El pasado de atentados en Viena, una de las ciudades más seguras del mundo

Viena, 3 nov (EFE).- La antigua capital imperial de Viena está considerada desde hace décadas como una de las ciudades más seguras y con la mejor calidad de vida de Europa, aunque en el pasado también fue objetivo de ataques terroristas, sobre todo en las décadas de los 70 y 80 del pasado siglo.

El atentado cometido por un simpatizante del yihadista Estado Islámico la pasada noche es el peor ataque contra la ciudad en 35 años.

La historia de atentados en Viena comenzó en 1975, cuando un comando bajo las órdenes del venezolano Ilich Ramírez Sánchez, conocido como "Carlos el Chacal", asaltó la sede de la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP) y tomó unos 60 rehenes, entre ellos una decena de ministros.

Durante el secuestro, sucedido pocos días antes de Navidad, murieron tres personas -un policía austríaco y dos delegados de la OPEP- antes de que los terroristas y varios de sus rehenes salieran de Austria a bordo de un avión rumbo a Argelia.

Los terroristas, supuestamente contratados por el entonces líder libio, Muamar Gadafi, pretendían manipular el precio del petróleo y presionar a los países árabes a no reconocer a Israel.

En 1981 hubo dos atentados terroristas en Viena, siempre con el trasfondo del conflicto entre israelíes y palestinos.

El 1 de mayo de 1981 fue asesinado a tiros por un terrorista de origen iraquí el concejal de la ciudad de Viena Heinz Nittel, presidente de la asociación de amistad entre Austria e Israel.

Menos de cuatro meses más tarde, el 29 de agosto de 1981, dos terroristas palestinos asaltaron la sinagoga central de Viena, matando a dos personas, entre ellas un policía y una mujer que había asistido en una ceremonia de Bar Mitzvah en el templo.

El 27 de diciembre de 1985 otro comando terrorista palestino atacó a un grupo de pasajeros que estaba haciendo cola en el mostrador de la aerolínea israelí El Al. Tres personas murieron en ese atentado y 39 resultaron heridas.

Por otra parte, en los años 90 hubo una serie de ataques en Viena y otras localidades del país alpino, perpetrados por un extremista de derechas austríaco.

Entre 1993 y 1995 envió numerosas cartas bombas a personas públicas, entre ellos, el entonces alcalde de Viena, Helmut Zilk, por su trabajo a favor de la integración de inmigrantes.

El 5 de mayo de 1995 el mismo agresor colocó una bomba en una señal de tráfico cerca de una aldea de mayoría gitana al este de Austria y que al estallar mató a cuatro personas.

Tras su detención en 1997, su posterior juicio y sentencia a cadena perpetua, el extremista, identificado como Franz Fuchs, se suicidó en su celda en febrero de 2000.

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