Con ausencias de peso y roces entre países, el G-20 vuelve a la presencialidad

·6  min de lectura
Un carabinero de la policía italiana monta guardia frente a la monumental Nuvola, el centro de convenciones donde se desarrollará la cumbre del G-20 en las afueras de Roma
TIZIANA FABI

ROMA.– La lucha contra la pandemia, el cambio climático y el relanzamiento de la economía son los desafíos globales de la cumbre del G-20 que se abre el sábado en esta capital, una reunión marcada por la ausencia de dos grandes actores del escenario internacional: el presidente chino, Xi Jinping, y su par ruso, Vladimir Putin, que se conectarán en forma remota. Y por la presencia estelar del presidente norteamericano, Joe Biden, en su debut en este tipo de encuentros.

La policía italiana patrulla los alrededores de La Nuvola, el edificio donde tendrá lugar la cumbre del G-20
Alessandra Tarantino


La policía italiana patrulla los alrededores de La Nuvola, el edificio donde tendrá lugar la cumbre del G-20 (Alessandra Tarantino/)

En medio de una capital armada hasta los dientes, militarizada y al borde de un ataque de nervios por el ulular de las sirenas que llevan de aquí para allá a los “grandes de la Tierra”, como los bautizó la prensa local, se trata de la primera reunión presencial después de la pandemia (la de Arabia Saudita del año pasado fue virtual) y la decimosexta de este foro nacido en 2008 durante la crisis financiera global, que junta a los países más ricos, las economías emergentes y algunas instituciones internacionales. El G-20 representa más del 80% del PBI mundial, el 75% del comercio global, el 60% de la población del planeta y, según algunos cálculos, el 75% de las emisiones de gases de efecto invernadero. En otras palabras, si bien el G-20 es el principal motor de crecimiento económico del planeta, también es, al mismo tiempo, su principal contaminador.

Un francotirador de la policía italiana vigila las calles aledañas a la cumbre desde el techo de un edificio cerca del centro de convenciones
HANDOUT


Un francotirador de la policía italiana vigila las calles aledañas a la cumbre desde el techo de un edificio cerca del centro de convenciones (HANDOUT/)

Justamente un acuerdo sobre la cada vez más acuciante cuestión del cambio climático –en días en que un ciclón que provocó lluvias torrenciales arrasó Sicilia– para muchos marcará el éxito, o no, de esta cumbre, que por otro lado servirá de “puente” para que no termine en otro fracaso la crucial conferencia del clima de la ONU, que comenzará a continuación en Glasgow.

Los sherpas de los países del G-20 seguían negociando contra reloj para alcanzar en la declaración final un compromiso aceptable, que al momento no parecía estar en el horizonte. De hecho, aún hay demasiadas distancias entre quienes apuntan a respetar la meta de emisiones cero de CO2 en 2050 y quienes, en cambio, como China y la India, prefieren postergar ese deadline diez años, en 2060.

Manifestantes italianos piden por el "futuro" durante una protesta en Roma vinculada a la cumbre del G-20
Celestino Arce Lavin


Manifestantes italianos piden por el "futuro" durante una protesta en Roma vinculada a la cumbre del G-20 (Celestino Arce Lavin/)

El primer ministro Mario Draghi, presidente del turno del G-20 y anfitrión de esta cumbre cuyo resultado influirá necesariamente en la conferencia de Glasgow, hace unas semanas se reunió en Milán con la joven activista Greta Thunberg, que denunció el “blablablá” de los líderes sobre el cambio climático, y dijo que hará de todo para que haya algún tipo de avance sobre este punto, definido como un “desafío existencial” en el borrador del comunicado final. Pero muchos se preguntan qué paso adelante podrá haber si está ausente China, el país que más contamina en el mundo.

