'El atuendo de hoy es la actitud': una atípica estrella de TikTok encanta a México

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En una era digital llena de troles y enemigos, el mensaje de amor propio de Martha Izquierdo se ha ganado legiones de fanáticos en TikTok. (Marian Carrasquero / The New York Times).
En una era digital llena de troles y enemigos, el mensaje de amor propio de Martha Izquierdo se ha ganado legiones de fanáticos en TikTok. (Marian Carrasquero / The New York Times).

CIUDAD DE MÉXICO — Con 49 años y menos de 1,5 metros de altura, Martha Izquierdo no encaja con exactitud en el molde de una influente de TikTok. Pero después de sobrevivir abusos sexuales, secuestros, dos episodios de cáncer y dos infartos, conquistar las redes sociales fue casi pan comido para esta periodista mexicana.

Izquierdo, quien vive en un pequeño pueblo en el estado sureño de Oaxaca, ha acumulado más de 600.000 seguidores en la plataforma de redes sociales, y sus videos han recibido unos 24 millones de me gusta.

¿Cuál es el mensaje que la ha hecho tan popular en tiempos de pandemia y en un país que experimenta niveles históricos de violencia?

“Empecé a hablar de una manera positiva de temas que tenían que ver con la vida”, dijo Izquierdo. “Enfrentar tus miedos, hacer que las personas comprendan que cada uno de nosotros es único, insustituible”.

En un video reciente típico de su contenido, Izquierdo se pasea hacia la cámara con una simple camiseta negra y pantalones florales. “El ‘outfit’ de hoy es la actitud”, dice. “Para que no dejes de creer en ti mismo”.

En otro video, este con más de 300.000 reproducciones, sale corriendo de su casa camino al trabajo.

“Voy a llegar tarde, pero siempre con la mejor actitud para afrontar el día a día”, dice. “¿Cómo se despertaron todos?, ¿se dieron su dosis de amor?”.

Los videos de Martha Izquierdo, periodista y sobreviviente de cáncer, han obtenido decenas de millones de me gusta en TikTok. (Marian Carrasquero / The New York Times).
Los videos de Martha Izquierdo, periodista y sobreviviente de cáncer, han obtenido decenas de millones de me gusta en TikTok. (Marian Carrasquero / The New York Times).

Una periodista galardonada, con décadas de experiencia en reportaje, Izquierdo es relativamente nueva en el estrellato de las redes sociales. Cuando la pandemia comenzó su asalto a México en 2020, decidió abrir una cuenta de TikTok, con el nombre @marthaizquierdooficial.

“Teníamos miedo de salir, miedo de morir”, dijo en una entrevista reciente. “Creo que ser vulnerable hizo que mucha gente se sentara y dijera: ‘Oye, vamos a reflexionar sobre la vida y lo que hemos estado haciendo mal’. Y ahí es donde aparecí yo”.

En mayo, Izquierdo publicó un video de ella vestida como la Mujer Maravilla para celebrar que su cáncer estaba en remisión. El video se volvió viral y pronto Izquierdo comenzó a ganar legiones de fanáticos.

“Bailaba, me vestía elegante, me ponía disfraces”, dijo. “No soy un personaje, esa persona en TikTok soy de verdad yo. Y en realidad estoy un poco más loca”.

En un país donde la pandemia ha causado estragos en la salud pública y la economía, Izquierdo ofrece a sus fanes una dosis de puro deleite. Y en una era digital en la que todo es glamur retocado por computadora, la sencillez de Izquierdo, ya sea haciendo ejercicio, conduciendo al trabajo o bailando cumbia en su patio trasero, la ha hecho extraordinaria.

Sus coloridos atuendos son parte de su atractivo, desde vestidos tradicionales oaxaqueños hasta bikinis para la playa: luce con orgullo la larga cicatriz de la cirugía de cáncer que atraviesa su vientre. Pero la marca de Izquierdo no es tanto la alta costura sino la confianza.

