Aulas en el abandono y sin recursos

SANTIAGO JUXTLAHUACA, Oax., octubre 30 (EL UNIVERSAL).- Con piedras se mantiene fijo el techo de lámina de uno de los salones de clases de la Escuela Primaria Bilingüe Ciencia y Progreso de Yosoyuxi Copala; en uno de los grados hay más de 30 alumnos y el docente no se da abasto. Son las condiciones de decenas de primarias bilingües de Oaxaca, al sur de México.

En infraestructura, los techos de lámina están viejos y oxidados, algunos apenas y se sostienen; las paredes de varios de los salones de clases están cuarteadas por los sismos de 2017, la pintura está desgastada por los cambios de clima, las puertas son inservibles y las ventanas son de material de los años 80, con espacios cubiertos con pedazos de madera para aminorar el frío en invierno. Las sillas son viejas, pero algunos salones no cuentan con ellas ni con mesas para los estudiantes.

Las carencias son interminables en muchas escuelas bilingües ubicadas en las comunidades con mayor rezago en la Mixteca de Oaxaca.

"Ahorita no tenemos nada en que apoyarnos, si hubiera alguien que nos dijera: ‘Les vamos a echar la mano’, pues vamos a estar muy agradecidos", expone a EL UNIVERSAL Alberto Martínez Flores, del comité de la escuela bilingüe Ciencia y Progreso.

"Los espacios que estamos ocupando están muy maltratados, la lámina del techo de los salones es muy ruidosa en temporada de lluvias, y cuando corre aire, casi se lo vuela el viento, y en otros salones gotea", confirma Guillermo Guzmán Martínez, director comisionado de esta primaria en Yosoyuxi, una de las comunidades de muy alta marginación, según el último censo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En peores realidades está la Escuela Primaria Bilingüe Juan de la Barrera, ubicada en la comunidad de la Sabana: dos de los tres salones de clases son construcciones de los años 80, su techo está oxidado y desgastado.

La profesora Soledad Ramírez narra que sus dos únicas aulas están construidas a medias, y aun así albergan a más de 50 infantes, aunque cuentan con pocas mesas y sillas.

"Mire esta mesa, que no es mesa, los padres de familia tuvieron que adaptarla porque se requerían, además los maestros del CIS nos donaron varias sillas porque tampoco teníamos", manifiesta con enojo la directora de la institución, Beatriz Ramírez, quien añade: "Parece que no tenemos derecho a una escuela digna".

Soledad Ramírez expone que desde hace siete años se ha gestionado la mejora de las aulas, pero les argumentan que por ser una escuela con pocos alumnos, no alcanza dichos recursos.

"Ya tiene como siete años que nuestra directora ha gestionado [apoyos] en la ciudad de Oaxaca, pero le dicen que, por los pocos alumnos, hay pocos recursos".

Entre las carencias, los sanitarios son las construcciones más abandonadas e indignas para los menores. Uno de ellos se quedó a media construcción con el programa La Escuela es Nuestra.

En la Escuela Primaria Bilingüe Juan de la Barrera, por ser multigrado, hay tres docentes, pero no tiene personal de limpieza o guardia que vigile la seguridad de los estudiantes, al igual que en las otras instituciones.

"Carecemos de material didáctico y papelería, pues acá las familias no cuentan con recursos para comprar esas herramientas para sus hijos, con ello no se desarrollan todas las actividades que tenemos en nuestro plan de trabajo. Se hace lo que se puede", señala el profesor Isaías Hernández, de tercer grado.