Entre los resultados más fáciles de conseguir figuran un acuerdo sobre una tasa mínima global del 15% para las grandes multinacionales tecnológicas, la reinserción en la agenda de negociaciones del plan nuclear iraní y el fortalecimiento de las cadenas de suministro regionales para “corregir” los errores que salieron a la luz durante la pandemia. Y un compromiso a reducir las emisiones globales de metano en un 30% antes de la próxima década. Aunque se trata, como subrayó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, “del fruto en la rama más baja”.

Uno de los choferes de la caravana de Joe Biden limpia el auto mientras el presidente se encuentra en una reunión bilateral
ALBERTO PIZZOLI


Uno de los choferes de la caravana de Joe Biden limpia el auto mientras el presidente se encuentra en una reunión bilateral (ALBERTO PIZZOLI/)

En la primera gran cumbre presencial, que tendrá lugar en el centro de congresos hipermoderno montado en La Nuvola, del arquitecto estrella Massimiliano Fuksas, en el barrio del Eur, se enfrentarán también otros dos desafíos globales: la vacunación en masa en los países más débiles y la reconstrucción de una economía sobre bases más sostenibles después del Covid. Si en la población de los países del G-20 la tasa promedio de vacunación es del 63%, en los de renta media baja los vacunados son en promedio solo el 10%.

Von der Leyen reiterará el objetivo de vacunar al 70% de la población mundial en 2022 y reivindicará la ayuda ofrecida por la UE a nivel global en la lucha a la pandemia. “Este año hemos distribuido 880 millones de vacunas a nuestros ciudadanos y hemos exportado 1200 millones”, recordó, al reiterar que las economías avanzadas tienen el deber de ayudar a los países con dificultades porque “nadie está seguro hasta que todos estén seguros”.

El primer ministro británico, Boris Johnson, llega con su mujer Carrie al Aeropuerto Fiumicino de Roma
Kirsty Wigglesworth


El primer ministro británico, Boris Johnson, llega con su mujer Carrie al Aeropuerto Fiumicino de Roma (Kirsty Wigglesworth/)

Fue uno de los temas del cara a cara de 90 minutos entre el Papa y Biden, que en una jornada caótica para los romanos debido a su llegada con una delegación de 700 personas y las de otros jefes de Estado, tuvo otros encuentros bilaterales. Al margen de reunirse con Draghi, el dueño de casa, Biden tuvo un encuentro bilateral con su par francés, Emmanuel Macron, con quien fumó la pipa de la paz después de la crisis de los submarinos.

El presidente estadounidense Joe Biden estrecha las manos con su par francés Emmanuel Macron durante una reunión bilateral al margen de la cumbre en Roma
Evan Vucci


El presidente estadounidense Joe Biden estrecha las manos con su par francés Emmanuel Macron durante una reunión bilateral al margen de la cumbre en Roma (Evan Vucci/)

Se trata de uno de los ejemplos que indican que, más allá de las sonrisas que se verán en las clásicas fotos de familia, las relaciones de muchos de los países miembros del G-20 no pasan por un momento idílico y que no será fácil encontrar consensos para que este foro multilateral sea realmente eficaz.

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, saluda a la prensa durante un recorrido por Roma antes del comienzo de la cumbre
Jose Dias


El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, saluda a la prensa durante un recorrido por Roma antes del comienzo de la cumbre (Jose Dias/)

Este G-20 de la pospandemia será, finalmente, el de la despedida para la canciller alemana, Angela Merkel, que llegó a la cumbre acompañada por el ministro de Economía y probable sucesor, Olaf Scholz. Al margen de Xi Jinping y Vladimir Putin, figuran también entre los grandes ausentes el primer ministro japonés, Fumio Kishida; el rey saudita Salman, y el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador. Sí estará presente el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, que, terminada la cumbre no disertará en Glasgow, donde su controvertida política sobre la Amazonia será puesta en el banquillo, sino que el lunes tiene previsto viajar al norte de Italia para recibir la ciudadanía honoraria de Anguillara Veneta, de donde emigró su familia hace más de un siglo.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.