ATE presiona para reabrir la paritaria del Estado y complica los planes de Massa de contener los aumentos en 60%

Hugo Cachorro Godoy, secretario general de ATE nacional
Hugo Cachorro Godoy, secretario general de ATE nacional - Créditos: @Ignacio Sánchez

La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) exigió la reapertura de paritarias mediante una carta que le envió a la ministra de Trabajo, Raquel “Kelly” Olmos. El sindicato de trabajadores estatales solicitó de manera formal la revisión del acuerdo 2022, en un contexto en el “que la inflación conspira permanentemente contra el poder adquisitivo de les trabajadores”, señalaron en un comunicado.

Entre los 14 puntos que plantea el escrito, ATE también solicitó que se incorpore una suma fija de $30.000 para reforzar los salarios de los trabajadores. Además, recordó que “algunos convenios colectivos de trabajo sectoriales inician en niveles salariales muy inferiores a la Canasta Básica Alimentaria”. Reforzaron su pedido: “No se puede naturalizar que quienes trabajen en el Estado nacional sean pobres”, expresaron.

Otra de las demandas del sindicato que encabeza a nivel nacional Hugo Godoy tiene que ver con reincorporar a los despedidos durante el gobierno del expresidente Mauricio Macri y cumplir las metas de regularización del empleo, que prevé el Plan Integral de Regularización del Empleo Público de 2020. “La precarización laboral” requiere de “una política de Estado efectiva”, reclamaron.

UPCN, el otro gremio que talla en el Estado, no presionó todavía con la reapertura de la paritaria porque todavía está vigente el acuerdo sellado el año pasado.

Massa encontró en Dáer, Moyano, Palazzo y otros gremialistas, un apoyo en su eventual carrera electoral
Massa encontró en Dáer, Moyano, Palazzo y otros gremialistas, un apoyo en su eventual carrera electoral

El pedido de ATE llega después de que el ministro de Economía, Sergio Massa, alcanzara un principio de acuerdo con referentes gremiales de la CGT para fijar un 60% de aumento salarial anual, en línea con la inflación prevista en el Presupuesto 2023, que aprobó el Congreso.

En la estrategia de Massa, el sector sindical es parte fundamental. Tras el intendo de fijar un tope a los incrementos salariales, el ministro puso a trabajar al gremio de Camioneros en el control de precios y suministro de productos a supermercados.

Diferencias en la CGT

Sin embargo, hay sectores de peso de la CGT que tomaron distancia de los planes de Massa. Gerardo Martínez (Uocra) y Mario Manrique (Smata) se diferenciaron del pacto que se avanzó de manera informal entre el ministro y el sector mayoritario de la CGT, encabezados por “los Gordos” (grandes gremios de servicios). La idea de Massa, quien en reuniones reservadas ató su eventual candidatura presidencial a su suerte en la lucha contra la inflación, consiste en alentar acuerdos salariales del 30% para el primer semestre del año como parte de su estrategia para que las paritarias de 2023 no se disparen y acompañen la baja gradual inflacionaria que espera el Gobierno, una caída que por ahora sucede en dosis homeopáticas.

Massa lo conversó en privado con Héctor Daer, uno de los secretarios generales de la CGT, y Sergio Palazzo, del gremio bancario y quien debe negociar su paritaria durante el mes en curso. Sumó a las conversaciones a la ministra de Trabajo, Raquel Kelly Olmos. De hecho, hubo un primer trato que se sellaría pasado mañana con estas característas. Se trata del de la Unión Tranviaria Automotor (UTA), el gremio que reúne a los colectiveros, que acordó con el Gobierno un aumento salarial de 31 por ciento por seis meses, con revisión y en tres cuotas.

Los aspirantes a llegar a la Presidencia ya activaron sus contactos para financiar la campaña electoral

“Las paritarias son libres y soberanas de cada sector. La CGT no acepta ningún techo ni intromisión de la política para que los salarios sean variante de ajuste”, planteó hoy Martínez, en un comunicado. Y agregó: “Los salarios pierden contra los niveles de inflación. Los gremios negocian con total responsabilidad. Las negociaciones paritarias son víctima de los niveles de inflación y esta carrera inflacionaria deteriora el poder adquisitivo de los salarios. La inflación es el impuesto a la pobreza”.

El rechazo de Martínez abre una nueva grieta en la CGT, ya que su sector, el de los autodenominados “independientes”, que integra junto con los estatales Andrés Rodríguez (UPCN) y José Luis Lingeri (AySA), tomaron distancia del acuerdo preliminar que avanzó Massa con “los Gordos”. Los “independientes” suelen jugar en tándem con Daer en la conducción de la central obrera.

Lo de Manrique, en cambio, no sorprende tanto. “Nosotros seguimos pensando que las paritarias tienen que ser libres, sin techo. Con la CGT no me reúno hace meses, lo ideal sería que nos podamos juntar y debatir entre nosotros las problemáticas de la Argentina”, dijo hoy el secretario adjunto de los mecánicos del Smata y secretario gremial de la CGT.

Manrique, que integra el frente sindical que se referencia con el liderazgo de Pablo Moyano, le exigió al Gobierno el cumplimiento del acuerdo de precios para contener la inflación. “Para que haya un techo de paritarias, el Gobierno tiene que garantizar que los precios no se van a mover”, señaló el sindicalista del Smata en declaraciones a Futurock.