ENVIRONMENT BUSINESS AGRICULTURE ANIMALS)
REUTERS/Daniel Munoz (AUSTRALIA - Tags: ENVIRONMENT BUSINESS AGRICULTURE ANIMALS)

Australia está sufriendo una plaga realmente terrible. En las provincias de Queensland y Nueva Gales del Sur, todo está dominado por ratones, ratones por todas partes: en los armarios de las cocinas, en los supermercados, y especialmente en los graneros. Llenándolo todo de restos, consumiendo toda la comida a su alcance y generando problemas económicos por todas partes.

Problemas económicos obvios, como los que están generando en cultivos. Los ratones infestan los graneros y se alimentan del grano, provocando pérdidas a los agricultores. Pero también generan problemas económicos que resultan menos obvios, como en el caso de muchos locales de hostelería, hoteles o restaurantes que tienen que cerrar porque los ratones han invadido los locales.

Porque los ratones no son un problema de imagen. No es que sea malo que se vean los ratones, es que su presencia provoca problemas de salud. Tienen la costumbre de dejarlo todo lleno de heces, y esas heces pueden transmitir enfermedades a los humanos, como por ejemplo infecciones por Salmonella. Aparte, pueden – y de hecho, lo hacen – morder a seres humanos y provocar heridas importantes.

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Y no parece un problema con fácil solución. Los habitantes de estas zonas han puesto trampas para cazar a los ratones, obstáculos para impedir que entren en edificios, incluso ha habido voluntarios que han pedido permisos para utilizar drones para dejar caer cebos envenenados sobre grandes concentraciones de estos roedores. Y sin embargo…

El problema es el origen de esta plaga. Este año, la cosecha en Australia ha sido buena. Lo que debería ser una buena noticia, pero al final no lo ha sido. Porque esta buena cosecha ha llevado a los ratones a acercarse a los graneros, y ahí ha empezado el problema.

Los ratones se han concentrado en los graneros, y ahí han encontrado refugio y alimento. Y como tienen dónde protegerse y qué comer, han empezado a hacer eso que hacen todos los animales cuando se encuentran con condiciones óptimas: reproducirse.

Pero claro, los ratones se reproducen a una velocidad tremenda. En menos de tres semanas, una hembra lleva a cabo la gestación completa, y poco tiempo después ya está preparada para tener la siguiente puesta. Y como hay alimento de sobra, la gran mayoría de crías sobreviven.

Y eso significa más ratones comiendo, más ratones procreando… y el problema va a más. De hecho, parece que la plaga no ha hecho más que comenzar.

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