“Si tienes que empezar de nuevo, empieza de nuevo”, afirmó en uno de los videos. “De eso se trata la vida: nunca darse por vencido”.

Cristina Méndez Sánchez, quien descubrió los videos de Izquierdo hace varios meses, sufre de depresión y obesidad desde que murió su pareja hace 15 años. Pronto se convirtió en una gran admiradora.

“Me encanta, quiero ser como ella”, relató Méndez, de 49 años. “¡Esa mujer sí que es valiente!”.

Ser un ícono de la afirmación positiva no fue algo natural para Izquierdo, quien tuvo que pasar por algunos de los momentos más dolorosos de su vida antes de poder aprovechar la exuberancia que la ha convertido en una estrella de las redes sociales.

Nacida en Veracruz, estado fronterizo con el golfo de México, de un padre contador y una madre ama de casa, supo desde muy joven que quería ser periodista.

“Cuando me preguntaron: ‘¿Qué quieres ser de grande?’, respondí: ‘Científica, cantante o periodista’”, recordó Izquierdo. “Pero como Dios no me dio el coeficiente intelectual de Einstein ni la voz de Pavarotti, me conformé con ser periodista”.

Después de que sus padres se divorciaron, Izquierdo fue enviada a vivir con miembros de su familia extendida en Oaxaca, donde un pariente la violó en numerosas ocasiones desde que tenía 9 años, según dijo.

“Lo bloqueé de mi mente”, narró.

Solo años después, después de conocer a su pareja, recordó con claridad lo que había sucedido y, a través de sesiones de terapia, pudo enfrentar el abuso e incluso perdonar a su agresor.

“No puedo guardar ningún resentimiento ni emoción negativa en mi corazón”, afirmó Izquierdo. “La vida no debe vivirse de esa manera”.

Después de graduarse del bachillerato, Izquierdo regresó a Veracruz para estudiar periodismo y por fin se convirtió en corresponsal nacional de uno de los principales periódicos de México, Reforma. Ahora trabaja en una estación de radio local en Oaxaca, presentando noticias de actualidad.

“Era una periodista muy reconocida”, dijo Soledad Jarquín, una reportera que conoció a Izquierdo hace más de 20 años. “Tenía muy buenas conexiones con personas en el poder, pero también con gente común”.

En abril de 2013, mientras cubría un conflicto entre terratenientes locales, fue rodeada y detenida por hombres armados. Izquierdo fue liberada hasta que llegó el ejército.

Aun así, a pesar de enfrentarse sin cesar al peligro en el trabajo, Izquierdo dijo que su mayor desafío en la vida llegó cuando su pareja de 18 años, que tenía cáncer y problemas renales, al final sucumbió.

“Quería suicidarme porque lo amaba tanto que dejé de amarme a mí misma”, declaró.

Luego, en 2015, le diagnosticaron cáncer de ovario y le dieron ocho meses de vida. Una vez más, pensó en darse por vencida.

Pero sus amigos y familiares la convencieron de seguir luchando. Se sometió a quimioterapia y múltiples cirugías, dejando su cuerpo lleno de cicatrices.

“Lloraba frente al espejo cuando me miraba porque mi cuerpo se veía mutilado”, relató Izquierdo. “Me sentía como Frankenstein”.

A la larga, derrotó el cáncer, pero en 2017 regresó, esta vez en su estómago. En febrero de ese año, sufrió un infarto.

Meses después de sobrevivir a un segundo ataque al corazón, Izquierdo dijo que todo cambió. Mientras estaba inconsciente, relató que tuvo una visión en la que escuchó la voz de su pareja fallecida diciéndole que siguiera viviendo.

“Si volví a la vida fue por un propósito”, afirmó. “Seguir viviendo, ser feliz y ayudar a otras personas con mi experiencia de vida”.

© 2021 The New York Times Company

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